<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641</id><updated>2012-02-16T15:19:46.288-03:00</updated><title type='text'>soshebar.blogspot.com</title><subtitle type='html'>e-mail: soshebar@hotmail.com</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>71</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-220181393878824398</id><published>2011-09-01T17:45:00.000-03:00</published><updated>2011-09-01T17:47:42.099-03:00</updated><title type='text'>PARA ESTO SIRVE EL BLOG....PARA COMPRATRIR</title><content type='html'>&lt;br /&gt;En un elogio de la lectura, la autora de Betibú recuerda los libros que la marcaron&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ilusión de ser otro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Claudia Piñeiro  | Para LA NACION&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Este texto es un fragmento del discurso que la autora dio en el 16° Foro Internacional por el Fomento del Libro y la Lectura, realizado en Chaco, del 16 al 20 del mes pasado &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL ser humano es un ser gregario: está en su naturaleza juntarse con otros de su especie. Pero es un gregario especial. Algunos dicen un "semigregario". Se junta, aunque no con cualquiera ni en cualquier circunstancia: elige con quién, cuándo y por qué. Así como nosotros elegimos participar del Foro de la Fundación Mempo Giardinelli. Raro, si tenemos en cuenta que los que venimos somos lectores empedernidos, un caso de gregarios selectivos muy particular que podría definirse con un oxímoron: un gregario solitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que nuestro animus societatis, como dicen los abogados, esa voluntad de estar cerca, es la lectura. Y la lectura es un acto solitario. Sin embargo, un acto que cada tanto nos amucha junto al fuego como una paradoja. ¿Por qué? Probablemente porque tenemos la suerte, no todos la tienen, de que la lectura nos produzca una felicidad clandestina, emoción para la que no encuentro mejor nombre que el título de ese cuento de Clarice Lispector, en el que describe su encuentro con un libro prometido y demorado por una amiga, El reinado de Naricita, de Monteiro Lobato, estado que ella describe así: "A veces me sentaba en la hamaca para balancearme con el libro abierto en el regazo, sin tocarlo, en éxtasis purísimo. Ya no era una niña más con un libro: era una mujer con su amante". Una felicidad tal que no podemos soportar solos. Sentimos la necesidad casi física de compartirla con otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lee solo, pero también se le lee a otro. O se escucha lo que otro nos lee. O se le cuenta a otro la historia que nos atravesó el cuerpo, el texto que nos conmovió, el poema que aún nos resuena en el oído como una música sin notas. Queremos compartir esa experiencia solitaria con otros porque necesitamos confirmar que hay alguien a quien le pasa lo mismo que a nosotros frente a una abstracción, frente a algo tan intangible como es la palabra. Necesitamos compartir nuestras lecturas con otros por nosotros mismos, pero también porque estos particulares gregarios solitarios tenemos vocación de colonizar, de convencer para nuestra causa, de conseguir expandir el animus societatis que nos une a futuros integrantes de esa sociedad ad hoc. Una sociedad que no queremos secreta ni cerrada, sino participativa y democrática, donde la lectura no sea patrimonio de una elite que determina qué vale la pena leer y qué no, sino un descubrimiento colectivo, un tesoro a compartir más que una verdad a imponer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se nos está permitida esta particular forma de gregarismo porque somos depositarios de una joya que otras especies no tienen: la palabra. Y esa joya nos permite una actividad que nos diferencia aún más de otras especies: contarnos historias unos a los otros. Alrededor de un fogón, en una ronda de amigos, junto a la cama de un niño a punto de dormirse, en un hospital, en una escuela. O en un tren. Como "El cuentista", de Saki, ese hombre joven, soltero, que intentaba calmar con sus cuentos inquietantes a unos niños molestos y preguntones que viajaban con su aburrida tía. Los niños empezaron a entusiasmarse frente a un adverbio: "Horriblemente". Porque la protagonista del relato era "horriblemente buena" la historia cobró una mayor importancia para ellos. El joven soltero y los niños que viajaban en ese tren podrían ser parte de esta cofradía. Su tía, azorada por la irreverencia del relato, seguramente no. Durante ese viaje un joven desconocido les propone a esos niños el juego de ser otros. No se lo dice, sólo les cuenta un cuento. Y ellos aceptan entrar en un mundo construido palabra sobre palabra. Tal vez no elijan ser Bertha, la horriblemente buena, o sí; tal vez prefieran ser una amiga de ella o una hermana, sus padres, o alguno de los cerditos que se la terminará comiendo. En el juego de ser otro que propone la ficción, la moral no cuenta. Ser por un rato el que sea, pero otro. Nadie juzga, nadie condena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las lecturas que nos acompañan a lo largo de nuestra vida nos permiten esa ilusión. La primera vez que recuerdo haber sido otra fue con un relato que me contaba mi abuela y que yo siempre le pedía que repitiera. Se trataba de una nena que debía ir a la farmacia a comprar un remedio para su hermano menor, que tenía tos. Llovía mucho. La nena estaba sola en esa casa con su abuela y su hermano. Cuando yo le preguntaba a mi abuela: "¿Dónde están los padres?", me contestaba: "Trabajando". Nunca vi una imagen de esa niña, ni una foto, ni siquiera un garabato hecho por mi abuela, pero yo sabía cómo era, qué ropa llevaba, de qué color eran sus botas y su paraguas. Lo sabía porque las palabras de mi abuela me permitieron no sólo verla, sino ser ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de ser la niña en ese día de lluvia fui muchos otros. Primero fui aquellos que encontré donde me llevaron mis maestros con sus indicaciones de lectura. Cuando supe leer, fui la que tenía en su cuarto "La mancha de Humedad", de Juana de Ibarbourou. Y como ella dije: "En esa mancha yo tuve todo cuanto quise: descubrí las Islas de Coral, encontré el perfil de Barba Azul y el rostro anguloso de Abraham Lincoln, libertador de esclavos, que reverenciaba mi abuelo; tuve el collar de lágrimas de Arminda, el caballo de Blanca Flor y la gallina que pone los huevos de oro; vi el tricornio de Napoleón, la cabra que amamantó a Desdichado de Brabante y montañas echando humo, de las pipas de cristal que fuman sus gigantes o sus enanos". Yo no tenía una mancha de humedad en mi cuarto, pero podía ser la niña que la tenía en el suyo, gracias a ese relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde fui la Jo de Mujercitas, nunca Amy. Aquella a la que le gustaba la escritura y se cortaba el pelo como un varón para enfrentar al mundo. Un poco más tarde me subí a un bote y naufragué; y quise matar una gaviota porque me moría de hambre en esos días en el mar pero cuando estuve a punto de comerla me arrepentí, como le sucedió al pescador de "Relato de un náufrago", de Gabriel García Márquez. También fui el hermano varón de "Casa Tomada", de Julio Cortázar, no Irene, la hermana, "una chica nacida para no molestar a nadie".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algún año de mi colegio secundario fui don Luis, el tipógrafo jubilado que protagoniza la novela Copsi (mezcla de Coca y Pepsi), que denunciaba el mundo del consumo como explotación del hombre. Siempre recordé esa novela y su protagonista, pero como me adueñé de él me olvidé del autor. Por mucho tiempo no podía recordar quién la había escrito. Hasta que un día me encontré en el Registro de la Propiedad Intelectual con Pacho O'Donnell y en la conversación él nombró a Copsi, una novela suya. Y yo me emocioné, pero no se lo dije, porque me dio pudor confesarle que yo había sido don Luis en mi adolescencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui también Cordelia, hija de Rey Lear, de Shakespeare, y recité: "Desgraciada de mí, que no puedo elevar mi corazón hasta mis labios. Amo a vuestra majestad tanto como debo, ni más menos". Y en el Zoo de Cristal, de Tennessee Williams, fui Tom Wingfield y no Laura. Tom, que soñaba con ir a la luna: "Yo no fui a la luna. Fui mucho más lejos. Porque el tiempo es la distancia más larga entre dos lugares...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui una de las visitadoras de Pantaleón y las visitadoras, de Vargas Llosa. Y la mujer que espera en una estación de ferrocarril en España, en el Valle del Ebro, el tren que la llevará con su pareja a hacerse un aborto que Hemingway nunca nombra en "Colinas como elefantes blancos", pero que está presente en la tensión entre ellos dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También fui el niño en su cama sin poder dormir, esperando que su madre lo viniera a besar en Por el camino de Swann, de Marcel Proust. Y Olga, la mujer que en el cuento "La cigarra", de Chejov, deja a su buen marido para pasear en barco con amantes artistas. Y el hombre prejuicioso de "Catedral", de Carver, al que un ciego le enseña a ver lo que él nunca antes vio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui Auden despidiendo a un amigo en "Funeral Blues": "Detengan los relojes/ desconecten el teléfono/ denle un hueso al perro/ para que no ladre". Y Aledo Meloni despidiendo al cantor en "Luto": "Como el cantor ya no tiene/ ningún camino de vuelta,/ al mástil de su guitarra/ le han puesto una cinta negra".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Paraguay fui don Diego de Zama, de Di Benedetto, y esperé infructuosamente el traslado a Buenos Aires. Le escribí cartas a doña Leonor cuando me metí en la piel de Nené, en Boquitas pintadas, de Manuel Puig. Como Rosa de Miami, de Belgrano Rawson, trasmití por una radio clandestina en la época de la revolución cubana. Anduve metida en la piel de la solterona que espiaba a su cuñado mientras él se bañaba, en "Sombra sobre vidrio esmerilado", de Saer. Y en Cine, de Juan Martini, fui Sívori y espié a Pina Bosch por la ventana. Fui el Cátulo Rodríguez de Orlando Van Bredam en su Teoría del desamparo, que se encuentra con que en el baúl de su auto le metieron un cadáver y nos dice a nosotros, los lectores: "Esta mañana ha ocurrido lo inesperado. Y usted no está preparado para que lo inesperado aparezca en su vida".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui la "Muchacha Punk", de Fogwill, y como ella viví en una espectacular casa familiar en Londres. Pero también viví en el edificio del "El señor Serrano", de Mempo Giardinelli, y lo observé en su ocaso, como él: "Quizá por todo eso, desde hacía varios meses (desde una tarde en la que se había despertado luego de una breve siesta, lloroso y aterrado porque en su sueño un agresivamente más joven señor Serrano le había gritado que era un pobre tipo), sólo pensaba en hacer algo grande algún día. Soñaba con cambiar su destino, si lo tenía, si acaso el destino se había ocupado de él".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A principios de este año y en forma intermitente fui una de las gemelas de Piglia en Blanco nocturno: Ada y Sofía. Y unos meses después Becerra en Placebo, de José María Brindisi, frente al recuerdo: ". y a pesar de todo, en algún recodo un resorte disparó con violencia esa imagen indeleble: un caballo blanco, muerto, al costado de la ruta". Hace poco fui la niña de Claire Keegan en Tres luces, y dije como ella: "Estoy en un punto en que no puedo ser la que siempre soy ni convertirme en la que podría ser". Y ahora, en estos días, en este momento, esta noche cuando me meta en la cama y lea, soy y seré el Nano Balbo, cuando todavía era un niño y lo acompañaba a su padre a hacer política por los campos, ese que aparece en Un maestro, de Guillermo Saccomanno: "Cuando se acercaron las elecciones con mi padre salimos a cazar. Cazábamos por deporte y también para comer, porque yo las liebres las vendía. Tenía catorce años y me había comprado una carabina de precisión para no perder balas. Mi padre me dijo: «Mirá, me vas a acompañar de caza para la campaña electoral». A mí me pareció raro eso. «Ya te voy a explicar», me dijo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy somos los cuerpos que vemos con nuestros ojos, pero también todos estos otros personajes que fuimos, somos y seremos. Es como si en cada uno de nosotros pudiéramos ir al interior, capa por capa, y encontrar esos distintos hombres y mujeres que jugamos a ser. Muñecas rusas de nuestras tantas lecturas. Un mise en abyme desde el libro que llevamos hoy con nosotros hasta aquel primero que nos contó una abuela. Nuestra cofradía de gregarios solitarios lectores se multiplica así al infinito, dentro de nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé quién seré la semana que viene, ni la otra, ni el mes que viene, ni el próximo año. Cuántos, de qué edades, si hombres o mujeres. Porque el camino de la lectura que más me atrae es aleatorio, lo dibuja un azar en el que confío, tiene muchas otras paradas y no tiene fin. Así, la ilusión que provoca ser otro a través de la palabra nunca acaba. Pero en algún lugar de ese camino y aunque no se deje nunca de andarlo, uno por fin sabe. Sabe que ya no es el que era. Uno es, de verdad, otro. La ilusión de ser otro que nos promete la lectura no nos defrauda, porque terminamos siéndolo. No un personaje u otro, sino un hombre o una mujer distintos. En algún punto del camino nos encontramos con una versión más acabada y rica de nosotros mismos. Y ya no volvemos a ser aquel que fuimos antes de leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© La Nacion&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La autora es escritora. Su última novela es Betibú. .&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-220181393878824398?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/220181393878824398/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=220181393878824398' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/220181393878824398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/220181393878824398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2011/09/para-esto-sirve-el-blogpara-compratrir.html' title='PARA ESTO SIRVE EL BLOG....PARA COMPRATRIR'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-4939265231128787977</id><published>2009-11-25T19:45:00.004-03:00</published><updated>2009-11-25T19:56:10.948-03:00</updated><title type='text'>SONIA, por Cristina Ulens</title><content type='html'>Vientos de Oriente se han levantado&lt;br /&gt;Ciclones, huracanes, tifones,&lt;br /&gt;Plenos en furia y fuerza&lt;br /&gt;Braman, rugen,&lt;br /&gt;revuelven arenas&lt;br /&gt;Enfurecen mares, azotan nubes&lt;br /&gt;Derraman ríos de agua sobre las tierras.&lt;br /&gt;Contienda de titanes.&lt;br /&gt;Lucha de dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enfrascados&lt;br /&gt;en el fragor de semejante contienda&lt;br /&gt;atraviesan mares y océanos&lt;br /&gt;levantan olas gigantescas&lt;br /&gt;arrasan islas a su paso&lt;br /&gt;suspenden las estaciones.&lt;br /&gt;Los vientos de Oriente se han levantado&lt;br /&gt;han cruzado los mares&lt;br /&gt;han migrado a estas tierras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansados, debilitados por batalla&lt;br /&gt;Ya no huracán o tifón,&lt;br /&gt;Ya no ciclón&lt;br /&gt;Brisa suave, fresca&lt;br /&gt;Bailarina&lt;br /&gt;Cargada de azares y jazmines&lt;br /&gt;Aromas dulces, de antaño, sabores...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hija de los vientos que&lt;br /&gt;Supo honrar a sus padres.&lt;br /&gt;Sopla por estos pagos&lt;br /&gt;Mueve arenas,mueve la tierra&lt;br /&gt;Inunda lo que roza&lt;br /&gt;Germina lo que mira&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hija de los vientos&lt;br /&gt;Vuela, danza&lt;br /&gt;Trae vida, tiene aliento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digna hija de los vientos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-4939265231128787977?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/4939265231128787977/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=4939265231128787977' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/4939265231128787977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/4939265231128787977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2009/11/sonia-por-cristina-ulens.html' title='SONIA, por Cristina Ulens'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-7918319441663728582</id><published>2009-09-05T18:37:00.000-03:00</published><updated>2009-09-05T18:38:59.337-03:00</updated><title type='text'>Solidaridad encubierta, Sonia, 26 de julio de 2009.</title><content type='html'>Siempre supe que no tenía futuro en el diario a menos que mis opiniones adquiriesen el suficiente compromiso y la valentía de  seguir investigando el destino de los fondos solidarios. Hacía muchos años que me especializaba en el tema y era bueno en lo mío. Pero algo había en mi personalidad que me impedía trascender, dar a conocer la verdad, parecía temer dar la cara...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un buen día recibí el llamado de Guillermina Forchia, la  mujer de un senador por la provincia de San Juan. Guillermina era una mujer aún joven que no había tenido hijos por lo que se había dedicado tiempo completo a la ayuda social.  Si bien parecía ser una mujer tranquila, tenía agallas, era ambiciosa  y muy expeditiva. Mientras el marido viajaba a Buenos Aires y ocupaba su banca en el Congreso, ella utilizaba la oficina de él en la provincia y desde allí trabajaba con escuelas, hogares y redes solidarias. Estando allí pudo descubrir algunos asuntos turbios respecto de los fondos destinados a la ayuda social. La relación con su marido empezó a ser tensa y cuando Guillermina trataba de entrometerse en sus asuntos él se molestaba y la ignoraba con extrema indiferencia. Pasaba el tiempo y la mujer comenzó a inquietarse.  Después de meditar el tema y con mucha desilusión decidió esclarecer sus dudas...&lt;br /&gt;- Gracias por su tiempo,  señor Miller, sigo sus notas fielmente hace años y tengo información que puede servirle. En mi provincia todos me conocen y aquí no pasaré inadvertida, así que he decidido viajar a Buenos Aires. &lt;br /&gt;- Muy bien señora, valoro muchísimo su confianza y la espero mañana a esa hora donde acordamos. Buen viaje.&lt;br /&gt;Pensé que ese inesperado llamado era una señal para animarme y me ilusioné con el inminente encuentro.&lt;br /&gt;Era  un lunes de viento y lluvia. Tanto así que el mozo que nos atendió nos tuvo que advertir que cambiásemos de mesa por temor a que el granizo que anunciaba el alerta meteorológico, se adueñara de la ventana y provocara un desastre.&lt;br /&gt;- Qué día para viajar, ¿no? Me preocupa mi regreso Ariel...imagínese si Aeroparque decide cerrar...&lt;br /&gt;- No se preocupe señora, ya verá que es transitorio, como todo en esta vida, contesté  tratando de romper el hielo.&lt;br /&gt;Unos minutos mas tarde luego de intercambiar algunas opiniones sobre temas poco trascendentes, Guillermina terminó de beber su taza de té. La calle estaba completamente inundada. Los vidrios empañados dificultaban la visión hacia fuera. No quise apurarla, sabía que era mejor ir llevando la conversación desde los  triviales acontecimientos sociales de la semana hasta el tema mismo del encuentro. Estaba cerca...&lt;br /&gt;De pronto, una combi blanca impactó contra la puerta de entrada del bar “El Círculo” y todos los concurrentes se movilizaron hacia la puerta con temerosa curiosidad. Guillermina se sumó al grupo y me levanté y la seguí. Gritos y empujones me fueron arrastrando entre el tumulto casi, sin darme cuenta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron algunos meses, cuántos, no sé. Me dijeron al salir que era lunes, igual que el último día que me recuerdo consciente...aquella tarde junto a Guillermina. No sé bien quién me quitó la libertad, quien me mandó a un calabozo ni porqué. Aquella tarde lluviosa me golpearon y perdí el conocimiento. Cuando lo recobré me rodeaban las rejas de un cuarto oscuro y húmedo. Se que recibí algunas visitas, que me hicieron hablar....&lt;br /&gt;Un hombre uniformado me empujó  hacia un pasillo, luego abrió una puerta gris y me despidió.  Apenas vi  la luz , apareció una mujer que me esperaba con un libro en la mano. A pesar de tener los ojos irritados y de no estar muy lúcido pude leer: “La historia que no le  pude  contar a Ariel Miller” , Guillermina Forchia. Eso me indicó que nunca debí perder las esperanzas, que el caso de la estafa de los fondos solidarios podría salir a la luz aún en la penumbra de mi ser, a pesar de mi cobardía  pero con mi nombre...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-7918319441663728582?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/7918319441663728582/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=7918319441663728582' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/7918319441663728582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/7918319441663728582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2009/09/solidaridad-encubierta-sonia-26-de.html' title='Solidaridad encubierta, Sonia, 26 de julio de 2009.'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-237385789749985767</id><published>2009-06-30T23:18:00.001-03:00</published><updated>2009-06-30T23:20:07.982-03:00</updated><title type='text'>Nosotras, vos y yo.</title><content type='html'>- Muy bien, entonces nos vemos el lunes a las cuatro, gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí me encontraba frente a un edificio de departamentos en pleno Belgrano un lunes de verano instantes previos a que mi reloj marcase las cuatro en punto. Una voz dulcemente autoritaria sonaba desde adentro: pase por favor.&lt;br /&gt;Un comedor no muy luminoso, muebles tradicionales y una mesa repleta de pequeños platitos delicadamente preparados con cosas sencillas, algunas canastitas con sobrecitos de te, y en la cabecera ella: ¿la profesora?&lt;br /&gt;Ese fue el comienzo de una relación que lleva algo así como seis años. Años en los que las dos pasamos por múltiples avatares y emociones, eufóricas charlas y melancólicas reflexiones. Fui su alumna, su enfermera y aunque ella no me lo haya dicho pero si sus más allegados, “la hija que no tuvo” durante un doloroso año que le tocó vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseguida me encontré a gusto en su casa, en su taller. El primer día, tal vez porque llegué a horario, me ubicó a su izquierda. Sentí su perfume, el de una mujer muy distinguida. Mi abuela decía, la clase se huele y es cierto. Ella es una mujer de las que le hubiese gustado conocer  Mam, y por cierto, mi profesora, es muy parecida a ella.&lt;br /&gt;E. llegó a mi vida apenas después de que perdiese a mi querida Mam. Allí sentada en la más absoluta comodidad, en mi silla de todos los lunes le mire las manos, las mismas de mi abuela. Delgadísimas, transparentes mostrando sin pudor sus ramitas azules, siempre con algún anillo delicado.&lt;br /&gt;Es un placer escucharla, me hace reír, llorar, pensar. Nunca disfruto tanto de la lectura como cuando desglosamos un texto juntas. Y sus caras me dan mucha gracia. La siento cercana, familiar. Le gustaron mis cuentos desde el principio, me decía que tenía pasta y le creí. Cuando le conté que tenía en mente publicar un libro de cuentos se entusiasmó mucho y fue ella la que presentó aquella edición de tapa azulada. Pasó el tiempo, pocas veces falté a su taller de los lunes y brindamos para fin de año juntas un par de veces. A ella también le gusta el champagne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Señorita, a E. La internaron, lo siento, es para avisarle que no habrá clase mañana. &lt;br /&gt;- Espere, quiero ir a verla, ¿a dónde está?&lt;br /&gt;- En el Sanatorio de la Trinidad, gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No esperé, algo me decía que era urgente. Cuando llegué, en la antesala del tercer piso, vi a un hombre apoyando los codos en las rodillas. En el sillón contiguo otro más joven, desconocido.&lt;br /&gt;- ¿Alguno de ustedes es familiar de E.?&lt;br /&gt;Cuando el hombre de mas edad levantó la cabeza, lo reconocí de inmediato, era P., el marido de E.  Lo había visto de “reojo” desde mi silla del taller algún que otro lunes. El llegaba de trabajar y sin interrumpir la clase, iba directamente a la cocina y tomaba un vaso de agua. Una rutina que yo ya conocía y esperaba los lunes. En medio de la clase, primero la llave, luego la tos y finalmente el paso por la cocina. Todo invisiblemente perceptible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola, disculpame ¿vos quien sos?&lt;br /&gt;- Sonia, una alumna de los lunes. ¿Cómo está E.?&lt;br /&gt;- La tienen que operar, seguramente mañana. &lt;br /&gt;- ¿Puedo verla?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento un hombre muy parecido a P., era obvio que se trataba de su hijo, se levantó muy estoicamente y se presentó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mucho gusto, soy G., el hijo.&lt;br /&gt;- Va a estar todo bien.&lt;br /&gt;- Vení, te acompaño a la habitación, se va a alegrar al verte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte tenía razón, en medio de la angustia, la incertidumbre y la sorpresa de estar allí, sonrió y me extendió su delicada mano. &lt;br /&gt;- Las dejo solas, dijo G. dando media vuelta y cerrando con firme delicadeza la puerta ancha y gris de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasé muchos días, mas de un mes acompañando a E. y hoy todo lo que parecía ser irremediable se transformó en un recuerdo. Pasamos muchos momentos especiales allí en el sanatorio. Conocí a todos los integrantes de su familia, le hice de “pantalla” cuando no quería recibir  “visitas inoportunas”, le hice masajes en los pies, la ayudé a comer y hasta saboreé su comida. A ella le gustaba más sazonada, pero como a mi al mediodía me da igual, sólo necesito ingerir “algo” para que no me baje el azúcar. Cuántas anécdotas, televisión, malos humores, sueños compartimos por durante tantos días...&lt;br /&gt;Luego, algunos meses en su casa hasta la primera salida a tomar algo que tuve el privilegio de compartir con sus dos mejores amigas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Champagne mozo.&lt;br /&gt;- Pero...hace meses que no tomo, ¿y si me hace mal?&lt;br /&gt;- Noooo, vamos así nos ponemos alegres y todo pasa mejor, ¡dale E.!&lt;br /&gt;- Está bien....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, la irremediable pérdida de su compañero. Mejor no hablo mucho de eso, pero pasó. Traté de acompañarla lo más que pude y sin perturbar la intimidad que la familia requirió. Sin embargo, la presentación de una novela corta que me ayudó a escribir, sirvió para que se pusiera su visón largo y allí estuviese. No me dejó sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace pocos días volví a sentarme cerca de ella aunque no tan pegadita como en aquellos tiempos. Y me doy cuenta de que en ese lugar estoy más cómoda. Miro sus manos...es la primera vez que le veo las uñas pintadas de rojo...querría preguntarle que le dio, pero no me animo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Para E., con atrevido respeto y amor. Sonia, junio de 2009.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-237385789749985767?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/237385789749985767/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=237385789749985767' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/237385789749985767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/237385789749985767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2009/07/nosotras-vos-y-yo.html' title='Nosotras, vos y yo.'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-4590581366549074787</id><published>2009-05-13T20:16:00.002-03:00</published><updated>2009-05-13T20:23:25.876-03:00</updated><title type='text'>Magnolia</title><content type='html'>Blanca, bella, de contornos lanceolados - allí donde la naturaleza los requiere-, intensa, dulce, solitaria...&lt;br /&gt;Allí estaba al borde del Pacífico, acariciada por una mujer, quien en la soledad compartida de los sentidos, recitaba en voz muy baja:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Al golpe de la ola contra la piedra indócil &lt;br /&gt;la claridad estalla y establece su rosa &lt;br /&gt;y el círculo del mar se reduce a un racimo, &lt;br /&gt;a una sola gota de sal azul que cae. &lt;br /&gt;Oh radiante magnolia desatada en la espuma, &lt;br /&gt;magnética viajera cuya muerte florece &lt;br /&gt;y eternamente vuelve a ser y a no ser nada: &lt;br /&gt;sal rota, deslumbrante movimiento marino. &lt;br /&gt;Juntos tú y yo, amor mío, sellamos el silencio, &lt;br /&gt;mientras destruye el mar sus constantes estatuas &lt;br /&gt;y derrumba sus torres de arrebato y blancura, &lt;br /&gt;porque en la trama de estos tejidos invisibles &lt;br /&gt;del agua desbocada, de la incesante arena, &lt;br /&gt;sostenemos la única y acosada ternura.”&lt;/em&gt;  &lt;br /&gt;Delfina, frente al mar de Neruda, en brazos de su madre parecía una magnolia: suave y perfumada, persistente y entera, delicada como el perfume de esa flor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia, 1 de mayo de 2009, Para vos hija mía, en el mes de tu cumpleaños.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-4590581366549074787?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/4590581366549074787/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=4590581366549074787' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/4590581366549074787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/4590581366549074787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2009/05/magnolia.html' title='Magnolia'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-8447185528577135185</id><published>2009-05-05T00:01:00.002-03:00</published><updated>2009-05-05T00:06:36.991-03:00</updated><title type='text'>TARDE CHINA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_WxiYdyC2UuQ/Sf-tI_8aIUI/AAAAAAAAAE4/NjDoqQx8GeY/s1600-h/Tarde+china.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 160px; height: 119px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WxiYdyC2UuQ/Sf-tI_8aIUI/AAAAAAAAAE4/NjDoqQx8GeY/s400/Tarde+china.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332170853945319746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Atormentada con la mitad del cerebro “que se le parte”, decide entrar en el boliche de Ángela como ella lo llama. Se trata de un local pequeño, modesto pero con un plus frente a los otros del barrio chino: tiene el consultorio multipropósito a la vista. Y eso es mucho.&lt;br /&gt;Ángela, la masajista, dietóloga, psicóloga, traumatóloga, y lo que venga a la hora de diagnosticar y curar dolencias, la recibe con una sonrisa. Se ha cortado el pelo que por cierto le queda muy bien.  En las sillas de cromado y cuerina negra que se encuentran alineadas mirando hacia la vereda, descansan sus pesares mujeres occidentales de mediana edad. Esperan sin ansiedad su turno. El aire es pesadamente acogedor.&lt;br /&gt;Sin embargo, Ángela le indica a la joven mujer de la que les hablo, que se recueste boca abajo en una especie de silla diseñada para masajes cervicales. Alguna vez las he visto en aeropuertos y en centros comerciales.&lt;br /&gt;Todo transcurre allí, a la vista de los transeúntes de un domingo de otoño en la ciudad de Buenos Aires. Sus manos poderosas y sus codos incisivos recorren la espalda de la mujer. Desde el huesito dulce hasta el cuello. Ángela toma una banda elástica del escritorio que esta próximo a ella y le sujeta el pelo. Lo hace con extrema delicadeza. Le miro las manos: son bellísimas.&lt;br /&gt;La paciente no habla pero respira profundamente cuando Ángela hace mayor presión en su piel. Tiene los ojos cerrados y parece estar relajada. En la sala entra y sale gente continuamente, diálogos incomprensibles  entre Angela y Fanny (su socia) se suceden entre risas cómplices y burlonas. Me pregunto qué dirán, no entiendo nada del idioma chino. Si bien el local tiene algo de sordido, es atractivo. Una mujer entra e interrumpe a Ángela argumentando que “se levantó entumecida”. ¿Cómo podría la masajista china entender esa palabra?. Pero le responde con seguridad: “señola esta mal, muy mal pelo vamo a tratal con acupuntura...Ahola no tengo tulno”.&lt;br /&gt;Deja descansar a su paciente y le da una tarjeta a la mujer indicándole de modo imperativo que llame y pida turno. La clienta en potencia la toma y bajando la cabeza, asiente. Se va en paz, sabiendo que hay alguien que la puede ayudar.&lt;br /&gt;Acto seguido suena el celular de Ángela. Otra vez interrumpe el masaje pero solo de un lado pues con la mano derecha mantiene una conversación  y con la otra sigue vapuleando a la mujer.&lt;br /&gt;- “¿Cómo ta? ¿Todo bien, vo?”.&lt;br /&gt;- Toy trabajando, sino no comel, mañana vení”.&lt;br /&gt;Por la sonrisa y el rubor de su cara percibo que habla con un candidato que no es chino. El le pide que le mande un beso con ruido y todo: ella lo hace y cuelga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó media hora y la masajeada se levanta, se acomoda un poco el pelo, paga, le da un beso a Ángela y la felicita por el corte de pelo. Le dice que con él tendrá muchos novios argentinos. Ella se sonroja y le dice que no, que el señor que está repartiendo volantes ahí, muy cerquita en la vereda, es el marido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia, 26 de abril de 2009.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-8447185528577135185?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/8447185528577135185/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=8447185528577135185' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/8447185528577135185'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/8447185528577135185'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2009/05/tarde-china.html' title='TARDE CHINA'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WxiYdyC2UuQ/Sf-tI_8aIUI/AAAAAAAAAE4/NjDoqQx8GeY/s72-c/Tarde+china.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-7744352715537057368</id><published>2009-04-29T19:13:00.002-03:00</published><updated>2009-04-29T19:14:16.865-03:00</updated><title type='text'>Monólogo</title><content type='html'>Nací entre la vanguardia de los sesenta y el atrevimiento de los setenta: año 1964, cuando muchos escritores dieron a luz su mejor obra y la bossa nova y el jazz sorprendieron a los amantes de la música. Me enorgullezco  de aquella época y compruebo que cada vez que indago el año de producción de una obra literaria, una composición musical distinta, impactante...esos cuatro números me sorprenden: 1964.&lt;br /&gt;Mujeres con vestidos Jackie, collares de perlas y algunas con un plus de sensualidad: la boquilla en los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien nada mejor que las experiencias personales para sellar las propias épocas, por década resulta mas fácil,  y uno sin querer dice por ahí: “los ochenta fueron bomba”, “en los noventa trabajé como nunca”, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo recuerdo los setenta como la década más jugosa que viví hasta ahora, lo que no significa que allí pueda ubicar mis mejores recuerdos ni mis mayores logros. Emigré allá por el ´71 con sólo siete años de edad. La escuela primaria fuera de mi país, los símbolos patrios ajenos, los próceres desconocidos con los que debí encariñarme forzosamente. Simón Bolívar me suena más familiar que San Martín y al himno de Venezuela aún lo tarareo. Como dice un escritor argentino: “La patria es la infancia”. Allí y en esa década conocí el valor de la amistad, el primer amor, mis primeros actos de independencia. Me gustaba la moda de entonces. Los muebles con diseño y personalidad, mi madre con aquellos pantalones acampanados y las camisas de seda al cuerpo. Collares largos y plataformas, el pelo lacio y suelto hasta la cintura.&lt;br /&gt;En casa se escuchaba a Serrat y se leía a Manuel Puig.  Me deleitaba leyendo y releyendo los lomos de los libros de la biblioteca del living: Leopoldo Marechal, Ernesto Sábato, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges...&lt;br /&gt;A fines de esa década regresé a mi país y la música disco retumbaba en los programas de radio, en las fiestas a las que empecé a ir y en el “tocadiscos “ de papá. El no lo usaba pero como cerca de mi casa , del otro lado de la plaza se había instalado la diskería (sí, así se escribía) de onda de entonces, él me regaló varios LP que pude escuchar hasta el cansancio: Electric Light Orchestra, Saturday Night Fever y Air Supply. Acompañan esos recuerdos musicales el atuendo ahora ridículo que llevábamos: calzas brillantes, remeras estampadas, sandalias de taco altísimo y el maquillaje con brillantina. ¡Qué alboroto el sábado a la tarde para semejante “pinta”!. Pero claro, no existía la inseguridad en las calles céntricas por donde merodeábamos con amigos hasta tarde y muchas veces tanto que al regresar a mi edificio, encontraba al encargado baldeando la vereda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los noventa ya tenía veinticinco años, sin duda la edad de los desencantos amorosos y el “después de” finalizados los estudios universitarios. Por suerte trabajaba y tenía novio formal pero aquello no impedía que arrastrara conmigo incertidumbres, miedos y vacíos a los que hace algunos pocos años pude darles mi primer adiós.Y bueno, digamos que para mi los noventa fueron una década de “construcción de mi personaje”. Durante ellos sufrí muchos vaivenes emocionales, percibí la oscuridad y temí al espiral descendente de la angustia; pero también disfruté el resurgir  de mis vocaciones mas profundas. Gesté a mi hija y en el borde del 2000 la traje al mundo. Al poco tiempo planté un Ginko Bilova y un poquito más tarde escribí mi primer libro. Acompañada por mi compañero de ruta acá estamos ya en el dos mil nueve, y durante esta década ocurrieron en mi muchos cambios externos importantes. Mi madurez junto a ellos y la revolución que sufren  las mujeres a partir de los cuarenta. Nunca imaginé que fuese cierto que estos serían mis mejores años. Probablemente porque puedo ensamblar aquella que soy, aquella que quiero ser y aquella que los demás esperan que sea. ¡No es poco!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-7744352715537057368?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/7744352715537057368/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=7744352715537057368' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/7744352715537057368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/7744352715537057368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2009/04/monologo.html' title='Monólogo'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-7202029586541495137</id><published>2009-02-16T18:27:00.005-02:00</published><updated>2009-02-16T18:34:36.973-02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>¡Hola! Muchas gracias por haber entrado en mi blog.&lt;br /&gt;La idea es publicar relatos/cuentos para compartir y apreciaré mucho vuestros comentarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento me encuentro colaborando con la Asociación Amigos de Villa Ocampo.&lt;br /&gt;Los invito a visitar la página  &lt;a href="http://www.villaocampo.org/"&gt;www.villaocampo.org&lt;/a&gt; esperando poder recibirlos en la casa que fuese la confluencia de intelectuales, artistas, músicos y aquella élite europea y asiática que nutrió a la Argentina de los años treinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy la casa se encuentra restaurada y puesta el valor y aspira a convocar a aquellos que sientan que la cultura y el arte son el instrumento de expansión espiritual que nos salva.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-7202029586541495137?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/7202029586541495137/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=7202029586541495137' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/7202029586541495137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/7202029586541495137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2009/02/hola-muchas-gracias-por-haber-entrado_16.html' title=''/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-4780708047994255735</id><published>2008-10-18T17:06:00.004-03:00</published><updated>2008-10-18T17:18:21.474-03:00</updated><title type='text'>No dejen de visitarla!!!</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_WxiYdyC2UuQ/SPpD0DCiNGI/AAAAAAAAADQ/JDtjwe6ZCrU/s1600-h/Saintex+dibujo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258590076356670562" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_WxiYdyC2UuQ/SPpD0DCiNGI/AAAAAAAAADQ/JDtjwe6ZCrU/s400/Saintex+dibujo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;SAINT-EXUPÉRY EN LA ARGENTINA, 1929 - 1930&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;10 octubre – 2 noviembre de 2008&lt;br /&gt;Días y horariosDel viernes 10 de octubre al domingo 2 de noviembre&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De miércoles a domingo, de 12,30 a 18 &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Entrada$ 10Miércoles gratis&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;UbicaciónVilla OcampoElortondo 1837, Beccar, San Isidro (Alt. Av. del libertador 17400)www.villaocampo.org / 4732-4988OrganizanUNESCO / Proyecto Villa OcampoDirección General de Cultura de la Municipalidad de San Isidro.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Saint-Exupéry en la Argentina, 1929 - 1930&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El escritor y piloto Antoine de Saint-Exupéry fue, durante toda su vida, un hombre de aventura y de compromiso. Su obra breve pero intensa está traducida y es conocida en el mundo entero. A modo de ejemplo, El Principito, existe hoy en día en 144 idiomas y fue difundida en varias decenas de millones de ejemplares.&lt;br /&gt;El Proyecto Villa Ocampo de la UNESCO y la Dirección General de Cultura de la Municipalidad de San Isidro han organizado una exposición sobre la vida, la obra y el mensaje de Saint-Exupéry en la Argentina, abarcativo de un público amplio. La muestra cuenta con el apoyo de la Alianza Francesa, de los servicios culturales de la Embajada de Francia y de la familia de Saint Exupéry.&lt;br /&gt;La exposición tendrá lugar en Villa Ocampo, la casa de Victoria Ocampo que visitó Saint-Exupéry durante su estadía en Argentina. Saint-Exupéry residió en Argentina de 1929 a 1930, luego de la publicación de Courrier Sud, como director de la Aeroposta Argentina. Al llegar a Buenos Aires, se alojó en el Hotel Majestic, donde se encontró con Le Corbusier, que traía un proyecto de casa para Victoria Ocampo. Saint-Ex llevó a pasear a Le Corbusier sobre Buenos Aires, vuelo que sin duda influenció los trabajos del famoso arquitecto sobre la urbanización de nuestra ciudad. En una conferencia de Benjamín Crémieux en Amigos del Arte de Buenos Aires, Saint-Ex conoció a Consuelo Suncin, salvadoreña, con la que tuvo un conocido romance que culminó en el casamiento de ambos apenas regresaron a Francia.&lt;br /&gt;Saint-Ex efectuó legendarias misiones y vuelos en la Patagonia. Todas las ciudades por las que pasó conservan su recuerdo en hoteles, restaurantes, casas, o a través de fotos inéditas, testimonios y recuerdos. También en Buenos Aires escribió su novela Vuelo nocturno, publicada por Gallimard en 1932 que se sitúa en Argentina; es uno de los grandes best sellers del siglo XX. Hollywood lo llevó al cine y Guerlain lanzó un perfume que rinde homenaje al correo aéreo.&lt;br /&gt;Finalmente, en Tierra de Hombres, de 1939, Saint-Exupéry ubica dos de sus capítulos en Argentina: el Oasis con la historia de princesas de Argentina del castillo San Carlos en Concordia y el rescate de Guillaumet en la Cordillera de los Andes.&lt;br /&gt;Se trata entonces de relatar todo eso en una exposición que no se limitará a repetir lugares comunes de la vida de Saint-Ex, sino que se basará en una extensa investigación que incluye aspectos inéditos de la estadía de Saint-Ex en la Argentina.&lt;br /&gt;La muestra abarcará fotografías de lugares, aviones y personajes, cartas, afiches de los correos aéreos sudamericanos, manuscritos y correspondencia con sus amigos argentinos, las ediciones argentinas de su obra, las obras que le rinden homenaje en Argentina, la leyenda, los lugares que llevan su nombre (pico Saint-Exupéry de lacordillera, aeropuerto de San Antonio Oeste), los artículos de la época, las películas documentales sobre él y sobre el Correo Aéreo, los dibujos y caricaturas, las cartas a su madre desde Buenos Aires y una maqueta de un avión Laté 25 en el que volaba Saint- Ex.&lt;br /&gt;El Espacio Saint-Exupéry y la Sociedad Civil de Herederos Saint-Exupéry en Paris proveen materiales originales y obtuvieron documentos de archivos nacionales de Francia.&lt;br /&gt;La exposición de Villa Ocampo se complementará con una semana de eventos en la Alianza Francesa, donde habrá conferencias y un ciclo de cine que abarcará películas relacionadas con Saint Exupéry.&lt;br /&gt;Se publicará un catálogo de 64 páginas con muchos materiales inéditos, fruto de una larga investigación sobre el tema. Está prologado y editado por María Gainza.&lt;br /&gt;La exposición se inaugurará el jueves 9 de octubre a las 19 horas.&lt;br /&gt;OrganizanProyecto Villa Ocampo – UNESCO y su Asociación de AmigosDirección General de Cultura de la Municipalidad de San Isidro&lt;br /&gt;ParticipanEmbajada de Francia en la ArgentinaAlianza FrancesaEspacio Saint-ExupérySociedad Civil Saint-ExupéryAsociación Vuelo Nocturno&lt;br /&gt;AuspicianAir FranceBanco SuperviellePetrobrasDukeCliderFP Impresora&lt;br /&gt;Los materiales expuestos provienen deAir FranceMuseo de Aeronáutica de MorónSociedad Argentina de AerofilateliaMunicipalidad de Río GallegosArchivo Histórico de la Provincia de Santa CruzMuseo Casa GregoresAsociación Histórica y Cultural Gral. PachecoFamilia AlmonacidEl Fogón de los Arrieros de Resistencia, ChacoArchivo Histórico de El CalafateFamiliares de amigos y colegas de Saint-Exupéry: Julio y Mónica Simonatto, Nora y Jorge Fuchs, Ricardo Gross (h), Clorinda Giubetic de Álvarez , Nelly Raponi, Lina Pellaton y Santiago Da Ré, Mabel Selvetti, Vito Palazzo y Sra. Lelia V. de Palazzo, Nora Weil.&lt;br /&gt;Archivos: La Prensa y La Nación, Biblioteca Nacional, Cinemateca &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-4780708047994255735?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/4780708047994255735/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=4780708047994255735' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/4780708047994255735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/4780708047994255735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2008/10/no-dejen-de-visitarla.html' title='No dejen de visitarla!!!'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WxiYdyC2UuQ/SPpD0DCiNGI/AAAAAAAAADQ/JDtjwe6ZCrU/s72-c/Saintex+dibujo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-5732751267426685693</id><published>2008-08-26T12:23:00.006-03:00</published><updated>2008-08-26T12:51:13.588-03:00</updated><title type='text'>Ani</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_WxiYdyC2UuQ/SLQmX0L46kI/AAAAAAAAADI/yG8R9wnZtaI/s1600-h/SSL22301.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5238854457126087234" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_WxiYdyC2UuQ/SLQmX0L46kI/AAAAAAAAADI/yG8R9wnZtaI/s400/SSL22301.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sonia, 5 de abril de 2008.&lt;br /&gt;Para Ani Zhuang Liu, quien día a día me enseña sin darse cuenta cómo educar a mi hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi nombre es Ani y soy una niña de apenas nueve años. Nací un otoño porteño cuando hacía sólo unos meses que mis padres habían desembarcado por casualidad en Buenos Aires. ¿Por qué casualidad? ...Esta es la historia:&lt;br /&gt;Mis padres se casaron en Beijing, allá por los noventa. Tiempos en los que muchos pares buscaban otro tipo de vida lejos de allí. Un contacto, David, también chino, les prometió una visa para los Estados Unidos en dónde mamá y papá tenían a varios compatriotas conocidos. Así que todos sus ahorros, más la ayuda de las respectivas familias, fueron a parar a bolsillos de “don” David, quien se dio el lujo de hacerse esperar. El “mientras” fue muy doloroso pues con los bolsos hechos y la pena de una promesa sin cumplir, pasaban los días y las ilusiones se iban tiñendo de gris.&lt;br /&gt;Una mañana de primavera, mientras mamá bordaba en la galería de la modesta casa de sus padres, David se hizo escuchar por última vez...&lt;br /&gt;- Ana, les conseguí la visa para Argentina, es un país grande también. Vayan nomás, después verán como encontrarse con sus amigos. Si no lo hacen pronto se vencerá el plazo. Y cortó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron algunos días y mis padres volaron en muchos tramos y horas a Buenos Aires...No conocían a nadie, no sabían el idioma, estaban perdidos en una gran ciudad en donde el invierno era casi cálido.&lt;br /&gt;- Qué raro Michael, hace calor acá y nos dijeron en el avión que ya era invierno...&lt;br /&gt;Papá sonrió y con su campera de corderito bajo el brazo, miró el horizonte gris y plano que se extendía a lo largo de la autopista Richieri. Le preguntaron mediante señas y palabras sueltas al colectivero adonde era el barrio chino en Buenos Aires. Al cabo de una hora larga estaban en la esquina de Montañeses y Arribeños. Es increíble, aún hoy, mientras yo escribo estas líneas en la computadora de mi Sonia, mi madre argentina, ellos siguen en esa esquina. Claro, mi mamá ya no es una paracaidista llegada de China, y mi papá es un señor chino muy occidentalizado.&lt;br /&gt;Pasaron casi diez años. Hago una...diríamos doble vida: una china, y otra argentina. Tengo dos familias, la propia y la adquirida. Vivo en el barrio chino en un ph modesto pero no me falta nada. Mis padres tienen un negocio y trabajan de martes a domingo de corrido y muchas horas. Durante la semana vivo con ellos y como chowfan y empanaditas chinas, entre otras cosas. En cambio el fin de semana, ayudo a Felipe a hacer el asado. A pesar de ser hija única tengo una hermana. Se llama Delfina. Es muy linda, siempre se lo digo. Físicamente somos muy diferentes. Ella es rubia, de ojos color miel, blanca y delgada. Yo soy de tez oscura, mi pelo es negro azabache y soy muy alta: salgo a mis padres. A pesar de esto: somos muy parecidas: nos gusta leer y jugar con las princesas de Disney. Yo no fui nunca pero vi todas las películas en su casa y me rodean todos los fines de semana sus personajes. Disfrutamos mucho y qué bien que lo paso...conozco muchos countries de las afueras de Buenos Aires, restaurantes, el campo argentino...mi “madrina” como la llamo a Sonia, siempre me explica qué son los gauchos, la historia de las estancias y hasta me ofrece un mate de vez en cuando. Escuchamos música de Piazzolla y hasta frecuento a Guillermo Vilas. Me encantan el dulce de leche y un chico llamado Facundo. ¡Por él me hice de Boca!&lt;br /&gt;A veces, cuando estoy en mi casa con mis padres, los veo rodeados de dragones, telas brillantes y ese olor tan característico de las casas chinas y me pregunto si sabrán que existe otro mundo allá afuera. Si, yo les cuento mi vida en casa de los Perez, pero no se si llegan a entender. Porque ya no soy Ani, la amiga china de Delfina. Soy Ani, una niña porteña con la apariencia, la forma de hablar, el encanto y las dudas de las niñas de Belgrano y del colegio a dónde mis padres con gran esfuerzo me mandan. Porque eso si que lo valoraré siempre: ellos no descansan para que yo esté donde estoy. Lo que no se si saben es que estoy en el perfecto equilibrio: entre oriente y occidente, entre ser hija única y no serlo. Aplicando día a día la sabiduría de oriente en el revoltoso occidente. Y trato, con algunos consejos que Delfina sea menos caprichosa y que valore todo el tiempo que sus padres a ella le dedican.&lt;br /&gt;Para mi, lo más importante es tenerla y que ella me tenga a mi. Para siempre. Soy una niña aún pero lo sé. Lo siento y es recíproco. Sus ojos me lo confirman día a día.&lt;br /&gt;Mis padres siempre me dicen que Dios sabe porqué hace las cosas y que gracias a aquella estafa de un compatriota, Delfina y yo caminamos y descubrimos el mundo juntas: el de ella y el mío, que ya es el nuestro.&lt;br /&gt;El ámbito que me rodea ahora se le parece al de aquel entonces. La placita triangular, las veredas originales de la época, gente que va y viene y el vendedor ambulante que vi en ese entonces y al que vuelvo a ver ahora a través de la ventana del barcito en el que te estoy esperando. Y sos vos lo único que cambia el escenario. Tu inminente presencia.&lt;br /&gt;Mi nombre es Ani y soy una niña de apenas nueve años. Nací un otoño porteño cuando hacía sólo unos meses que mis padres habían desembarcado por casualidad en Buenos Aires. ¿Por qué casualidad? ...Esta es la historia:&lt;br /&gt;Mis padres se casaron en Beijing, allá por los noventa. Tiempos en los que muchos pares buscaban otro tipo de vida lejos de allí. Un contacto, David, también chino, les prometió una visa para los Estados Unidos en dónde mamá y papá tenían a varios compatriotas conocidos. Así que todos sus ahorros, más la ayuda de las respectivas familias, fueron a parar a bolsillos de “don” David, quien se dio el lujo de hacerse esperar. El “mientras” fue muy doloroso pues con los bolsos hechos y la pena de una promesa sin cumplir, pasaban los días y las ilusiones se iban tiñendo de gris.&lt;br /&gt;Una mañana de primavera, mientras mamá bordaba en la galería de la modesta casa de sus padres, David se hizo escuchar por última vez...&lt;br /&gt;- Ana, les conseguí la visa para Argentina, es un país grande también. Vayan nomás, después verán como encontrarse con sus amigos. Si no lo hacen pronto se vencerá el plazo. Y cortó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron algunos días y mis padres volaron en muchos tramos y horas a Buenos Aires...No conocían a nadie, no sabían el idioma, estaban perdidos en una gran ciudad en donde el invierno era casi cálido.&lt;br /&gt;- Qué raro Michael, hace calor acá y nos dijeron en el avión que ya era invierno...&lt;br /&gt;Papá sonrió y con su campera de corderito bajo el brazo, miró el horizonte gris y plano que se extendía a lo largo de la autopista Richieri. Le preguntaron mediante señas y palabras sueltas al colectivero adonde era el barrio chino en Buenos Aires. Al cabo de una hora larga estaban en la esquina de Montañeses y Arribeños. Es increíble, aún hoy, mientras yo escribo estas líneas en la computadora de mi Sonia, mi madre argentina, ellos siguen en esa esquina. Claro, mi mamá ya no es una paracaidista llegada de China, y mi papá es un señor chino muy occidentalizado.&lt;br /&gt;Pasaron casi diez años. Hago una...diríamos doble vida: una china, y otra argentina. Tengo dos familias, la propia y la adquirida. Vivo en el barrio chino en un ph modesto pero no me falta nada. Mis padres tienen un negocio y trabajan de martes a domingo de corrido y muchas horas. Durante la semana vivo con ellos y como chowfan y empanaditas chinas, entre otras cosas. En cambio el fin de semana, ayudo a Felipe a hacer el asado. A pesar de ser hija única tengo una hermana. Se llama Delfina. Es muy linda, siempre se lo digo. Físicamente somos muy diferentes. Ella es rubia, de ojos color miel, blanca y delgada. Yo soy de tez oscura, mi pelo es negro azabache y soy muy alta: salgo a mis padres. A pesar de esto: somos muy parecidas: nos gusta leer y jugar con las princesas de Disney. Yo no fui nunca pero vi todas las películas en su casa y me rodean todos los fines de semana sus personajes. Disfrutamos mucho y qué bien que lo paso...conozco muchos countries de las afueras de Buenos Aires, restaurantes, el campo argentino...mi “madrina” como la llamo a Sonia, siempre me explica qué son los gauchos, la historia de las estancias y hasta me ofrece un mate de vez en cuando. Escuchamos música de Piazzolla y hasta frecuento a Guillermo Vilas. Me encantan el dulce de leche y un chico llamado Facundo. ¡Por él me hice de Boca!&lt;br /&gt;A veces, cuando estoy en mi casa con mis padres, los veo rodeados de dragones, telas brillantes y ese olor tan característico de las casas chinas y me pregunto si sabrán que existe otro mundo allá afuera. Si, yo les cuento mi vida en casa de los Perez, pero no se si llegan a entender. Porque ya no soy Ani, la amiga china de Delfina. Soy Ani, una niña porteña con la apariencia, la forma de hablar, el encanto y las dudas de las niñas de Belgrano y del colegio a dónde mis padres con gran esfuerzo me mandan. Porque eso si que lo valoraré siempre: ellos no descansan para que yo esté donde estoy. Lo que no se si saben es que estoy en el perfecto equilibrio: entre oriente y occidente, entre ser hija única y no serlo. Aplicando día a día la sabiduría de oriente en el revoltoso occidente. Y trato, con algunos consejos que Delfina sea menos caprichosa y que valore todo el tiempo que sus padres a ella le dedican.&lt;br /&gt;Para mi, lo más importante es tenerla y que ella me tenga a mi. Para siempre. Soy una niña aún pero lo sé. Lo siento y es recíproco. Sus ojos me lo confirman día a día.&lt;br /&gt;Mis padres siempre me dicen que Dios sabe porqué hace las cosas y que gracias a aquella estafa de un compatriota, Delfina y yo caminamos y descubrimos el mundo juntas: el de ella y el mío, que ya es el nuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ani, Sonia, 5 de abril de 2008.&lt;br /&gt;Para Ani Zhuang Liu, quien día a día me enseña sin darse cuenta cómo educar a mi hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi nombre es Ani y soy una niña de apenas nueve años. Nací un otoño porteño cuando hacía sólo unos meses que mis padres habían desembarcado por casualidad en Buenos Aires. ¿Por qué casualidad? ...Esta es la historia:&lt;br /&gt;Mis padres se casaron en Beijing, allá por los noventa. Tiempos en los que muchos pares buscaban otro tipo de vida lejos de allí. Un contacto, David, también chino, les prometió una visa para los Estados Unidos en dónde mamá y papá tenían a varios compatriotas conocidos. Así que todos sus ahorros, más la ayuda de las respectivas familias, fueron a parar a bolsillos de “don” David, quien se dio el lujo de hacerse esperar. El “mientras” fue muy doloroso pues con los bolsos hechos y la pena de una promesa sin cumplir, pasaban los días y las ilusiones se iban tiñendo de gris.&lt;br /&gt;Una mañana de primavera, mientras mamá bordaba en la galería de la modesta casa de sus padres, David se hizo escuchar por última vez...&lt;br /&gt;- Ana, les conseguí la visa para Argentina, es un país grande también. Vayan nomás, después verán como encontrarse con sus amigos. Si no lo hacen pronto se vencerá el plazo. Y cortó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron algunos días y mis padres volaron en muchos tramos y horas a Buenos Aires...No conocían a nadie, no sabían el idioma, estaban perdidos en una gran ciudad en donde el invierno era casi cálido.&lt;br /&gt;- Qué raro Michael, hace calor acá y nos dijeron en el avión que ya era invierno...&lt;br /&gt;Papá sonrió y con su campera de corderito bajo el brazo, miró el horizonte gris y plano que se extendía a lo largo de la autopista Richieri. Le preguntaron mediante señas y palabras sueltas al colectivero adonde era el barrio chino en Buenos Aires. Al cabo de una hora larga estaban en la esquina de Montañeses y Arribeños. Es increíble, aún hoy, mientras yo escribo estas líneas en la computadora de mi Sonia, mi madre argentina, ellos siguen en esa esquina. Claro, mi mamá ya no es una paracaidista llegada de China, y mi papá es un señor chino muy occidentalizado.&lt;br /&gt;Pasaron casi diez años. Hago una...diríamos doble vida: una china, y otra argentina. Tengo dos familias, la propia y la adquirida. Vivo en el barrio chino en un ph modesto pero no me falta nada. Mis padres tienen un negocio y trabajan de martes a domingo de corrido y muchas horas. Durante la semana vivo con ellos y como chowfan y empanaditas chinas, entre otras cosas. En cambio el fin de semana, ayudo a Felipe a hacer el asado. A pesar de ser hija única tengo una hermana. Se llama Delfina. Es muy linda, siempre se lo digo. Físicamente somos muy diferentes. Ella es rubia, de ojos color miel, blanca y delgada. Yo soy de tez oscura, mi pelo es negro azabache y soy muy alta: salgo a mis padres. A pesar de esto: somos muy parecidas: nos gusta leer y jugar con las princesas de Disney. Yo no fui nunca pero vi todas las películas en su casa y me rodean todos los fines de semana sus personajes. Disfrutamos mucho y qué bien que lo paso...conozco muchos countries de las afueras de Buenos Aires, restaurantes, el campo argentino...mi “madrina” como la llamo a Sonia, siempre me explica qué son los gauchos, la historia de las estancias y hasta me ofrece un mate de vez en cuando. Escuchamos música de Piazzolla y hasta frecuento a Guillermo Vilas. Me encantan el dulce de leche y un chico llamado Facundo. ¡Por él me hice de Boca!&lt;br /&gt;A veces, cuando estoy en mi casa con mis padres, los veo rodeados de dragones, telas brillantes y ese olor tan característico de las casas chinas y me pregunto si sabrán que existe otro mundo allá afuera. Si, yo les cuento mi vida en casa de los Perez, pero no se si llegan a entender. Porque ya no soy Ani, la amiga china de Delfina. Soy Ani, una niña porteña con la apariencia, la forma de hablar, el encanto y las dudas de las niñas de Belgrano y del colegio a dónde mis padres con gran esfuerzo me mandan. Porque eso si que lo valoraré siempre: ellos no descansan para que yo esté donde estoy. Lo que no se si saben es que estoy en el perfecto equilibrio: entre oriente y occidente, entre ser hija única y no serlo. Aplicando día a día la sabiduría de oriente en el revoltoso occidente. Y trato, con algunos consejos que Delfina sea menos caprichosa y que valore todo el tiempo que sus padres a ella le dedican.&lt;br /&gt;Para mi, lo más importante es tenerla y que ella me tenga a mi. Para siempre. Soy una niña aún pero lo sé. Lo siento y es recíproco. Sus ojos me lo confirman día a día.&lt;br /&gt;Mis padres siempre me dicen que Dios sabe porqué hace las cosas y que gracias a aquella estafa de un compatriota, Delfina y yo caminamos y descubrimos el mundo juntas: el de ella y el mío, que ya es el nuestro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-5732751267426685693?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/5732751267426685693/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=5732751267426685693' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/5732751267426685693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/5732751267426685693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2008/08/ani.html' title='Ani'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_WxiYdyC2UuQ/SLQmX0L46kI/AAAAAAAAADI/yG8R9wnZtaI/s72-c/SSL22301.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-6028826562973841231</id><published>2008-08-26T12:23:00.005-03:00</published><updated>2008-08-26T12:36:15.873-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Para Kechi, Lucrecia Lucantis de Chaillou, 5/07/08.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace veinte años...decidí ir a tu encuentro. Para ello, me subí a un ómnibus en Retiro y en una noche llegué a San Francisco, Córdoba. Allí estabas visitando a tu hermano, Alejandro Lucantis.&lt;br /&gt;Fue instantáneo, tu delicada figura me llevó a quererte sin preámbulo. Vi en vos una mujer fuerte pero extremadamente femenina y delicada. Tus profundos ojos marrones me invitaron a acercarme esquivando a tíos, primos y sobrinos que efusivamente recibían a  “Sonia de Buenos Aires”. Al cabo de unas horas sentí la necesidad de pasar mucho tiempo a tu lado, escuchándote, contándote...te interesaste mucho por mi trabajo en la Secretaría de Cultura. Y te reías con mis historias acerca de los días al lado de Julio Bárbaro.&lt;br /&gt;Me contaste que vivías en Santiago del Estero, que te habías casado muy joven y que tenías dos hijos. Recreaste tu infancia en Belgrano, cuando pasabas muchas horas en casa de mi abuela.&lt;br /&gt;Mi visita fue de un día pues a la noche me tomé el bus de regreso.&lt;br /&gt;Ya Sonia tenía adentro de su corazón a Lucrecia y nada volvería a ser como antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron algunos meses y decidí ir a verla a Santiago. Mi madre me advirtió que Lucrecia y su familia no gozaban de una buena situación económica por lo que no me anuncié mucho. Llegué un sábado al mediodía y con hotel reservado. No quería molestarlos.&lt;br /&gt;El encuentro fue muy emocionante...nadie la había ido a visitar al interior desde que ella había dejado Buenos Aires a los veinte años. Me di cuenta de que estaba algo nerviosa. La casa era amplia y digna. Las bibliotecas estaban repletas de libros y de revistas. Eso me confirmó que Kechi era una gran lectora, característica que percibí en la charla en Córdoba. Ella había dispuesto todo para recibirme. Ese día hacía treinta y muchos grados de temperatura y sin embargo, sentí esa brisa de la felicidad pura, de los instantes que nos hacen agradecer a Dios el estar, el ser.&lt;br /&gt;Miramos fotos y nos contamos muchas cosas hasta el atardecer, momento en que decidimos ir a la Iglesia. Todo el mundo la saludaba con respeto y con amabilidad. Ella, tomada de mi brazo, me contaba historias antiguas de pobladores de la provincia, de amores clandestinos...La volví a sentir dentro de mi corazón, ahora viéndola en su ámbito, junto a los suyos...&lt;br /&gt;No dormí en toda la noche recreando ese día maravilloso, esperando la hora prudente para caminar hacia la casa de Lucrecia.&lt;br /&gt;Allí me esperaba el desayuno más delicioso que jamás haya tenido. La mesa puesta impecablemente, la vajilla, los scons, las tostaditas, los dulces. Todo hecho por ella. La mantelería blanca e impecable.&lt;br /&gt;Al mediodía regresé a Buenos Aires, como se regresa de un viaje, habiendo conocido la otra orilla, sabiendo que Lucrecia y yo ya éramos una para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un rato la llamé a Santiago. Hacía algunos meses que no conversábamos. Y hace veinte años que la fui  a ver.&lt;br /&gt;¡Cuánta alegría sentí al escuchar su voz, al saber que la tengo, que me tiene...!&lt;br /&gt;Hablamos hasta por los codos sin dejar casi tema afuera . Es graciosa, ocurrente y sumamente inteligente. Y casualmente, ¡me preguntó por Julio Bárbaro!...como hace veinte años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces me dan ganas de tomar un avión a Santiago y sorprenderla nuevamente...se lo he insinuado muchas veces y he sabido respetar que ella quiere mantener las cosas así. Seguramente por pudor, por dignidad...no lo sé. También le he ofrecido venir a Buenos Aires pero no ha aceptado y no quise insistir.&lt;br /&gt;Pero siempre está presente en mis actos, en mis días, en mis decisiones. Le escribo muy a menudo y la tengo al tanto de mi vida. Ella, en cambio con gran esfuerzo me llama por teléfono. También va conmigo a todas partes, pues soy un poco lo que ella es. Hay un lugar en especial al que vamos juntas a pesar  de la distancia: y es a Villa Ocampo. Porque es ahí, en ese lugar que Lucrecia si deja Santiago para recorrer esa casa de punta a punta desplegando todo su encanto y estilo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-6028826562973841231?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/6028826562973841231/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=6028826562973841231' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/6028826562973841231'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/6028826562973841231'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2008/08/para-kechi-lucrecia-lucantis-de.html' title=''/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-9188037439380463839</id><published>2008-08-26T12:23:00.003-03:00</published><updated>2008-08-26T12:34:33.570-03:00</updated><title type='text'>Saber cosechar</title><content type='html'>El ámbito que me rodea ahora se le parece al de aquel entonces. La placita triangular, las veredas originales de la época, gente que va y viene y el vendedor ambulante que vi en ese entonces y al que vuelvo a ver ahora a través de la ventana del barcito en el que te estoy esperando. Y sos vos lo único que cambia el escenario. Tu inminente presencia.&lt;br /&gt;No hice la mudanza de un tirón como se esperaba. Calculé  que toda la familia se encontrase de vacaciones y fui llevándome aquellos muebles y objetos que había atesorado durante muchos años. El espejo que había heredado de Lorna, los biombos color uva que siempre había ponderado, el necessaire que supuestamente había pertenecido a Victoria Ocampo, la jarra de vino italiana pintada a mano que un fin de año le habían regalado a mis padres - cuando celebramos el año nuevo en ese espléndido hotel de Piazza Spagna - , el velador de opalina blanca con florcitas que ahora tiene en su casa mi hermana, y tantos objetos más que iré recordando mientras transcurra este relato...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía veinticuatro años y pensaba que podía sola. Había elegido el departamento casi inmediatamente y hoy, con la perspectiva que otorgan los años, me doy cuenta de que la elecciones requieren algo más, que el instante mismo del deslumbramiento. Así como los frutos necesitan madurar para ser cosechados, debí en ese entonces pensarlo mejor. Los primeros tiempos fueron de pura alegría. Claro, hacer las primeras compras de vajilla, instalar los posters ya enmarcados, celebrar las reuniones de inauguración, y porqué no, lavar la ropa y tenderla en el lavadero para que los “nuevos aires” las secasen. Y ahí el primer indicio de me había mudado: otro olor en mi ropa.&lt;br /&gt;Trabajaba hasta las siete y media de la tarde por lo que en general empalmaba con alguna salida nocturna. En el momento de introducir la llave en la puerta del edificio, el primer nudo en la garganta. El segundo llegaría al abrir la de mi departamento y el tercero al apagar el velador. La mañana: la felicidad, aunque siempre teñida del sabor amargo de saber que a la noche cuando llegara de vuelta la casa estaría vacía y fría. Porque aún en verano ese departamento era muy frío.  Había sido construido en los años cincuenta con paredes gruesas y pisos de granito. Como el barrio era de gente tradicional, casi todos los habitantes del condominio mayores. ¡No había ruido ni en las fiestas de fin de año! Lamentablemente, me fui mimetizando con la vivienda y cada día escuchaba la música más baja y casi no prendía la tele para no molestar a los del “A”. Me deprimí, fueron tiempos duros porque me debatía entre mi nueva vida de joven independiente y los deseos furiosos de volver a casa de mis padres o de casarme. Y eso fue lo que hice: me casé con mi novio de entonces para que la casa cobrara vida pensando que yo también la recobraría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya pasaron veinte años y miro hacía atrás y me doy cuenta de que no era “el departamento” lo que no me permitía ser feliz. Era yo que no sabía esperar a que las cosas madurasen para empezar a disfrutarlas. Hoy te espero sentada a la mesa de este bar y de la vida, sabiendo que gracias a la cosecha de nuestro amor, seremos felices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sonia, 12 de mayo de 2008.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-9188037439380463839?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/9188037439380463839/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=9188037439380463839' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/9188037439380463839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/9188037439380463839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2008/08/saber-cosechar.html' title='Saber cosechar'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-3236834185460446147</id><published>2008-08-17T10:21:00.003-03:00</published><updated>2008-08-17T11:15:18.298-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_WxiYdyC2UuQ/SKgyP5BcC6I/AAAAAAAAAC4/-Jx-tTnNvsc/s1600-h/foto+gala+VO+10x7+media.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5235489815404481442" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_WxiYdyC2UuQ/SKgyP5BcC6I/AAAAAAAAAC4/-Jx-tTnNvsc/s320/foto+gala+VO+10x7+media.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lo invitamos a participar de&lt;br /&gt;LA NOCHE DE VILLA OCAMPO&lt;br /&gt;Organizada por la&lt;br /&gt;Asociación Amigos de Villa Ocampo&lt;br /&gt;Los fondos recaudados serán destinados a completar la&lt;br /&gt;recuperación de este Monumento Histórico Nacional.&lt;br /&gt;Martes 7 de Octubre de 2008 / 20,30 hs.&lt;br /&gt;Reservas 4732-4988 / &lt;a href="mailto:amigos@aavo.org.ar"&gt;amigos@aavo.org.ar&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-3236834185460446147?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/3236834185460446147/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=3236834185460446147' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/3236834185460446147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/3236834185460446147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2008/08/lo-invitamos-participar-de-la-noche-de.html' title=''/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_WxiYdyC2UuQ/SKgyP5BcC6I/AAAAAAAAAC4/-Jx-tTnNvsc/s72-c/foto+gala+VO+10x7+media.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-1133088883608511363</id><published>2008-06-11T22:11:00.003-03:00</published><updated>2008-07-01T08:10:03.613-03:00</updated><title type='text'>A Fernando O. Ulloa, con inmensa gratitud y admiración. Sonia Shebar, 30 de mayo de 2008.</title><content type='html'>Empezaba comprender lo que sería traer al mundo a un nuevo ser. Sólo sabía el sexo y el tamaño de esa criatura que quería adelantarse a ver el mundo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un poco más de nueve años, conocí a Fernando. &lt;br /&gt;La puerta de su consultorio tenía colgado al descuido un antiguo timbre. Tuve que llamar dos veces para que el menudo e imponente hombre, con mucha suavidad abriera la puerta y bajando el mentón en señal de "mucho gusto", me hiciese pasar. Estaba nerviosa, ansiosa y tenia miedo. Ese era el sentimiento que me acorralaba por ese entonces y por el que me recomendaron ir a verlo.&lt;br /&gt;El consultorio era una especie de living ambientado en los setenta. Mucha madera, mucho cromado, muchas pipas...También colgaban plantas del techo al puro estilo tropical y había literatura brasileña por todos lados. Lo miré y era un hombre muy interesante. Bajo en estatura pero alto en actitud. Sin embargo, hablaba en un tono muy suave y pausado. Por momentos, parecía dormitar en su sillón. Yo estaba del otro lado del pequeño escritorio repleto de fotocopias, de libros viejos, de adornos y recuerdos. Parecía ser una persona de esas que acumulan y no tiran nada. Pero lo  que realmente acumulaba Fernando era saber y experiencia. &lt;br /&gt;Luego de un par de sesiones, me hizo sentar en un silloncito bajo. Por momentos me susurraba lo que quería decirme. Aquello me fue resultando cada vez más natural. Era un hombre muy seductor y sabía tratarme. Varias veces me ponderó las piernas y me hizo sonrojar. Otra vez, hablábamos del amamantamiento (ya me faltaba poco), y me ponderó otra cosa...&lt;br /&gt;Pasaron algunas semanas, menos de las previstas y tuve a mi hija un lunes bien tarde a la noche. A las pocas horas llegó Fernando sigilosamente deslizando sus botas salteñas por el pasillo aséptico e intimidante del sanatorio. Nos dejaron solos en la habitación y él  supo acompañarme con su cómplice prudencia momentos después de que desperté de la anestesia. Estuvimos tomados de la mano un largo rato. Aún no había visto a mi hija y nunca olvidaré la tierna y a la vez audaz mirada de Fernando, tratándome de impartir temple para el gran momento de mi vida: encontrarme con Delfina por primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la semana me visitó un domingo a la noche en mi casa. Y mientras escribo estas líneas, me doy cuenta de que me encuentro recostada en mi cama de la misma manera en que lo recibí...pero claro, con nueve años de madre y ya sin miedo. &lt;br /&gt;Luego vinieron tiempos duros, mi única salida al exterior de la clínica era para ir a verlo, siempre corriendo, siempre con la esperanza de estar cada día más plena para volar .&lt;br /&gt;Hace un rato supe del fallecimiento de Fernando,  "Vinicius de Moraes" como yo le decía sin que él lo supiera. Todas las personas que se que lo trataban son seres sensibles y aprendieron de Fernando que sólo podemos vivir en paz sin somos fieles a nosotros mismos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-1133088883608511363?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/1133088883608511363/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=1133088883608511363' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1133088883608511363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1133088883608511363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2008/06/fernando-o-ulloa-con-inmensa-gratitud-y.html' title='A Fernando O. Ulloa, con inmensa gratitud y admiración. Sonia Shebar, 30 de mayo de 2008.'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-5587772708662806177</id><published>2008-04-21T12:40:00.004-03:00</published><updated>2008-04-21T13:27:52.388-03:00</updated><title type='text'>Concurso de Poesía en Villa Ocampo</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/SAzAbgxsBVI/AAAAAAAAACw/0a8vQpRJmJ4/s1600-h/Viila+Ocampo.gif"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/SAzAbgxsBVI/AAAAAAAAACw/0a8vQpRJmJ4/s320/Viila+Ocampo.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191736049338680658" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;De pronto cambia el paisaje, los espíritus audaces se dan cita y hay suspiros que se encuentran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Desde su solemne aposento, los querubines atestiguan la comunión y ya no soy ajeno a Villa Ocampo, sino el espíritu de todos los que me precedieron aquí y que permanecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ya todos los caminos están cerca: los nuestros, el tuyo, el mío, el anhelado por otros y el que hoy sin temor, se avecina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Forman parte de esta escena, la palmera ambiciosa que representa la prolongación de la tierra fértil, la bruma que desde el río avanza para envolvernos y los eslabones de tantos laberintos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La cercanía que aleja para encontrar la perspectiva clave y condición de toda cercanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ironías lujuriosas de ese Dios Creador del Universo que nos habita y sorprende en instantes y momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Aquellos, siempre unidos, no idénticos que nos dan a la vez sentido de vida y de instrumento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No importa entonces la proximidad, el fin del viaje solo cuenta y nos mueve el inicio, la curiosidad y la distancia que nos comienza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ya no cuentan los caminos que se acercan, sólo cobran sentido nuestros sueños que aún distantes, ya nos unen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia, 19 de abril de 2008.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-5587772708662806177?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/5587772708662806177/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=5587772708662806177' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/5587772708662806177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/5587772708662806177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2008/04/concurso-de-poesa-en-villa-ocampo.html' title='Concurso de Poesía en Villa Ocampo'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/SAzAbgxsBVI/AAAAAAAAACw/0a8vQpRJmJ4/s72-c/Viila+Ocampo.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-814630271630358383</id><published>2008-03-30T12:53:00.009-03:00</published><updated>2008-03-30T13:16:49.351-03:00</updated><title type='text'>Por aquello de la permanencia de lo que sentimos transmitir....</title><content type='html'>&lt;div class="nota-LN"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="volanta"&gt;Reflexiones&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="nota-titulo"&gt;&lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/998575" target="_blank" title="Ir a la nota en LANACION.com"&gt;Permanencia del arte &lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Por Guillermo Jaim Etcheverry&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="path-fecha"&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&gt;&lt;/span&gt; &lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/998575" target="_blank" title="Ir a la nota en LANACION.com"&gt;Ir a la nota&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.lanacion.com.ar"&gt;&lt;b&gt;LANACION.com&lt;/a&gt; &lt;/b&gt;| Revista | Domingo 30 de marzo de 2008&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt; &lt;style&gt;@import "http://www.lanacion.com.ar/styles/nocache/embedNota.css";&lt;/style&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-814630271630358383?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/814630271630358383/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=814630271630358383' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/814630271630358383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/814630271630358383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2008/03/reflexiones-permanencia-del-arte-por.html' title='Por aquello de la permanencia de lo que sentimos transmitir....'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-5517124633699271448</id><published>2008-03-01T12:41:00.004-02:00</published><updated>2008-03-01T12:50:41.458-02:00</updated><title type='text'>Por no estar distraídos...</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/R8ltDM5MZaI/AAAAAAAAACI/uh_GRp7hDXg/s1600-h/Por+no+estar+distra%C3%ADdos.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/R8ltDM5MZaI/AAAAAAAAACI/uh_GRp7hDXg/s400/Por+no+estar+distra%C3%ADdos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5172785548779873698" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Había una levísima embriaguez en andar juntos, la alegría como cuando se siente la garganta un poco seca y se ve que por admiración se estaba con la boca entreabierta: ellos respiraban de antemano el aire que estaba delante, y tener esa sed era su propia agua. Andaban por calles y calles hablando y riendo, hablaban y reían para dar materia y peso a la levísima embriaguez que era la alegría de su sed. Por culpa de los autos y las personas, a veces ellos se tocaban, y al tocarse – la sed es la gracia, pero las aguas son una belleza a oscuras – y al tocarse brillaba el brillo de su agua, la boca quedaba un poco más seca de admiración. ¡Como admiraban estar juntos! &lt;br /&gt;Hasta que todo se transformó en no. Todo se transformó en no cuando ellos quisieron su propia alegría. Entonces, la gran danza de los errores. El ceremonial de las palabras desacertadas. El buscaba y no veía, ella no veía que él no había visto, ella que estaba allí sin embargo. Sin embargo él que estaba ahí. Todo fue equivocación, y estaba la gran polvareda de la calle, y cuanto más erraban, más con aspereza querían, sin sonrisa. Todo sólo porque habían prestado atención, sólo porque no estaban bastante distraídos. Sólo porque, de pronto exigentes y duros, quisieron dar un nombre; porque quisieron ser, ellos que eran. Aprendieron entonces que, no estando distraídos, el teléfono no suena, y es preciso salir de casa para que la carta llegue, y cuando el teléfono finalmente suena, el desierto de la espera ya cortó los hilos. Todo, todo por no estar más distraídos. &lt;br /&gt;Clarice Lispector&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-5517124633699271448?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/5517124633699271448/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=5517124633699271448' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/5517124633699271448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/5517124633699271448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2008/03/por-no-estar-distrados.html' title='Por no estar distraídos...'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/R8ltDM5MZaI/AAAAAAAAACI/uh_GRp7hDXg/s72-c/Por+no+estar+distra%C3%ADdos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-2795239021514822349</id><published>2008-02-23T02:45:00.002-02:00</published><updated>2008-02-23T03:02:36.647-02:00</updated><title type='text'>...el tono transparente de las fábulas</title><content type='html'>Cuando se ha puesto el pie del otro lado&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cuando se ha puesto una vez el pie del otro lado&lt;br /&gt;y se puede sin embargo volver,&lt;br /&gt;ya nunca más se pisará como antes&lt;br /&gt;y poco a poco se irá pisando de este lado el otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el aprendizaje&lt;br /&gt;que después no se resigna&lt;br /&gt;a que todo lo demás,&lt;br /&gt;sobre todo el amor,&lt;br /&gt;no haga lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro lado es el mayor contagio.&lt;br /&gt;Hasta los mismos ojos cambian de color&lt;br /&gt;y adquieren el tono transparente de las fábulas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Roberto Juarroz)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-2795239021514822349?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/2795239021514822349/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=2795239021514822349' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/2795239021514822349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/2795239021514822349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2008/02/el-tono-transparente-de-las-fbulas.html' title='...el tono transparente de las fábulas'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-7790458534049391014</id><published>2007-12-04T10:12:00.000-03:00</published><updated>2008-01-25T17:01:39.649-02:00</updated><title type='text'>Disponible en Yenny/El Ateneo - Libros Libros P. del Este y en BOOKS &amp; BOOKS 933 Lincoln Road</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/R1VecBzj-7I/AAAAAAAAABs/6eTrM_zrCFE/s1600-h/Un+a%C3%B1o+con+Marc+-+tapa.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/R1VecBzj-7I/AAAAAAAAABs/6eTrM_zrCFE/s400/Un+a%C3%B1o+con+Marc+-+tapa.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5140118385327340466" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Conocí a Marc un verano en Punta del Este. Días de diciembre donde todavía no circulan densas manadas de autos por la Costanera y es fácil ser bien atendido por los camareros de los restaurantes del Puerto.&lt;br /&gt;Iba desconcertada por la vida buscando refugio, sin encontrarlo...Había sido un buen año en lo prefesional, pero de amores ni hablar, desde hacia un tiempo, todos los hombres me resultaban inconsistentes. Sin embargo, la presencia de uno, buen mozo y maduro, hizo de mis vacaciones un sin fin de aventuras. Buscando una video casetera, entré en un local de electrodomésticos. Las noches de insomnio terminaron por convencerme de que ver películas me ayudaría a conciliar el sueño. Ni somníferos, ni preparados naturales lograban doparme a la noche.¡Qué desesperante era revolcarme entre mis sábanas, sola!&lt;br /&gt;El vendedor insistía con absurdos argumentos para venderme la más cara, asegurándome la mejor tecnología. Hasta que Marc interrumpió la venta.&lt;br /&gt;- Señor, ¿es tan difícil entender lo que busca la señorita?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-7790458534049391014?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/7790458534049391014/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=7790458534049391014' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/7790458534049391014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/7790458534049391014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/12/conoc-marc-un-verano-en-punta-del-este.html' title='Disponible en Yenny/El Ateneo - Libros Libros P. del Este y en BOOKS &amp; BOOKS 933 Lincoln Road'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/R1VecBzj-7I/AAAAAAAAABs/6eTrM_zrCFE/s72-c/Un+a%C3%B1o+con+Marc+-+tapa.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-5480962407621513782</id><published>2007-11-14T18:55:00.000-03:00</published><updated>2007-11-14T19:23:57.727-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Amar sin ley, Sonia 5 de noviembre de 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me anunciaron que mi hija sí o sí tenía que alcanzar los dos kilos para poder irse a casa, no imaginé que pasar cuarenta días en neonatología, sería tan particular.&lt;br /&gt;Todo comenzó el día siguiente al parto. Mi primera visita no la puedo contar en detalle pues pertenece a nuestra intimidad. Digo nuestra por Delfi, Philip y yo. Sí puedo decirles que fue tan conmovedora como intimidante. Ahí descubrí “el amor para toda la vida”.&lt;br /&gt;Los primeros días estaba medio perdida, entre la debilidad corporal, la dieta sin sal y todas la instrucciones de asepsia que más tarde me resultarían tan familiares. La sala de neo era un mundo con leyes propias. Antes de entrar, había un placarcito en donde debían depositarse carteras y sacos. Al lado, una bacha con un jabón desinfectante rosa. Un cartel decía: “lavarse hasta los codos por favor, y luego ponerse el camisolín celeste que está en el dispensador”. Así, cada vez que entraba, el ritual era respetado.&lt;br /&gt;Ya adentro: los saludos. Tres nurses uniformadas me recibían con besos y elogios. Yo, apenas una seña y directo a la cunita (al principio incubadora) a besar a mi princesita que aunque mínima en tamaño, mostraba sus ojazos. El primer paso: preguntar cómo había pasado la noche (en mi caso, la bella durmiente siempre bien) y luego, si había aumentado de peso. Gracias a Dios, para mi las noticias desde el día primero al cuarenta fueron satisfactorias). &lt;br /&gt;Todos los días eran diferentes e  iguales. El baño en una palangana con un cuartito de jabón de glicerina (eso sí, cuidando de no soltar la sonda), las decenas de cambios de pañales extra pequeños, los mimos sobre el pecho, las canciones y porque no contarlo, la emoción de saber que un ser de un kilo trescientos estaba totalmente formado. &lt;br /&gt;Pero la sala no era todo seriedad, ¡comenzaron los romances! Síiii.&lt;br /&gt;Julio César, un bebé cuya madre era todo histrionismo, era el pretendiente de Delfina. Cuando los chicos fueron aumentando de peso y ya no estaban en incubadoras sino en cunitas, los acostábamos juntos y en medio de todos los peluches que iban incorporándose cada día a sus pequeños mundos, les sacábamos fotos. Hicimos buenas migas con la mamá de J.C. Era una mujer de mi edad; y las dos éramos las únicas que pasábamos todo el día en el sanatorio, desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche. El día que Delfi cumplió un mes, ella le regalo en nombre de su hijo un juguete que conservamos en el estante de objetos preferidos de su cuarto. La tarjetita de regalo dice: “Delfi, te quiero”. ¿Su primer amor?&lt;br /&gt;Pero claro, entre cuidados, biberones con 60 cc. , pañales, ropita preciosa brindada por el sanatorio y parloteo con las nurses, estaba mi  tierna y fiel sombra, mamá. La pobre llegaba a la misma hora que yo, se sentaba en el sillón de la sala de espera, y con un libro (en el que seguramente no podía concentrarse) aguardaba el milagro de que yo me asomase...&lt;br /&gt;- Nani, bajemos a comer algo, ¡dale, te tenés que alimentar!&lt;br /&gt;- Bueno, má. Pero rápido...¿y si me llaman?&lt;br /&gt;- Pero querida, Delfi está súper cuidada y además, las chicas tienen tu celular, dale, vamos.&lt;br /&gt;Y así, en el bar de la planta baja, una carnecita con puré de calabaza a toda velocidad. Cuando subíamos de vuelta, mamá me besaba y de nuevo en el sillón celeste, se aprestaba a esperar a que Philip llegara. Que ella estuviese allí, cerca me hacía sentir contenida, respaldada en esos días en que todo me hacía sorprender.&lt;br /&gt;A eso de las seis de la tarde, el papá más radiante del mundo ingresaba con su camisolín a la salita de neo. Casi sin saludar, me arrebataba a Delfi con suave firmeza y la besaba. La sala se convertía en un ámbito totalmente de ensueño. Philip cantaba en francés y todas las madres o padres con sus bebes, lo rodeaban para arrullarlos. El tiempo perdía su regularidad y los ositos del empapelado jugueteaban entre sí, las nurses se tomaban de las manos y hacían una ronda mientras sus batas adquirían volumen formando un ensamble de telas que bailaban. &lt;br /&gt;Yo, sentada en la sillita próxima a la cunita de Delfi, le escribía cartas a mi hija. Ya pasaron ocho años y extraño aquel mundo al que temimos en un principio, pero que finalmente nos nutrió y nos hizo conocer lo que significa que el amor no tenga leyes establecidas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-5480962407621513782?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/5480962407621513782/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=5480962407621513782' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/5480962407621513782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/5480962407621513782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/11/amar-sin-ley-sonia-5-de-noviembre-de.html' title=''/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-4034030183682382224</id><published>2007-10-23T10:16:00.000-03:00</published><updated>2007-10-23T10:58:10.656-03:00</updated><title type='text'>ELVIRA Y SUS RECUERDOS, Sonia, 1ro. De octubre de 2007.</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/Rx395O_RvqI/AAAAAAAAABk/AtvOrKsFF08/s1600-h/Porcelana.bmp"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/Rx395O_RvqI/AAAAAAAAABk/AtvOrKsFF08/s400/Porcelana.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5124531110735363746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mi hermana menor, Giselle, inquieta visitante del Mercado.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un par de años que Elvira Santana enviudó. Junto con José, su marido, se fue aquella vida compartida, aquellos atardeceres tibios en los que las palabras sobraban mientras la ceremonia del té nunca faltaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, sus fines de semana transcurren dentro de un pequeño espacio que contiene casi todo aquello que la rodeó durante su vida matrimonial: el puesto número ciento cuarenta y ocho del Mercado de las Pulgas.&lt;br /&gt;Elvira es una mujer joven aún, “se la ve muy gaucha”, comentan sus colegas. De todas formas, Elvira es distinta a las demás mujeres del Mercado. Si bien su aspecto no es lo que puede calificarse de elegante, no está mal vestida. Lo que pasa, es que ya casi no le queda ropa, pues junto con muchos objetos que poblaban su departamentito en Montserrat, vendió la ropa “buena y de marca” que tenía. Es el caso del pulover verde inglés cuello alto, comprado en Harrod´s. Ay, ¿quién estará usando semejante belleza? -se pregunta Elvira mientras dos chicas “bian” entran en su boliche.&lt;br /&gt;- Haceme caso Marina, no muestres tanto entusiasmo por el juego de té, que la mina esta se aviva, y nos da con un caño.&lt;br /&gt;- Está bien nena, ¡ya me lo dijiste en lo del tipo de las sillas!&lt;br /&gt;Elvira las mira y trata de no reírse. No le caen antipáticas, y su experiencia le dice que van a comprar algo. Disimuladamente las mira de arriba a abajo. –¿Lindas, eh? Se dice a si misma.&lt;br /&gt;- Buenas tardes señora, queremos saber cuanto sale este juego de té y para cuantas personas es...&lt;br /&gt;- Si, querida. Es porcelana japonesa, está completo y tiene poco uso. Miren qué belleza el platito para las masas dice recordando tiernamente una masita en especial que le gustaba a José...&lt;br /&gt;- Si, si. Pero ¿cuánto sale?&lt;br /&gt;- Por cuatrocientos pesos te lo llevás...¿qué me decís?&lt;br /&gt;- Mmmm...Codeando a su hermana, Gaby, le contesta que darían una vueltita para pensarlo y regresarían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El puesto de Elvira Santana era muy lindo. Estaba ordenado y limpio y tenía una particularidad: estaba decorado como si fuese realmente el liviing-comedor de una casa. Seguramente, ella había organizado los objetos de manera tal para que así luciese. De esa forma, no extrañaría tanto el departamento que había compartido con José durante más de treinta años.&lt;br /&gt;Sillones de pana verde, una araña, un vajillero, un espejito francés que había heredado de su tía Angélica, la del petit hotel en Caballito, dos figuras art-decó que lucía con orgullo en su comedor los viernes cuando José Rivero, su marido, invitaba a los compañeros del Ministerio a cenar. Los cubiertos con las iniciales de sus padres, los manteles bordados a mano, y el juego de té inglés que ahora necesitaba un urgente replateado. Porque Elvira y José habían vivido muy bien y nunca se imaginaron que con la muerte de uno de ellos, se iría todo ese bienestar. En realidad tampoco se imaginaron que Facundo, su único hijo, fuera a ser estafado en un negocio de esos que llaman “filipinos” en la Patagonia, y que ellos debiesen poner todo su capital para salvarlo.&lt;br /&gt; Elvira no bajó los brazos aunque su departamento fue embargado, y tuvo que empezar de cero. Alquiló ese puesto en el Mercado de las Pulgas, cargó sus bártulos y desde hace dos años vende lo que le queda y también lo que le dan sus amigas vuidas y separadas que necesitan hacerse de un dinero. A fin de mes ella y su hijo tienen para mantenerse y eso le basta.&lt;br /&gt;- “Sacate todo lo que te traiga mala onda, pero no te desprendas de aquello que después nunca vas a poder recuperar” les aconseja a las personas que le llevan mercadería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marina y Gaby vuelven. Elvira les sonríe e imagina sus vidas. Las ve frescas, alegres y sin mayores preocupaciones. Se recuerda,  cuando tenía aquellos preciados treinta años y disfrutaba de los paseos con José por San Telmo, mirando antigüedades. La historia se repite.&lt;br /&gt;- Bueno señora, nos gusta mucho el juego de té, la verdad, es precioso. La miró a Gaby y le preguntó porque era tan expresiva...¿no la había retado hacía minutos por eso?&lt;br /&gt;- Entonces lo llevan...&lt;br /&gt;- Sí pero no a ese precio. Le hacemos una oferta por trescientos sesenta.&lt;br /&gt;- ¿Trescientos ochenta?&lt;br /&gt;- No, es mucho...estuvimos viendo otros, ninguno llega a los trescientos pesos.&lt;br /&gt;- Ah, querida pero este es diferente. El tornasolado y el diseño se pagan.&lt;br /&gt;- Bue, está bien, pero dejémoslo en trescientos setenta.&lt;br /&gt;- Está bien, hecho. Hagan una cosa, por favor: dense una vueltita por ahí, que en diez minutos lo tengo envueltito y listo. ¿Está bien?&lt;br /&gt;- Sí, sí. Hasta luego.&lt;br /&gt;Elvira no les pidió un adelanto por haber notado a las dos chicas muy seguras. Mientras envolvía cada pieza en papel de revista pensaba en el destino del juego de té y en su procedencia. Había sido el regalo de bodas de su padrino. ¿Cuántos litros de agua habrían bañando esas tazas que iban desde el azul francia hasta el rosa intenso en un tornasolado arco iris fino y desafiante? ¿Cuantas veces las había acomodado en el aparador de roble oscuro que ahora desde el fondo del puesto las miraba obstinado al abandonar sus estantes?&lt;br /&gt;Elvira notó una leve baja en la tensión de la luz y miró hacia el techo. La araña de caireles checos tampoco quería que las tazas partieran. Casi no se veía nada y Elvira detuvo su trabajo. Las dos clientas aparecieron.&lt;br /&gt;- ¿Todo bien? ¿Qué pasa?&lt;br /&gt;- No, nada querida. Me faltan un par de piezas. Lo que sucede es que bajó la luz y no quiero que se me rompan...&lt;br /&gt;- Le voy pagando...trescientos setenta, ¿okey?&lt;br /&gt;Elvira tomó el dinero, saludó a las chicas y se apresuró a reacomodar el aparador.&lt;br /&gt;Más tarde, sonreía complacida al darse cuenta de que el platito de masas tan querido, había quedado sin envolver, justo debajo de una revista que por la poca luz casi no se veía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-4034030183682382224?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/4034030183682382224/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=4034030183682382224' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/4034030183682382224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/4034030183682382224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/10/elvira-y-sus-recuerdos-sonia-1ro-de.html' title='ELVIRA Y SUS RECUERDOS, Sonia, 1ro. De octubre de 2007.'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/Rx395O_RvqI/AAAAAAAAABk/AtvOrKsFF08/s72-c/Porcelana.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-2318806448545583219</id><published>2007-10-01T20:44:00.000-03:00</published><updated>2007-10-01T20:52:07.180-03:00</updated><title type='text'>La casa de Manuel, 25/09/07</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RwGH0-_RvpI/AAAAAAAAABc/il_9nwRn_bs/s1600-h/La+casa+de+Manuel.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RwGH0-_RvpI/AAAAAAAAABc/il_9nwRn_bs/s320/La+casa+de+Manuel.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116519996000943762" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el principio, cuando llegamos a la cuadra donde aún vivo, notamos algo raro. No era una casa fea, pero sí muy antigua y bastante deteriorada. Por lo menos de afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el día en que la casa tomada de Fitz  Roy al 1900, fue desalojada. En medio de cámaras de televisión, dos ambulancias y cuatro patrulleros las piernas me temblaron cuando pude distinguir la silueta de Manuel presenciando la escena.. Hacía años que lo creía muerto, desde que mi papá volvió del club con la noticia de que Manuel había desaparecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vamos, salgan, decía el oficial por el parlante que le tapaba la cara.&lt;br /&gt;En mi balconcito veía una película en vivo y en directo. Más de cincuenta personas eran desalojadas de aquella casa que siempre había mirado con desconfiada complicidad. ¿Qué hacía ahora Manuel allí? ¿Sería él el que había alojado secretamente a esa cantidad de gente durante los últimos años? ¿Viviría allí con ellos?&lt;br /&gt;Como hipnotizada, decidí presenciar el cuadro sin llamar la atención, desde mi sillita de madera, entre las macetas laberínticas que serpenteaban mi balcón.&lt;br /&gt;Los ruidos persistían sin cesar. Gritos de mujeres y llantos de niños se confundían entre las bocinas de la transitada calle. Dos volquetes recibían con sus brazos abiertos de metal, un arsenal de muebles viejos y cajas de cartón repletas de trapos sucios, que empleados de la municipalidad uniformados, lanzaban con desprecio desde el primer piso. El cuadro era tétrico. Sin embargo, Manuel, casi con el mismo aspecto de la última vez que lo vi, seguía sin moverse, a un costado de la casa. Era extraño: nadie le hablaba, nadie lo empujaba. Ahí estaba con la misma camisa celeste con la que se lo llevaron al hospital una mañana, hacía cerca de una década.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel y mi padre habían sido compañeros de esgrima en el Club Social Palermo. En el barrio todos nos conocíamos y la vida después de las cinco, transcurría en la vereda. Antes de la cena, papá lo invitaba a tomar un trago con una picadita. Disfrutaban del aire fresco sentados en las dos sillitas de madera que aún conservo. Ya no están abajo en la galería, sino en el único balcón que tiene mi casa. Después de que la calle fuese asfaltada, hice cerrar la galería para que la tierra no tapizara mis pulmones. &lt;br /&gt;Manuel vivía enfrente, en la casa que después de su ausencia, tomaron bolivianos y lugareños. Manuel nunca nos invitó a pasar. No sabíamos con quién vivía, ni cómo. Mi papá decía que no era de buena educación averiguar mucho sobre la vida de los vecinos. Aunque el también estaba intrigado, claro. Tanto es así, que nos enteramos que no tenía familia recién después de su internación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Oficial, ya están todos adentro del móvil. Sin pestañear, el hombre uniformado de azul y gris tiró las llaves de la casa al volquete, y subió al patrullero que lo esperaba frente a la cara de Manuel que, al mismo tiempo, daba media vuelta para entrar en la casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-2318806448545583219?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/2318806448545583219/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=2318806448545583219' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/2318806448545583219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/2318806448545583219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/10/la-casa-de-manuel-250907.html' title='La casa de Manuel, 25/09/07'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RwGH0-_RvpI/AAAAAAAAABc/il_9nwRn_bs/s72-c/La+casa+de+Manuel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-7568515409520759665</id><published>2007-09-08T18:19:00.000-03:00</published><updated>2007-09-08T18:37:02.773-03:00</updated><title type='text'>Libertad, agosto de 2007.</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RuMV8PkZzTI/AAAAAAAAABU/QG_SQR4ct6o/s1600-h/Libertad.bmp"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RuMV8PkZzTI/AAAAAAAAABU/QG_SQR4ct6o/s320/Libertad.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5107950527083826482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandro estaba cansado, aburrido y no podía concentrarse en su trabajo. Debía revisar un contrato y su perfeccionismo le impedía delegarlo...&lt;br /&gt;Sentado frente a la pantalla grisácea de la computadora, con la mirada perdida, llamó a su secretaria para preguntarle a qué hora lo pasaba a buscar el remise. Esa tarde salía para Ciudad de México&lt;br /&gt;- En una hora estará el auto abajo, señor.&lt;br /&gt;- Bien...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque en momentos previos a los viajes, Alejandro sentía una gran ansiedad, sabía perfectamente que una vez sentado en su asiento, lograba relajarse...hasta podría sentir que su cuerpo se sumergía dentro del almohadón del asiento y lo acurrucaba, a pesar de la soledad anónima que cualquier individuo tiene en un avión.&lt;br /&gt;Eran pocas horas de vuelo e interrumpidas por dos escalas, así que intentó dormir en el primer tramo, aprovechando que no tenía hambre.&lt;br /&gt;Alejandro era un hombre esencialmente bueno, correcto y sólo se desbordaba cuando dormía...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñó algo así como que llegaba a Costa Rica y que en vez de ir a un poblado hotel de convenciones, el avión  lo lanzaba al vacío y él caía en un  precario muelle. Allí, con un pequeño bolso en la mano decidía recomenzar su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Té o café?&lt;br /&gt;- Café, café, contestó imponiéndose despertar y salir de aquella fantasía. Temió volver a dormirse y que el sueño continuase, como tantas veces que uno desea que eso suceda. Tenía temor a sus propios deseos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Derechito en su butaca, bebió el café sin endulzar. Mientras más fuerte, mejor, pensó.&lt;br /&gt;La primera escala, el segundo tramo con la cena incluida y las noticias de CNN. La segunda escala y allí mismo, la tentación.&lt;br /&gt;En el noticiero internacional pasaron la publicidad de un lugar en Costa Rica donde se practicaba el Bunjee Jumping o caída libre. Alejandro no era muy deportista pero ese anuncio lo hizo por primera vez en su vida, cambiar su rutina.&lt;br /&gt;En Costa Rica, la segunda escala, con su bolso en mano (el mismo que llevaba en el sueño), omitió transitar el pasillo de pasajeros en tránsito, y se dirigió a migraciones. Argumentó un repentino cambio de planes por trabajo y como el pasaje no era cerrado, no tuvo problemas.&lt;br /&gt;Una vez en el hall del aeropuerto, fue al primer mostrador de alquiler de autos que encontró y le preguntó a la persona a cargo a dónde se hacía Bunjee Jumping. Le contestaron que había muchos tours organizados para dicha práctica, pero que necesitaría primero hacerse un chequeo médico obligatorio.&lt;br /&gt;Alejandro no sabía ni quería esperar...dejó un cupón de tarjeta de crédito firmado, pidió que le entregasen un auto, y decidió hacer las cosas por su cuenta.&lt;br /&gt;Sólo averiguó en qué localidad podría cumplir su deseo. Quedaba a unas dos horas del aeropuerto, lo había visto en CNN así que con mapa en mano, y su férrea voluntad, hizo el trayecto. Ya eran como las cuatro de la tarde, tendría que apurarse.&lt;br /&gt;Mientras manejaba trataba de no pensar en qué argumentaría a la Entidad que lo invitó a México a disertar en varios paneles. Estaba debutando en el terreno de hacer lo que se le cantase y sabía que muchas oportunidades como ésta no habría. Alejandro tenía mujer e hijos. Pero ahí, en la selva, estaba sólo. El y su sueño.&lt;br /&gt;Alejandro está urgido por llegar a sentirse él. Lo venía deseando desde hacía tiempo pero la oportunidad se le esbozó primero en su sueño y luego la tentación de hacer “algo distinto”, algo que racionalmente no concebía.&lt;br /&gt;Un cartel muy bien hecho, bien turístico le indicó que había llegado. Estaba nervioso y bajó del auto sin estar muy seguro de lo que hacía.&lt;br /&gt;_ Buen día don.&lt;br /&gt;_ Buen día, respondió Alejandro. _Vengo por el tema de esto de la caída libre. En fin...¿cuánto cuesta?&lt;br /&gt;_ Pere, pere...a vé: ¿trajo el certificado médico?&lt;br /&gt;_ Mmm, no. No sabía nada...vengo desde lejos. Estoy en forma.&lt;br /&gt;_ Señolcito, no se trata de eso...nootro no corremo riego, patrón. Lo siento.&lt;br /&gt;_ Pero, le aseguro, míreme bien, soy joven.&lt;br /&gt;_ Será joven pero e usté muy nervioso. Mírese las manos nomá. ¡Mojaditas las tiene!&lt;br /&gt;Ahí fue cuando Alejandro se rindió, no podía ofrecerle dinero al buen hombre costarricense, él era ante todo, un hombre correcto.&lt;br /&gt;_Está bien, trataré de conseguir el certificado. ¿Conoce algún centro médico por aquí?&lt;br /&gt;_ Noooo, mi don. Por aquí hay solo lo que vé, selva, riachos y nosotro. Vuelva pa la ciudad y mañana se va pa algún hospital y en cuanto le digan que usté no está tan mal como yo creo, se viene pa cá y se larga con los pies atados. Jajajaja.&lt;br /&gt;A Alejandro le molestó el tono irónico del lugareño así que se dio la vuelta, subió al auto y emprendió el camino de regreso al aeropuerto. Dormiría en un hotel de los alrededores, y se pondría en órbita otra vez, tomando el primer avión que saliese para México.&lt;br /&gt;A dos kilómetros del Bunjee Jumping, vio un pequeño puestito de madera a manera de kiosco. Dos hombres parecían tomar algo ahí dentro. Como no había tomado nada desde el avión, detuvo el vehículo para ver si podía comprar algo.&lt;br /&gt;_ Buenas tardes, ¿agua tienen?&lt;br /&gt;_ Buenas, no tenemos agua señol. ¿Una cerveza?&lt;br /&gt;_ ¿Es lo único que venden?&lt;br /&gt;_ No vendemos bebidas, pero tómese una con nosotros.&lt;br /&gt;Alejandro aceptó la lata caliente y bebió un buen sorbo. El trópico lo estaba aniquilando por dentro y por fuera.&lt;br /&gt;El sujeto más viejo, ya sin casi sin dientes, le preguntó qué lo llevaba por la zona y cuando Alejandro les contó a los dos su propósito, los dos hombres se miraron y sonrieron.&lt;br /&gt;_Mire, don. Nosotros le dejamos que largue todo eso que quiere desde una grúa vieja que está allá...¿la ve? Una vez robamos los ganchos pa los pies, venga...el pago es voluntario. Si usted después se siente aliviado, nos da alguito pa la familia. Si no, se sube a su auto y se va.&lt;br /&gt;Alejandro intentaba no ceder a la tentación de ir ahí mismo, colocarse los sujetadores en los pies, y tirarse de la grúa de 50 metros de alto cuyo brazo se extendía sobre unos riachuelos selváticos que había visto en la curva previa al puesto, desde lo alto de la ruta.&lt;br /&gt;A medida que los tres se iban acercando al poderoso soporte de hierro, Alejandro recordó el sueño liberador del avión y comenzó a tambalearse entrando en algún otro sueño, no sabía cuál. Entre las plantas y las piedras de color rojizo veía a sus padres, a sus amores, a sus fantasmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron más de doce horas para que Alejandro se despertase en la cabaña del anciano sin dientes. La humedad, los mosquitos y el silencio lo hicieron sonreír como nunca.&lt;br /&gt;Miró a su alrededor: las paredes descascaradas eran lo opuesto a su oficina, a su casa.&lt;br /&gt;Pero el ambiente brillaba por la libertad que él sentía. Se levantó, se acomodó la ropa y decidió volver a casa. Esta vez liviano, sin temores.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-7568515409520759665?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/7568515409520759665/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=7568515409520759665' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/7568515409520759665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/7568515409520759665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/09/libertad-agosto-de-2007.html' title='Libertad, agosto de 2007.'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RuMV8PkZzTI/AAAAAAAAABU/QG_SQR4ct6o/s72-c/Libertad.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-1226101603715791023</id><published>2007-08-26T20:41:00.000-03:00</published><updated>2007-08-26T20:42:53.016-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>El amor por el relato es lo que crea placer en el lector, la sensación de asombro y felicidad que nos embarga cada vez que tropezamos con uno de los raros libros que cambian nuestro modo de mirar el mundo, y abren ante nosotros las infinitas posibilidades de lo que una novela puede ser. Todo lector apasionado ha tenido esa experiencia, y cada vez que sucede comprendemos que los libros son un mundo en sí mismos, y que ese mundo es mejor y más rico que otros en los que nos hemos aventurado. Esa es la razón principal por la que, ante todo, somos lectores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paul Auster&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-1226101603715791023?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/1226101603715791023/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=1226101603715791023' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1226101603715791023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1226101603715791023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/08/el-amor-por-el-relato-es-lo-que-crea.html' title=''/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-1273381858659536997</id><published>2007-08-12T19:26:00.000-03:00</published><updated>2007-09-08T18:43:07.004-03:00</updated><title type='text'>Caiga quien caiga</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/Rr-LXrVXOSI/AAAAAAAAABM/JhKkUHLOJ-o/s1600-h/Caiga+quien+caiga.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/Rr-LXrVXOSI/AAAAAAAAABM/JhKkUHLOJ-o/s320/Caiga+quien+caiga.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5097946542092269858" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi abuela Mam, quien me guía desde el cielo en la ayuda al prójimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A muchos le sonará esta frase. Es el nombre de un juego de mesa para niños...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Felíz día del niño, este juego es para vos.&lt;br /&gt;- Gracias, señora. Caiga quien caiga, ¡qué nombre!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy es el día del niño y fui al Hospital Pirovano a llevar algunos juguetes de regalo.&lt;br /&gt;La tarde sombría en la avenida desierta y poca gente caminando. Seguramente el barrio estaría ocupado jugando con los chicos que seguro, recibieron regalos en su día.&lt;br /&gt;Por lo menos eso es lo que pasaba en mi casa cuando salí para el hospital.&lt;br /&gt;La puerta principal estaba cerrada, así que decidí entrar por la guardia. Inhóspita, fría, vieja, y con gente que esperaba el milagro de ser atendida. Sus caras eran de desazón y al verme entrar con mi gran bolsa me relojearon sin pudor. Saludé con un tímido “buenas tardes” sin saber a dónde encontraría la sala de pediatría. Un hombre uniformado parecía ser del personal de seguridad. Para mis adentros me pregunté que podría vigilar pues todas las puertas estaban cerradas. Pase por el lado de una con el cartel de acrílico que decía “dirección” y otra de doble puerta que intimidaba con la palabra “despacho”. En los pasillos nadie. En el patio sólo bancos rotos y descoloridos y plantitas que lograron brotar algún día en recovecos de triste humedad.&lt;br /&gt;- Buenas tardes.&lt;br /&gt;- Buenas tardes.&lt;br /&gt;- Mire, traje estos juguetes y me gustaría saber en dónde están los niños internados (confieso que si hubiera visto al menos un niño en las dependencias del hospital, le hubiese entregado alguno de los juguetes).&lt;br /&gt;- Ah, sí. Le indico...aunque...todavía no hice a tiempo de comprarle a mi sobrina el regalo así que...&lt;br /&gt;Omití el mangazo del guardia y con actitud empecé a recorrer el largo pasillo&lt;br /&gt;mientras él me indicaba con dudas donde estaba “Internación pediátrica”.&lt;br /&gt;- Es ahí, frente al kiosquito, a la izquierda.&lt;br /&gt;Subí una pequeña escalera y una señora con una niña en brazos me preguntó si necesitaba ayuda. &lt;br /&gt;- Pase, aquella señora rubia de pelo corto es la encargada de la sala.&lt;br /&gt;Y fue ahí que todo lo que me rodeaba, era una dulce tragedia. Varias camas, varios niños, bebés y madres resignadas conformaban la sala. Me alegré de que no hacía frío y hablé con la rubia. Ella me preguntó si quería entregar “en mano” los regalos y asentí. Ya a esa altura, un nudo en la garganta se iba agrandando con los segundos. Calculé las edades para poder darle a cada uno lo posiblemente correcto. Empecé sin querer por la hija de la señora que tan amablemente me había recibido a la entrada. &lt;br /&gt;- ¡Gracias! ¡Qué lindo! ¡Un grabador con micrófono para cantar!!!&lt;br /&gt;- Que lo disfrutes y feliz día.&lt;br /&gt;Después, los varones. A ellos los juegos de mesa. “Caiga quien caiga”...&lt;br /&gt;Me entristecí al darme cuenta de que había muchos bebés y que no tenía cosas para ellos. Pero ahí recordé que mi hija me había indicado especialmente que el Winnie the Pooh era para algún bebé. Entonces se lo di a una gordita simpática que me sonrió y después abrazó el muñequito.&lt;br /&gt;- Esto que hace es muy lindo, gracias, me dijo una joven que estaba nebulizando a un niño a mi izquierda.&lt;br /&gt;- De nada. ¡Feliz día!&lt;br /&gt;Una chica de no más de dieciséis años me pidió algo para su bebé. Me disculpé por no tener nada de su edad, y me sonrió pícaramente diciéndome que tenía también una nena de cuatro años. ¿Qué?¿ Entonces había parido a los doce?. Qué importaba, me contesté.&lt;br /&gt;- Será otra vez...&lt;br /&gt;Seguí con lo restante y me quedó en la bolsa un juego de nenas para cuatro, cinco, seis años...y claro, regresé al compartimiento de la adolescente y le dije: mirá, tuviste suerte: para tu hijita.&lt;br /&gt;Las dos sabíamos que no era para otra niña y que había sido madre primeriza, pero la entendí y recordé cuantos juguetes adelantados para la edad había comprado o me habían regalado para la mía cuando aún no gateaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí de la sala y “Darse cuenta” vino a mi memoria. Había sido filmada en el Pirovano, veintipico años atrás. Nada había cambiado, el hospital era el mismo, las frustraciones de los médicos imposibilitados por la escasez de recursos se habían acentuado, y los pasillos laberínticos y húmedos me estaban cercando. Temí no encontrar la salida. Oscurecía y mis piernas se arrastraban junto con el polvo estancado con olor a muerte.&lt;br /&gt;Mis pasos retumbaban, y eso ayudó a que el guardia de seguridad me interceptara indicándome la salida.&lt;br /&gt;-Gracias, hasta pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que volveré. Varias veces. El Pirovano seguirá siendo el mismo. A pocas cuadras mañana llegará a prestigiosos colegios, una manada de niños alborotada por lo recibido para el día del niño. El mundo sigue andando y la sala de pediatría se deteriora minuto a minuto. Caiga quien caiga, como el juego que regalé a un niño que ojalá que se salve de caer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-1273381858659536997?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/1273381858659536997/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=1273381858659536997' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1273381858659536997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1273381858659536997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/08/caiga-quien-caiga.html' title='Caiga quien caiga'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/Rr-LXrVXOSI/AAAAAAAAABM/JhKkUHLOJ-o/s72-c/Caiga+quien+caiga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-4070451035664596449</id><published>2007-07-14T10:02:00.001-03:00</published><updated>2007-07-14T10:12:25.459-03:00</updated><title type='text'>UN AÑO CON MARC, ya en Yenny!!!</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RpjK7TaPC1I/AAAAAAAAABE/3b-PRJXxjHo/s1600-h/Con+el+libro+y+Nuni.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RpjK7TaPC1I/AAAAAAAAABE/3b-PRJXxjHo/s400/Con+el+libro+y+Nuni.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5087038899286379346" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-4070451035664596449?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/4070451035664596449/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=4070451035664596449' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/4070451035664596449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/4070451035664596449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/07/un-ao-con-marc-ya-en-yenny.html' title='UN AÑO CON MARC, ya en Yenny!!!'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RpjK7TaPC1I/AAAAAAAAABE/3b-PRJXxjHo/s72-c/Con+el+libro+y+Nuni.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-1791312775751653510</id><published>2007-07-05T09:28:00.000-03:00</published><updated>2007-07-05T10:10:07.597-03:00</updated><title type='text'>UN AÑO CON MARC - 12 DE JULIO 19 HS. YENNY - PATIO BULLRICH</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RoztfyfaDQI/AAAAAAAAAA8/lzboGE8OZQ4/s1600-h/Tapa+para+blog.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RoztfyfaDQI/AAAAAAAAAA8/lzboGE8OZQ4/s400/Tapa+para+blog.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5083699209779678466" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;UN AÑO CON MARC&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un año con Marc es una novela que entra dentro de la categoría petit nouvelle, desarrollada con  un interesante manejo del perfil psicológico de los personajes.&lt;br /&gt;Marc Laffont y Sofía Cisneros se encuentran para vivir una relación que, debido a la diferencia de edad que los separa, pareciera ser platónica. Pero descubriéndose poco a poco, el juego de seducción irrumpe, y es vivido en varias ciudades apasionantes, como Punta del Este, Buenos Aires, París y Río. Los dos tienen un plan propio claro, pero ninguno parece advertirlo...Hasta que la realidad los golpea con la aparición del hijo de Marc, Antonio, quien en la juventud de Sofía había sido su gran amor. De ésta manera la novela entra en un triángulo que es difícil de comprender, a pesar de que claramente, Sofía y Marc ya son una pareja que espera un hijo. Marc, casi llegando a los ochenta años, quiere detener el tiempo por un año y entregarse a Sofía para reparar el dolor que su hijo años atrás le había causado. Cuestión difícil pues el cuerpo de Sofía guarda la memoria de una pasión aún latente cuando tiene a Antonio cerca. De ésta manera conviven tres hombres de la misma sangre en la vida de Sofía: Antonio, Marc y Antonio Marcos, su bebé. &lt;br /&gt;Un año con Marc nos muestra a través de paisajes, reflexiones y sentimientos que nadie es intencionalmente malo ni puramente bueno, que el deseo y la entrega no obedecen al tiempo formal ni a la lógica; y que todo llega, si nos dejamos llevar por la intuición.&lt;br /&gt;La novela tiene un fin sensato, pues Marc...sabio hombre, decide dejar el lugar a su hijo...retirándose y habiendo vivido un año con Sofía, mujer irresistiblemente seductora.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sonia Shebar&lt;br /&gt;julio de 2007&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-1791312775751653510?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/1791312775751653510/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=1791312775751653510' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1791312775751653510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1791312775751653510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/07/un-ao-con-marc-12-de-julio-19-hs-yenny.html' title='UN AÑO CON MARC - 12 DE JULIO 19 HS. YENNY - PATIO BULLRICH'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RoztfyfaDQI/AAAAAAAAAA8/lzboGE8OZQ4/s72-c/Tapa+para+blog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-1313080601682371965</id><published>2007-06-22T18:32:00.000-03:00</published><updated>2007-06-22T18:45:03.260-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RnxAlZzTCsI/AAAAAAAAAA0/qBDds5djffo/s1600-h/So+Blog.bmp"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RnxAlZzTCsI/AAAAAAAAAA0/qBDds5djffo/s200/So+Blog.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5079005491092458178" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hola! En unos días podré decirles día y hora de la presentación de mi nuevo libro. Acá va un adelanto y la tapa!!!&lt;br /&gt;Gracias y besos, Sonia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Su mirada penetrante y atractiva me dejó sin habla.&lt;br /&gt;El fue el que dispuso mi futuro frente a mi auto, mientras&lt;br /&gt;cargaba la video, en el desordenado baúl.&lt;br /&gt;–Quiero tenerte a mi lado un año, me dijo.&lt;br /&gt;Confundida y tentada por su dulzura y seducción de sus&lt;br /&gt;palabras, decidí pensarlo. Al fin y al cabo era una mujer&lt;br /&gt;libre. Le pedí a Marc su número y prometí llamarlo. Este&lt;br /&gt;tipo de situaciones extrañas siempre me gustaron.&lt;br /&gt;–Está bien, no tengo prisa, ¡pero recuerda que estoy&lt;br /&gt;más cerca de los ochenta que de los setenta!&lt;br /&gt;Esbocé una sonrisa de duda frente a ese número.&lt;br /&gt;Marc era apuesto, erguido y su perseverancia por lo&lt;br /&gt;que quería, no era la de un hombre que casi me doblara&lt;br /&gt;en edad. Creí que mentía, haciéndose el anciano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-1313080601682371965?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/1313080601682371965/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=1313080601682371965' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1313080601682371965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1313080601682371965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/06/hola-en-unos-das-podr-decirles-da-y.html' title=''/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RnxAlZzTCsI/AAAAAAAAAA0/qBDds5djffo/s72-c/So+Blog.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-3596619944540954189</id><published>2007-06-05T21:12:00.000-03:00</published><updated>2007-06-05T21:23:08.930-03:00</updated><title type='text'>La Carterita</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RmX-YJzTCrI/AAAAAAAAAAs/3dFev77asjw/s1600-h/La+carterita.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RmX-YJzTCrI/AAAAAAAAAAs/3dFev77asjw/s320/La+carterita.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072740246204123826" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo compré en Juan Pérez...¿No es divino?, me había contestado Mariana aquella vez en mi cumpleaños, cuando le halagué el tapado con el que llegó. En el momento pensé que me estaba cargando, que se hacía la “sota” para no darme el dato preciso. Porque seguramente notaste, que algunas amigas te cuentan con lujo de detalles sus experiencias sexuales, pero no revelan ni locas quiénes su son  su cosmetóloga o su masajista, ni dónde compran su ropa. Algo de lo que yo no padezco, ya que por el contrario, soy la primera en avisarles “a dónde conseguí ese pantalón negro de un corte espectacular o esas chatitas de última moda, a precios increíbles”.&lt;br /&gt;Pero en fin, hoy se que Mariana me decía la verdad y que Juan Pérez era el nombre de un local en Barrio Norte, que años más tarde me hizo vivir un momento muy especial y soñar...&lt;br /&gt;Hace unos días, había terminado de hacer unos trámites con mi madre por la zona de Santa Fe y Callao,  cuando a punto de subir al auto, leí en la vereda de enfrente: VESTITE EN JUAN PÉREZ, desde 1978. Un cartel bastante arruinado con letras rojas pintadas a mano, me hizo recordar aquel tapadito tres cuartos que tenía puesto Mariana.&lt;br /&gt;Y claro, mujeres al fin, caímos en la tentación de entrar al lugar. Mamá, como siempre elegante, me dijo antes de entrar:&lt;br /&gt;¿Qué es esto? - ¿Estás segura de que esa amiga tuya te lo nombró?&lt;br /&gt;Si mamá, y no sabés lo que era ese tapado. Con decirte, que viendo las fotos, llegué a la conclusión de que era la mejor vestida del cumpleaños.&lt;br /&gt;La convencí y toqué el timbre. Un señor mayor con cara  de “pocos amigos” abrió la pequeña  puerta de vidrio. El local estaba repleto de percheros de punta a punta, había cajas de cartón enormes que contenían vaya a saber qué cosa. En la pared del fondo: muchos sombreros colgando.&lt;br /&gt;No se puede creer Marina, esto es de película.&lt;br /&gt;Si, tal cual ma. ¡Mirá esa pollera con búlgaros!¿ No es brutal?&lt;br /&gt;Mamá se acercó, acarició con algo de aprehensión la tela con sus finas manos, y me dijo:&lt;br /&gt;¡Esto no parece usado!&lt;br /&gt;Ahí recién caí en la cuenta de que todo lo que se vendía en Juan Pérez era usado.&lt;br /&gt;¡Qué asco!&lt;br /&gt;Ay hija, es obvio, ¿no ves que no hay nada repetido? Vení, miremos los tapados. Tanto que te gustó el de Mariana ... . - Epa, éste es un Valentino auténtico. Yo que conozco de marcas y te digo: es bastante actual, a ver la etiqueta...¡trescientos pesos! Un regalo!&lt;br /&gt;Vos estás loca mami, yo no me patino  trescientos pesos en un tapado que andá a saber quién lo usó.&lt;br /&gt;Marina, no seas supersticiosa. Vos siempre con esas ideas. Lo mandás a la tintorería y listo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos revolviendo cada uno de los percheros. Había de todo y la verdad es que se notaba que la ropa era buena. Nadie nos acosaba con las típica pregunta: ¿Te ayudo? Qué buscas?. Miramos todo, mamá reconocía todos los modelos y sus modistos, y me repetía: “ ojo, esto se sigue usando “.&lt;br /&gt;Como a mi me daba impresión, intentaba no tocar nada. Ni siquiera la bijoux que estaba exhibida con bastante buen gusto, en una mesita antigua.&lt;br /&gt;En el negocio había mucha gente, pero mamá y yo nos movíamos a nuestras anchas chusmeando absolutamente todo. Podría decir que habíamos perdido la noción del tiempo, porque para colmo ni el celular tenía porque cuando entramos, nos hicieron dejar guardados las carteras y los abrigos en un armario con llave, que colgaba de una cinta también antigua, del cuello de  mamá. &lt;br /&gt;Pasó el tiempo y así me fui haciendo amiga de los objetos usados que me gustaban: le pasé la mano a una camisa de seda de Emilio Pucci, a unos pantalones de cuero de Versace, a una campera de Arman, a un vestido de noche de Tahari y a algunos tapaditos que me recordaban aquel que Mariana, llevaba orgullosa, casi como si le hubiera pertenecido desde su confección. Habían pasado que se yo, tres, cinco años desde ese cumple mío y lo seguía tenendo en mente: era de línea A, de brocado de seda verde agua y el cuello, que era lo que más me había impactado, era redondo. Así se usaba en los sesenta.¿ Lo conservaría aún? Tal vez lo había llevado a vender de vuelta a Juan Pérez...Nos fijamos para ver si estaba. Le pedí a mamá que me ayudase y me dijo que estaba loca, que primero no quería saber nada de la ropa usada y que ahora buscaba un tapado que habría sido al menos de dos mujeres diferentes.&lt;br /&gt;Habían pasado casi dos horas cuando me rendí y decidimos irnos. Mamá le entregó la llave a una rubia teñida que nos había asignado el locker al entrar, y mientras ésta sacaba nuestras cosas eché una ojeada general a la tienda. Mis ojos recorrieron la pared posterior al mostrador. Había colgada una gran variedad de carteras.¿ Cómo no las habia visto antes?.  En su mayoría, eran muy viejas y feas. Pero una, me encandiló. Tenía algo mágico, me miraba desde allá arriba...&lt;br /&gt;Vamos hija, es tarde.&lt;br /&gt;Esperá, quiero ver esa carterita. - Señorita, ¿me la baja por favor? La negra, la del mango tipo carey.&lt;br /&gt;Cuando la tuve en mis manos, me olvidé de las supersticiones, de la higiene y de todo lo que había visto en Juan Pérez.&lt;br /&gt;¿Cuánto sale?&lt;br /&gt;Treinta pesos, señora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mamá, que ya se había puesto el tapado me miró y dijo: “Es preciosa, debe ser lo más viejo de este local, se usaban cuando yo tenía veintipico. Qué lástima, si hubiese sabido...te  hubiese guardado alguna de las que usaba tu abuela”.&lt;br /&gt;La llevo, le dije a la empleada. - Tengo justo treinta, tome.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí de Juan Pérez feliz con mi compra. El sólo imaginar a esa carterita en el estante del placard, me hizo olvidar del frío, del tapado de Mariana y de la maratón de tareas que me esperaban en casa. Mamá me aconsejó limpiarla para sacarle “las ondas del pasado”.&lt;br /&gt;Mirá, le pasas Blem al cuero y alcohol a la manija y a los herrajes, pero por favor no la vayas a arruinar que es muy fina, no como las basuras de ahora.&lt;br /&gt;Cuando llegué a casa fui directo a la cocina. Tomé el Blem y el alcohol y apoyé mi carterita negra en la mesada de granito. Abrí la solapa de adelante  y metí la mano. Del bolsillo interno con cierre, casi tímidamente, asomaba una tarjetita de cartulina muy arrugada y amarillenta. Pensé que la rubia había dejado el precio, pero no, cuando la leí decía: “Feliz día de la madre, tu hija que te adora...Inés. Buenos Aires, 1964”. &lt;br /&gt;¡Era la letra de mamá!&lt;br /&gt;La llamé muy emocionada. Ella, sollozando me logró contar:  Hija, es increíble, mirá a dónde vino a parar la cartera que le regalé a mi madre  un día de la madre! ¡Y justo el año en que vos naciste! Evidentemente tenía que ser tuya Marina. No la limpies mucho”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-3596619944540954189?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/3596619944540954189/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=3596619944540954189' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/3596619944540954189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/3596619944540954189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/06/la-carterita.html' title='La Carterita'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RmX-YJzTCrI/AAAAAAAAAAs/3dFev77asjw/s72-c/La+carterita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-1006827893028631534</id><published>2007-05-25T09:29:00.000-03:00</published><updated>2007-05-25T09:31:54.542-03:00</updated><title type='text'>Mafia, Sonia, 14 de mayo de 2007.</title><content type='html'>Manuel Monasterio procuraba tomarse el habitual descanso (de la siesta) en el momento en que Paula su secretaria, lo interceptó en el hall previo a su despacho.&lt;br /&gt;_ Señor, en recepción tengo a una postulante para el protagónico del corto, viene recomendada por el cineasta Atilio Rosales.&lt;br /&gt;_Otro favor...y bueno Paulita, no queda otra, al tipo hay que tenerlo contento ¿No?&lt;br /&gt;Manuel era un hombre muy particular. Infatigable y simpático le indicó a Paula que hiciera pasar a la postulante, y entró a su oficina.&lt;br /&gt;Era una habitación bastante precaria y sin mantenimiento. Las paredes tenían varias manchas de humedad y el desorden estaba a la orden del día. Si embargo, todos esos detalles pasaban inadvertidos ante la presencia arrolladora de Manuel. No se trataba de que fuese un hombre guapo. Era más que eso: era un hombre irresistiblemente deforme. Alto, delgado y muy encorvado, debía apoyarse en un bastón para no caer. Por ello, su tronco ejercía una torsión hacia el lado izquierdo cada vez que daba un paso. Su mano derecha se apoyaba sobre el puño del lado contrario que envolvía el cabezal del antiguo bastón de madera. &lt;br /&gt;_Buen Día, mi nombre es Marina, se presentó suavemente invasiva, la mujer de cabello oscuro y pesado.&lt;br /&gt;_Encantado, me dijeron que venís de parte de Atilio y que no tenés experiencia previa. Osado lo tuyo, nena...&lt;br /&gt;_Tal cual, señor. Pero tengo algo que le aseguro que le puede resultar inaudito: tiempo e información. &lt;br /&gt;_¿Ah sí?, a ver: ¿cuántos años tenés?&lt;br /&gt;_Cuarenta. La edad justa, le respondió Marina naturalmente seductora.&lt;br /&gt;_Una criatura, no sé qué me podés contar que no sepa de Atilio, pero bueno...sos muy linda para decirte que no, _respondió Manuel, recorriéndola con la mirada sin pudor alguno. &lt;br /&gt;Luego de un juego en el que los dos participaron sin temor, Marina le pidió conocer la productora. Y lo hicieron hasta llegar hasta el café, ubicado en el subsuelo. Hacía unos años había tenido que hacer ensanchar la escalera para poder desplazarse con más comodidad, pues a pesar de que era el jefe y podía hacerse llevar lo que quisiese a su escritorio, le encantaba el bullicio y el ambiente estudiantil del barcito.&lt;br /&gt;Esa mañana Manuel llevaba puesto un pantalón de tweed, una camisa impecablemente planchada y un chaleco de lana azul. Los zapatos marrones, acordonados. A pesar de su renguera y de la escoliosis que le deformaba la espalda, era un hombre elegante y muy interesante. Su edad era difícil de calcular, pero podría estar entre los sesenta y los sesenta y algo.&lt;br /&gt;Marina y Manuel simpatizaron enseguida y aquel compromiso de quedar bien para con su colega cinematográfico, se transformó en un placer y en una aventura de los que ninguno de los dos quiso escapar.&lt;br /&gt;A Marina le resultaba pintoresca la combinación del sórdido lugar y de la seducción de aquel hombre maduro que nunca dejaba de mirarla a los ojos. Esos ojos le decían que había otra clase de hombres que nada tenían que ver con el estilo de Atilio.Sentía que ésta era la oportunidad para salir de la turbulenta vida en la que había entrado años atrás, trabajando para Rosales y la mafia del cine.&lt;br /&gt;Sentados en la barra, el juego de la seducción mutua pudo mantenerse aparte del parloteo, del humo y de los ruidos que ocasionaban  los platos,  las copas y  la cafetera expresso.&lt;br /&gt;De pronto, un ruido. Un ruido que sólo pudo percibir el dueño del lugar, Manuel. Desde las escaleras dos hombres de traje oscuro aparecieron en medio del bar. Era extraño, no iban  armados . Se fueron mezclando con el público y se dirigieron directamente hacia Manuel que, temerosamente atento, ni se inmutó ante la amenazante actitud de los malhechores. Conocía su palo.&lt;br /&gt;Marina, comenzó a sollozar y lo tomó de un brazo.&lt;br /&gt;_La piba está fingiendo, Monasterio, la mandaron a ella a buscarte pero parece que no le da el cuero...hace dos horas que la dejamos en la puerta.&lt;br /&gt;Marina, ahora pálida y avergonzada soltó la manga del saco de Manuel y se quedó inmóvil.&lt;br /&gt;_Vamos, hombre, acompáñenos.&lt;br /&gt;_Está bien, pero a ella déjenla escapar. Evidentemente está arrepentida.&lt;br /&gt;_¿Estás loco vos? Traicionó a don Atilio y no vamos a permitir que no pague. _Vení acá mamerta, dijo abalanzándose hacia Marina para agarrarla. Sin embargo: no pudo. Sin perder la compostura y con un movimiento parecido a los que se practican en el Tai-Chi, Manuel revoleó su pierna sana y con el bastón en la mano derecha, golpeó los cuellos de los hombres de un saque. Cayeron como fichas de ajedrez y ahí sí, el pánico inundó el lugar. Sirenas de ambulancia se escuchaban desde el sótano ahora sórdido y vacío. Marina no se apartó del lado de Manuel. Finalmente no se había equivocado. Era un hombre valiente. &lt;br /&gt;Ya en dependencias de la Policía, ella confesaría formar parte de la mafia del cine y sería absuelta. Atilio Rosales la había mandado a  ver a Manuel para seducirlo y llevarlo a un hotel. Pero ella hacía tiempo que quería salir del mal ambiente mafioso en el que se había metido y sabiendo que lo irían a asustar al hotel, fingió interés por quedarse en la productora cuando se sintió envuelta por la magia de Manuel.&lt;br /&gt;Manuel, en cambio, sería condenado a cadena perpetua por doble asesinato.&lt;br /&gt;Pasaron algunos meses y Marina consiguió un permiso especial para ir a la cárcel a visitar a Manuel. Cuando el guardia de turno, la hizo pasar, aquel hombre con joroba estaba derecho y sin bastón.&lt;br /&gt;_¡Manuel! Qué sorpresa, no entiendo. &lt;br /&gt;_Así son las cosas nena. ¿Ves ese pasillo que da al patio? Ahí me curé, caminando todos los días para no caer. Y tengo un secreto, vení: “Atilio Rosales me saca de acá”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-1006827893028631534?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/1006827893028631534/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=1006827893028631534' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1006827893028631534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1006827893028631534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/05/mafia-sonia-14-de-mayo-de-2007.html' title='Mafia, Sonia, 14 de mayo de 2007.'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-2246288828847732985</id><published>2007-05-20T18:50:00.000-03:00</published><updated>2007-05-20T18:55:13.064-03:00</updated><title type='text'>Gauchito</title><content type='html'>Salgo del local de fotocopias tratando de ordenar los papeles que junto con la cartera repleta de objetos que no son míos se desborda pidiendo a gritos un orden. En la vereda el siguiente espectáculo: ¡y gratis¡&lt;br /&gt;A Ana (no voy a cambiar los nombres porque esta historia quedará para la posteridad), la tironea por un perro largo de patitas cortas y hocico en punta. La correa, inmunda y remendada. Nada que ver con la de su perra Cleo, que por poco lleva una Luis Vuitton, de las verdaderas. A su lado, como desorbitada, Lilly, tratando de entenderle a una vieja zaparrastrosa lo que quería decirle y un portero asegurándole a las dos que el perro ese era de la zona, y que no jorobasen más preguntándole a Dios y a María Santísima de quién era. Y me falta Irina, que aunque todos sabemos que no es amante de los perros, mostró que las circunstancias cambian las personas. Pues ella también estaba muy interesada en decidir qué podríamos hacer con aquel cachorro abandonado que había cambiado nuestra tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando las cuatro, y ya casi sin pensar en la proximidad de la hora de comienzo de nuestra reunión semanal de escritoras, en el perrito que gira la cabeza veo la imagen de mi antiguo y ya fallecido “Negrito”, también un perro callejero que hace muchos años, encontré con mi marido en las inmediaciones del monumento a Los Españoles. No pude apartar mi vista de aquella mirada, y le dije a Ana que era la que seguía arrastrándose al son de la fuerza del perro: “Dejá, yo me hago cargo esta noche, pero antes llevémoslo a una veterinaria”. Lilly e Irina nos miraron con desconcierto pero cómplices y caminaron a nuestro lado. Irina faltaba poco para que tomara “las riendas”, y fue ella la que nos indicó donde quedaba la veterinaria más cercana. Y allá nos largamos las cuatro con nuestro nuevo amigo. Del taller literario ni hablar.&lt;br /&gt;Entramos al local como una tromba de niños a una juguetería. Ana, impaciente, atropelló a una señora que estaba pagando una bolsa de comida. Lilly miró su elegante reloj con seriedad y creo yo que si no fuese por ella, ninguna de nosotras hubiese reparado en la hora: ¡ya eran las cuatro y media pasadas!. Irina desde su altura le pedía a grito pelado al veterinario (más tarde lo llamaríamos Javier como si la noche anterior hubiese dormido con nosotras), “corteza de árbol” para la iguana del hijo, que ya a esta altura, es como su nieto. Y yo, le pedía – todo al mismo tiempo -, que revisara, vacunara, desparasitara y bautizara al perrito, que para ese entonces ya hasta nos quería porque el pobre se portaba tan bien que no sabíamos si habíamos encontrado un peluche.&lt;br /&gt;El tiempo seguía pasando e Irina, desconsolada porque Javier no tenía la corteza esa para la iguana, sugirió ir yendo con Lilly al taller, quien desde la puerta de la veterinaria esbozó: ¡qué lio!&lt;br /&gt;Ana y yo decidimos darle identidad a nuestro nuevo amigo así que sin vueltas le dijimos al veterinario en tono imperativo (mucho no le gustó al hombre): “Por favor, llámelo Gauchito”. Él respondió: “Paren, vayan despacio”...Nosotras reímos a carcajadas sin darnos cuenta de que al mismo tiempo el buen hombre le daba una vacuna súper dolorosa a Gauchito, quien pegó tal alarido que una señora que entraba en ese momento a la veterinaria, dudó en dejar a su perro allí y nos preguntó a nosotras dos qué era lo que sucedía allá adentro. Otra vez, nos reímos sin poder parar. Hasta que Javier nos llamó la atención, pidiendo que al menos sostuviésemos al perro.&lt;br /&gt;Y sí, ya era hora: nos acordamos de las chicas del taller, y le pedimos al tal Javier que nos cuidara a Gauchito por dos horas. El muy desgraciado se negó. Entonces Ana le dijo: “Pero hombre, le pagamos todo ahora” Y yo agregué exagerando: “Nuestras profesoras del taller literario son muy bravas, no aceptan que lleguemos tarde”. Qué le podía importar a Javier eso, ¿no?. Nada. El pobre hombre, para calmar nuestra ansiedad, tomó de la estantería una bolsita de “golosinas para perros”, sacó una especie de palito y Ana, en su afán de madrina compenetrada le decía: “¡Comé mi chiquito!.”&lt;br /&gt;Miré a Gauchito a los ojos y ¡fue ahí que se me ocurrió acudir a San Philip, mi marido!&lt;br /&gt;Gauchito, cuyo nombre verdadero es Bruno, hoy forma parte de nuestros recuerdos después de haber compartido casi veinticuatro horas con nosotras y los nuestros. Aunque nos encariñamos mucho, buscamos a su dueño y lo devolvimos. En breve, les contaremos más...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-2246288828847732985?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/2246288828847732985/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=2246288828847732985' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/2246288828847732985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/2246288828847732985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/05/gauchito.html' title='Gauchito'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-1416853957783432059</id><published>2007-05-13T18:18:00.000-03:00</published><updated>2007-05-13T18:31:14.491-03:00</updated><title type='text'>Hipnosis, 14 de mayo de 2007</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RkeDke3K7oI/AAAAAAAAAAc/EpLPaDHEhWY/s1600-h/HombreConBaston.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp0.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RkeDke3K7oI/AAAAAAAAAAc/EpLPaDHEhWY/s320/HombreConBaston.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064160968784408194" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabrina pensó que jamás llegaría a contar esta historia. Por muchos años no quiso recordar aquellos días en los que su cuerpo estaba casi casi separado de su cabeza y en los que se tambaleaba entre pensamientos nocivos. Estaba paralizada. ¿Habría algo que la hiciese salir de esa inercia?&lt;br /&gt;¿Qué punto débil debía ser manipulado por el destino para que Sabrina arrancara?&lt;br /&gt;Por aquel verano la pobre no hallaba respuesta. No se encontraba en sus cabales. Muchos le decían que estaba en un momento de cambio, que las crisis ocurrían y que nadie se salvaba de la depresión. Pero para ella era duro de comprender pues su hemisferio derecho no obedecía a la razón y sí a las fantasías.&lt;br /&gt;Sabrina no estaba bien y no sabía qué le pasaba. Había visitado médicos, homeópatas, brujos y sanadores, pero una tristeza ensordecedora no la dejaba en paz. Trataba de dilucidar qué había originado tal malestar. Pero nada. La “Nada” la habitaba y su única certeza era el espiral descendente en el que había entrado.&lt;br /&gt;Una mañana, su novio le sugirió algo distinto: &lt;br /&gt;_Sabri, no podés seguir así, escuchame...&lt;br /&gt;Hace un tiempo,  yendo al laburo, escuché que hay un flaco que te hipnotiza y te saca toda la mier...que tenés en la cabeza. Andá a verlo y no jodas más.&lt;br /&gt;Sabrina levantó levemente la cabeza de la almohada y en una hojita garabateada del anotador que tenía en la mesa de luz, anotó el nombre de la radio y el locutor: FM 94,7 Arnaldo Templanza.&lt;br /&gt;_Está bien, voy a llamar y voy a averiguar dónde atiende. Total...qué más da: ya hice de todo.&lt;br /&gt;Martín la besó en la frente y aliviado de salir de la borrascosa habitación, se fue a trabajar. Hasta la noche no tendría que soportar sus reiterativos lamentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_Hola, si...mire yo escucho al Dr. Arnaldo Templanza y me gustaría ir a verlo.&lt;br /&gt;_Ah...a ver... yo soy nuevo pero me fijo en la agenda, espere..&lt;br /&gt;Pasaron unos minutos y Sabrina pensó que le habían cortado cuando...&lt;br /&gt;_Señorita, ¿está ahí? Disculpe...acá lo encontré: Arnaldo Templanza, no dice doctor pero debe ser...&lt;br /&gt;_Sí, Sí no importa, ¿qué número?&lt;br /&gt;_Tengo sólo la dirección...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de unos minutos Sabrina ya tenía la información. Esperó a primera hora de la tarde y llamó un taxi. Esa mañana había experimentado una sensación extraña para ella desde hacía muchos meses: la ilusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_Corrientes 1490 por favor.&lt;br /&gt;Quedaba cerca de su casa, así que rápidamente estuvo frente a la casona francesa de dos pisos y escaleras de mármol.&lt;br /&gt;Aunque sus delgadas piernas temblaban, subió rápidamente. Tocó el timbre y enseguida un hombre de chivita, vestido íntegramente de negro, la hizo pasar. Hablaba en voz muy bajita y Sabrina apenas podía entenderle. Ella le mencionó que estaba interesada en un tratamiento hipnótico que había escuchado en la radio y el hombre pareció no comprender. Le entregó un número y le dijo que la llamarían.&lt;br /&gt;Sabrina estaba muy nerviosa, se movía de un extremo a otro del amplio salón deteriorado y miraba las caras de la otras personas que habitaban el hall. Todos le parecían horriblemente extraños. Había un hombre obeso que sacaba bizcochitos de grasa de una bolsa de plástico y comía sin cesar haciendo ruido, una señora calva de ojos saltones que parecía devorarla con la mirada, y un joven de pelo largo que leía la Biblia.&lt;br /&gt;Se acercó a un pequeño y viejo escritorio en donde estaba el hombre que le había abierto la puerta, y le dijo:&lt;br /&gt;_Disculpe, usted me ha dado un número y desde que legué, hace casi cincuenta minutos, no han llamado a nadie.&lt;br /&gt;_Lo siento, el maestro está atendiendo. Tenga paciencia, ya la va a llamar.&lt;br /&gt;_Usted me avisa ¿no? Le preguntó ansiosamente Sabrina.&lt;br /&gt;El hombre la miró de forma amenazante a los ojos y subió la escalera. Sabrina regresó a su asiento y bajó la mirada. Estaba a punto de llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de una hora y media de espera, decidió volver a la carga con el reclamo...pero el recepcionista no había bajado así que decidió ir a ver qué sucedía en el primer piso.&lt;br /&gt;Sus sandalias  resonaban en el mármol gastado de la vieja casa. Los otros “clientes” la miraban envidiosos pero no se movían. Parecían de cera.&lt;br /&gt;Como por arte de magia, el recepcionista apareció frente a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_A ver, señorita, ¿qué pasa?, ¿cuál es la prisa? Ya le dije: el maestro está ocupado. Espere abajo.&lt;br /&gt;Sabrina  estuvo a punto de irse pero:¿y su desazón?, tal vez el Sr. Templanza podía exorcizar sus penas. Así que decidió quedarse. Se preguntó cuánto cobraría ya que las personas que aguardaban, estaban  muy pobremente vestidas.&lt;br /&gt;El tiempo seguía pasando y nada. No llamaban ni a ella ni a nadie. Fue cuando decidió preguntarle a cada uno de los supuestos pacientes qué número tenían. Ninguno le contestó. El joven que leía ni siquiera levantó la vista. A Sabrina se le cerró la garganta. La angustia que antes no tenía explicación, ahora tomaba nombre y forma: pánico. Todos sus temores se materializaron en un instante y aquella sensación de angustia permanente mutó por en inquietud, por las ansias de descubrir en qué se había metido.&lt;br /&gt; En ese momento, mientras sus piernas tomaban la agilidad de una liebre,  una voz como venida del más allá le gritó en tono impertinente:&lt;br /&gt;_La señorita,  que suba por favor.&lt;br /&gt;Sabrina, temerosa y decidida subió. Delante de una puerta doble con visillos amarillentos, un hombre alto de ojos saltones y vestimenta oscura la hizo pasar. &lt;br /&gt;_Escuche: primero, para que yo sepa que usted confía en mi, deberá depositar en la caja de color violeta que ve acá, trescientos pesos. Si no tiene ponga el reloj que lleva puesto.&lt;br /&gt;Sabrina abrió su cartera y sacó el dinero. A esa altura era lo que menos le importaba.&lt;br /&gt;_Gracias, bueno, ahora: a dormir princesa.&lt;br /&gt;_¿Qué tengo que hacer?&lt;br /&gt;_Siéntese ahí de espaldas a mi. Le voy a hacer diez preguntas. &lt;br /&gt;Sabrina ya estaba sentada cuando el señor Templanza agregó:&lt;br /&gt;_Cierre los ojos y conteste.&lt;br /&gt;_Está bien.&lt;br /&gt;_¿Dónde vive?&lt;br /&gt;_Maipú al 900, inventó Sabrina.&lt;br /&gt;_¿Con quién?&lt;br /&gt;_Sola, inventó nuevamente.&lt;br /&gt;La sala se llenó de un humo denso y atractivo. Pero Sabrina hizo fuerza para mantenerse atenta y no se durmió. No se dejaría vencer una vez más por los avatares de la mente...A partir de ese momento será ella en cuerpo y mente la que decidirá cómo sentirse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-1416853957783432059?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/1416853957783432059/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=1416853957783432059' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1416853957783432059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/1416853957783432059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/05/hipnosis-14-de-mayo-de-2007.html' title='Hipnosis, 14 de mayo de 2007'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/RkeDke3K7oI/AAAAAAAAAAc/EpLPaDHEhWY/s72-c/HombreConBaston.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-5211931455440720751</id><published>2007-04-22T14:57:00.000-03:00</published><updated>2007-04-22T15:28:42.864-03:00</updated><title type='text'>Galerías de ensueño y amor</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/Riui5EP9_TI/AAAAAAAAAAM/kG8sMf69BZg/s1600-h/galerias_pacifico.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/Riui5EP9_TI/AAAAAAAAAAM/kG8sMf69BZg/s320/galerias_pacifico.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5056314107930475826" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran casi las tres de la mañana y con la excusa de que me había desvelado sin cigarrillos a mi alcance, me puse un sombrero y salí.&lt;br /&gt;El aire húmedo y frío del otoño se percibía con intensidad en las bocacalles. A esa hora, sólo los kioscos sobre la calle Florida estaban abiertos. &lt;br /&gt;A pesar de que fumaba bastante en los últimos tiempos, sabía que las ganas de fumar no eran realmente el móvil para salir a callejear.&lt;br /&gt;Así, casi cerca de las tres y media, me encontraba esquivando baldosas flojas y vagabundos.  Como yo trabajaba cerca del Congreso, casi no conocía mi barrio de día. Entraba tempranito a la mañana en la clínica y cuando salía a las seis de la tarde, me iba directo a un curso de música que se dictaba en Almagro. Si, más o menos lo que pensás: “me hacía los cien barrios porteños”.&lt;br /&gt;Tenía algo nostálgico vivir en Tucumán y 25 de Mayo. Había comprado un departamento viejo allá por los ochenta y poco a poco lo había ido remodelando. Era amplio y aunque no lo puedas creer, luminoso. Hasta podía ver el río desde la cocina, que daba a un pulmón espacioso en el que ventanas de torres modernas de la avenida Alem,  formaban una ronda de espejos delatadores. El contraste de los viejos edificios y burdeles de la zona era pintoresco. Y de noche, como pasó aquel día de mayo en que sucedió esta historia, la sordidez con el encanto de la Buenos Aires del Bajo se complementaban muy bien.&lt;br /&gt;Bajé la calle Florida como les contaba y a mi derecha el magnifico edificio de las Galerías Pacífico me hipnotizó.&lt;br /&gt; _Qué edificio, pensé. _Qué obra de arte. Aunque las puertas estaban cerradas apoyé la ñata contra el vidrio y me dejé llevar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con sumo cuidado apoyé mi valijita de pinceles en el piso, abrí el bolso viejo y roído de cuero marrón, y saqué mi delantal y algunos pomos de pintura. La Secretaría de Cultura me había encargado ni más ni menos que pintar un mural. Eran tiempos complicados en materia política, pero exquisitos en el arte y la cultura. Allí, mujeres elegantes y sofisticadas deambulaban a mi alrededor y no podía concentrarme en poner manos a la obra. &lt;br /&gt;Entonces, como inspiración no viene sola, dejé mis petates en el piso, les pedí a mis ayudantes que con sogas circundaran el lugar, y me marché. Un elegante portero me abrió la puerta pesada de bronce, la que daba a la calle Florida, y el húmedo frío del otoño me embaló a apresurar el paso. A pocos metros descubrí a través del vidrio fumé, una cabellera rizada conocida. No había duda, era Ana, mi gran amor de juventud. _¿Qué hacía sentada allí sola? Una mujer en los cuarenta y pico no iba sola al Florida Garden. La vigilé desde afuera, mi piel se erizó y entre temblando, sin pedirle permiso a mi corazón.&lt;br /&gt;_Ana...sos vos ¿no?, le dije con el mejor tono que me salió agachándome detrás de su sensual espalda.&lt;br /&gt;_ Perdón caballero, no me llamo Ana, pero no se importune, suele pasar el ver a alguien en otro cuerpo.&lt;br /&gt;Me dejó helado y no supe que contestarle. Mi corazón latía tan rápidamente que sentí que podía desmayarme. Así que sin despedirme, salí a los tumbos entre los intelectuales que en la barra hacían pinta y ordenaban café espresso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez ese aire humedo y frio me ayudó a despabilarme y volví a mi faena. &lt;br /&gt;Ese día empecé a pintar unas de la obras que más he disfrutado plasmar en una superficie virgen y solitariamente popular: “El amor”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya eran las cinco de la mañana y la enfermera exuberante de la clínica me esperaba en casa. ¿Qué pasaría si se despertase y no me viera allí? Al fin y al cabo, era un minón: alta, rubia y altiva. Bastante me había costado llevarla la noche anterior al departamento de veinticinco de mayo.&lt;br /&gt;Así que como pude, me agarré fuerte de la manija de bronce de las cerradísimas puertas de las Galerías Pacífico, logrando despegar mi cara del empañado vidrio y acomodar mi sombrero marrón. Recobré mi compostura y caminé Florida hacia el sur, doblé en Tucumán y saludando a los porteros que baldeaban las veredas que se preparaban para el jaleo del Bajo, entré en mi edificio. Abrí la puerta con suavidad para no hacer ruido, pero allí recostada en el sillón del living, estaba la rubia vestida de rojo, mirando la tapa de un libro. Ilustraba la obra “El Amor” de Berni. ¿Y te confieso algo?: no se porqué,  pero me vi reconocí en el hombre de sombrero que abrazaba a una mujer de larga y rubia cabellera como la de Ana, mi primer amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Ilustración: "El amor", de Antonio Berni (Galerías Pacífico)&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-5211931455440720751?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/5211931455440720751/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=5211931455440720751' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/5211931455440720751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/5211931455440720751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/04/galeras-de-ensueo-y-amor.html' title='Galerías de ensueño y amor'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_WxiYdyC2UuQ/Riui5EP9_TI/AAAAAAAAAAM/kG8sMf69BZg/s72-c/galerias_pacifico.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-117551866102358357</id><published>2007-04-02T09:57:00.000-03:00</published><updated>2007-04-02T10:04:31.083-03:00</updated><title type='text'>Anuncio</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/870/2778/1600/10442/Sena%20para%20Anuncio.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/870/2778/200/667725/Sena%20para%20Anuncio.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¡Hola! ¡Tanto tiempo!&lt;br /&gt;Les quería contar que durante el verano, estuve corrigiendo una novela corta que en poco tiempo publicaré.&lt;br /&gt;A pesar de que nosotras las mujeres  -no se cómo- , podemos ver televisión, leer, hablar por teléfono y gritonear a nuestros hijos y maridos al mismo tiempo...preferí dedicarme a un solo tema en materia literaria. Y por ello espero que el producto final sea satisfactorio.&lt;br /&gt;Pronto les avisaré cúando, dónde y a qué hora presentaré &lt;strong&gt;"Un año con Marc".&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos besos, Felices Pascuas y gracias!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-117551866102358357?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/117551866102358357/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=117551866102358357' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/117551866102358357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/117551866102358357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/04/anuncio.html' title='Anuncio'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-116940064297839070</id><published>2007-01-21T14:15:00.000-03:00</published><updated>2007-01-21T14:30:43.000-03:00</updated><title type='text'>Yo se...</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/870/2778/1600/711817/Yo%20se.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/870/2778/320/527340/Yo%20se.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Yo se que hoy pensas en mi&lt;br /&gt;aunque te cueste pensarlo,&lt;br /&gt;aunque te cueste decirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se que ahí, cerca del mar que todo lo lleva y&lt;br /&gt;lo vuelve a traer,&lt;br /&gt;mi figura se dibuja entre una y otra ola;&lt;br /&gt;aunque no quieras, aunque te pese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De día el sol te consuela y tu piel está tibiecita, tranquila.&lt;br /&gt;Pero cae la tarde y la luna se asoma y te hipnotiza hasta&lt;br /&gt;padecer la nostalgia de no tenerme...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amor, no temas: lo mismo me pasa a mí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-116940064297839070?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/116940064297839070/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=116940064297839070' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116940064297839070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116940064297839070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2007/01/yo-se.html' title='Yo se...'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-116653203279892257</id><published>2006-12-19T09:20:00.000-03:00</published><updated>2006-12-19T22:28:28.303-03:00</updated><title type='text'>Palabras para fin de año</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/870/2778/1600/288728/Vocaci%3F%3Fn.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/870/2778/400/839942/Vocaci%3F%3Fn.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos al fin de un año, en medio de los atareados días que nos envuelven, un pensamiento no nos deja tranquilos: "¿Cuál fué nuestro logro personal en ese año que transcurrió?", ¿Qué hemos podido reparar y qué nos proponemos para el nuevo año?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es ahí donde me quiero colar: en nuestra &lt;strong&gt;vocación&lt;/strong&gt;. Ese llamado que un día nos hacemos y al que no tenemos más remedio que responder, si queremos realmente ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La vocación comienza con un llamado. Es un despertar de facultades y disposiciones que dormían adentro de nosotros, y que, convocadas por una voz que viene de no sabemos dónde, despiertan y nos revelan una parte de nuestra intimidad. Al descubrir nuestra vocación nos descubrimos a nosotros mismos. &lt;strong&gt;Es un segundo nacimiento&lt;/strong&gt;. Por esto muchos artistas cambian el nombre que les dieron sus padres al nacer por otro, el de su vocación. El nuevo nombre es una señal, mejor dicho, una contraseña que les abre el camino hacia una región oculta de su persona. Vocación viene de &lt;em&gt;vocatio&lt;/em&gt;: llamamiento; a su vez &lt;em&gt;vocatio&lt;/em&gt; es un derivado de &lt;em&gt;&lt;em&gt;vox&lt;/em&gt;&lt;/em&gt;. Y &lt;em&gt;vox&lt;/em&gt; responde a la inspiración con que Dios llama a un estado de perfección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque el significado religioso de vocación se ha extendido a otros campos, sobre todo a los del arte y el pensamiento, la palabra designa, en todos los casos, a dos actos correlativos: el llamado y la respuesta&lt;strong&gt;.¿Quién o qué nos llama?&lt;/strong&gt; No lo sabemos a ciencia cierta; es un agente exterior; una fuerza, un hecho en apariencia insignificante pero cargado de sentido, una palabra oída al azar, qué se yo; no obstante, aunque viene de fuera, se confunde con nosotros mismos. &lt;strong&gt;La vocación es el llamado que nos obliga a salir de nosotros mismos&lt;/strong&gt;. La vocación es un puente que nos lleva a otros mundos, que son nuestro verdadero mundo" (palabras que Octavio Paz escribió allá por 1990, cuando su mujer Marie José expuso sus maravillosos collages por primera vez, después de 15 años de que su vocación apareciese por primera vez).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y con humildad y convicción, creo que eso es lo que deberíamos tratar de conquistar en cualquier momento de cualquier año, claro, ¡Siempre y cuando el llamado nos sorprenda y nos dejemos atrapar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Felíz año nuevo y gracias!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-116653203279892257?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/116653203279892257/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=116653203279892257' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116653203279892257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116653203279892257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/12/palabras-para-fin-de-ao.html' title='Palabras para fin de año'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-116529094833693843</id><published>2006-12-05T00:48:00.000-03:00</published><updated>2006-12-05T00:55:48.420-03:00</updated><title type='text'>Film recomendado</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/870/2778/1600/783093/La%20ventana%20de%20enfrente.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/870/2778/320/558005/La%20ventana%20de%20enfrente.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hoy les quiero recomendar una película para alquilar que me gustó mucho. Pero mucho!&lt;br /&gt;La ventana de enfrente (2003).&lt;br /&gt;Se trata del deseo detenido de una mujer con una vida como la que tenemos casi todas, que en un momento recibe la "visita" de un personaje sabio, que la induce sin querer a realizarse y a reconciliarse con lo cotidiano.&lt;br /&gt;La música es divina y para los que les gusta el italiano y sus expresiones, imperdible!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-116529094833693843?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/116529094833693843/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=116529094833693843' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116529094833693843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116529094833693843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/12/film-recomendado.html' title='Film recomendado'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-116519103397225184</id><published>2006-12-03T20:58:00.000-03:00</published><updated>2006-12-04T08:37:33.793-03:00</updated><title type='text'>Amores, Mario Benedetti</title><content type='html'>Para Ana, la que dice que siempre hablo de amor...y para Ana, la que está por nacer...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/870/2778/1600/172800/Amores.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/870/2778/320/20219/Amores.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando el amor es neutro ya no es fuego&lt;br /&gt;si amenaza morir es porque miente&lt;br /&gt;y si envejece prematuramente&lt;br /&gt;es porque lo han dejado sordo y ciego&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;si el amor guarda llamas para luego&lt;br /&gt;y el contenido se hace continente&lt;br /&gt;si no se atreve ya a mirar de frente&lt;br /&gt;es porque ha hecho trampas en el juego&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;volandero terrestre ultramarino&lt;br /&gt;enciende a veces luces de bengala&lt;br /&gt;y sabe festejar con el vecino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;le gusta refugiarse en la promesa &lt;br /&gt;mas sólo le creemos si hace escala&lt;br /&gt;con un certificado de tristeza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias por éstas palabras de alguien a quien adoro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...he leido detenidamente tus escritos y tal como alguien te lo expresara, yo tambien me asombro de tu gran capacidad al describir lugares, sentimientos y esos "lados del corazon" tantas veces ocultos o incomprendidos,Yo tambien  escribo en mis memorias y afirmo que es cuando mas desnudamos nuestra naturaleza sin esconder ni disfrazar nada;te felicito por el maravilloso "don" que desperto en tu ser.Te quiero...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-116519103397225184?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/116519103397225184/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=116519103397225184' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116519103397225184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116519103397225184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/12/amores-mario-benedetti.html' title='Amores, Mario Benedetti'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-116484156821333385</id><published>2006-11-29T19:59:00.000-03:00</published><updated>2006-11-30T18:25:47.026-03:00</updated><title type='text'>Tarde de primavera en el Barrio Chino</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/870/2778/1600/371165/masaje.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/870/2778/400/94630/masaje.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tarde de primavera. Transito por el barrio chino...algunos puestos en la calle venden dragones para la buena suerte, pulseras de jade, parches con alcanfor para las contracturas, y todo tipo de objeto típico del país lejano. Son pocas cuadras pero en ellas podemos encontrar muchísimos oficios. Algunos ya institucionalizados en nuestra cultura. Camino y camino, entro y  salgo de bazares que venden de todo. Los monederos de seda me gustan. Si ya se, son algo kitsch pero que me importa, a mi, me gustan. Cajitas de música doradas con flecos colorados se seda colgando alrededor, bols y cucharoncitos de porcelana para tomar sopa, en fin, vajilla de todo tipo, forma y color, bolsos con monogramas que copian alguna marca italiana. De todo. &lt;br /&gt;Entro en un centro de belleza oriental, el ambiente es calmo y decido hacerme un masaje. Chino, por supuesto. &lt;br /&gt;Los anfitriones me preguntan que me pasa. Me pasan tantas cosas que les contesto: me pasa la vida.&lt;br /&gt;Me hacen pasar a una sala de color rosa. Todo es rosado. Las paredes, las mantas, las fundas de las almohaditas...&lt;br /&gt;Me desvisto y me acuesto. La masajista es una mujer corpulenta. Seria, pero atenta. Me entrego a sus manos. Ellas conocen la anatomía humana a la perfección. Me recorren al veces con fuerza y por momentos me acarician.&lt;br /&gt;Es un placer estar ahí, en ese cuarto rosado a la hora de la siesta.Llovizna y escucho el golpeteo de las gotas sobre el techo de chapa ondulada. El barrio descansa al igual que yo. Más tarde se preparará para recibir a los visitantes nocturnos, para vender todas las chucherías que en algún momento trajeron desde tan lejos.&lt;br /&gt;Las manos de la mujer están muy calientes, lo estaban desde el principio. Por momentos ésta habla con otra colega que está en el gabinete de al lado. ¿Que le dirá?, me imagino que le dice que yo no estoy bien, que mi cuello es una piedra.&lt;br /&gt;Casi llegando al final la mujer me mueve los brazos en forma circular hasta dibujar un “ocho” en el aire. &lt;br /&gt;- “Ocho  en China número de la buena suelte”, me explica con el tono alto e imperativo  clásico de los chinos.” Relajar y descansar un rato señolita, ya vuelvo...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo y me dicen que el masaje ya está pago. Una niña que se encuentra en el hall de entrada del salón, me señala un auto enfrente a la puerta. Voy hacia allí y alguien se acerca de costado, me abre la puerta con una sonrisa y me hace entrar. Es él. Hacía tiempo que no lo veía, hacía tiempo que no lo pensaba. Sentados en el asiento de atrás, no sé que decirle. La niña también china me saluda desde la puerta. Arrancamos y recorremos varias calles en ese antiguo auto con chofer. Miro por la ventana y ya hemos dejado el barrio chino. Claro, es tan pequeño que en un par de cuadras estamos en la gran avenida. El auto toma velocidad y él también. Su mano derecha se posa en mi pierna izquierda. Está fría, no como la de la masajista china que casi me quemaba el cuerpo. Recorre mi muslo hasta llegar hasta mi pie. Me dice que le gustan mis pies. Me sonrío y tomo su mano y la llevo hasta mi regazo. Entrecruzamos nuestras manos, con fuerza. El auto sigue por la avenida cada vez a más velocidad. &lt;br /&gt;Un beso que dura todo el resto del trayecto me envuelve por completo. El auto se detiene en un hotel. El me invita a tomar algo una vez más como tantas veces allí. Muchas fue nuestro  el lugar .Charlamos y nos reímos.  No le quiero hacer preguntas, ni siquiera le pregunto porqué me hizo seguir todo el día hasta sorprenderme en el barrio chino.&lt;br /&gt;Nos sentamos en una mesita apartada, me besa el cuello, me besa el pecho y me sonrojo. Siento que la humanidad entera es testigo de ese momento.&lt;br /&gt;Hasta que me mira a los ojos por fin y me dice por primera vez que me ama.&lt;br /&gt;Subimos a una habitación y ya en el camino he perdido toda mi ropa. Una gran cama es cómplice de lo nuestro hasta que llega el momento de levantarse...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me miro los pies  y el esmalte color coral de mis uñas. "A él le gustaban, ¿sabe?", le comento a la masajista china aunque se que no me comprende.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-116484156821333385?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/116484156821333385/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=116484156821333385' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116484156821333385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116484156821333385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/11/tarde-de-primavera-en-el-barrio-chino.html' title='Tarde de primavera en el Barrio Chino'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-116337740136499520</id><published>2006-11-12T21:16:00.000-03:00</published><updated>2006-11-12T21:23:21.383-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/Humahuaca.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/Humahuaca.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;“Montañas de barro”, Sonia, 12 de noviembre de 2006.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Anselmo Ruiz estaba sólo. &lt;br /&gt;Viudo desde hacía pocos meses y acompañado de sólo recuerdos, sus días transcurrían entre la fabricación de vasijas de barro y la casa. Vivía en un pueblito del norte, caluroso y nostálgico. Atrás habían quedado las peñas folklóricas en las que  preparaba tamales con Rosa, su mujer.&lt;br /&gt;Todos los concurrentes adoraban aquellos tamales cuidadosamente condimentados. Rosa los cocinaba y Anselmo los presentaba en platos de barro cuadrados que para ese entonces, eran toda una novedad.&lt;br /&gt;Ahora su hija se había ido a estudiar a la capital y él seguía moldeando el barro de la zona para poder enviarle el dinero para los estudios. La joven aspiraba a ser guía de turismo.&lt;br /&gt;Visitantes de Europa llegaban diariamente a Humahuaca. La quebrada era el orgullo de Anselmo y de todos sus vecinos. Desde su puesto, en una de las callecitas de piedra, él se esforzaba por atender amablemente a los turistas. Algo siempre vendía. Eran piezas trabajadas a mano, de color marrón rojizo y algunas tenían dibujado en color negro la silueta de un aborigen.&lt;br /&gt;En los alrededores del centro del pueblo, vagabundeaba una especie de adivino-brujo que no dejaba de torturar a los vecinos con sus premoniciones. Anselmo nunca le había creído y le escapaba. Pero ésta vez el anuncio de Filiberto, el brujo, parecía tener respaldo del servicio meteorológico.&lt;br /&gt;Una tarde de primavera, Humahuaca dormía la siesta. Anselmo, en la parte posterior de su negocio, escuchaba la radio mientras le daba el toque de barniz final a unas macetas que había tallado. El pincel subía y bajaba sin grumos que lo estorbasen, cubriendo uniformemente el paisaje montañoso, dibujado por el artesano. Miró por la ventana y sonrió al comprobar que las montañas de la maceta eran las mismas que las que podía apreciar.&lt;br /&gt;Sin embargo, el cielo de Humahuaca no tenía el inocente arco iris que él había pintado por encima de los montes jujeños, en la maceta.&lt;br /&gt;- “Informa el servicio meteorológico provincial: vientos de más de ciento veinte kilómetros por hora  provenientes del norte se acercan al poblado de Humahuaca. Rogamos a los habitantes no abrir sus puertas dentro del horario de la siesta. Permanezcan en casa. Seguiremos informando....ahora continuamos con la voz de Rita Sánchez.”&lt;br /&gt;Anselmo estaba inquieto. Esa mañana, sus vecinos le habían comentado que el brujo Filiberto se había paseado el domingo anterior por la plaza central, anunciando una verdadera catástrofe climática. El concurrió a su lugar de trabajo sin prestar atención pero pasado el mediodía, una nube negra se aproximaba y amenazaba con entrar en su taller. Pensó: ¡que Dios no quiera que el  viejo Filiberto tenga razón!&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;De ésta historia hace ya veinte años. Humahuaca fue reconstruida luego de que un terrible huracán azotase la zona. Casi todo el pueblo se salvó. Mi padre lo intentó. Aquella tarde extraña en que los presagios de un brujo coincidieron con la realidad, él dejó el taller. Cerró la puerta y miró a su alrededor. El pueblo estaba vacío. La tierra amorronada temía. Papá corrió  presintiendo que el camino del centro hasta su casa era muy largo para poder evitar aquel viento irregular, furioso y pesado que lo arrastraría en pocos segundos más contra la montaña. La misma montaña que dibujaba y moldeaba con pasión.  Y la que lo abrazaría hasta la eternidad. &lt;br /&gt;Hace años que regresé a mi pueblo natal. Tengo una pequeña hostería emplazada en el terreno en el que estaba el taller de mi padre, Anselmo Ruíz. La posada lleva su nombre. Con las montañas detrás de testigo, claro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-116337740136499520?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/116337740136499520/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=116337740136499520' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116337740136499520'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116337740136499520'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/11/montaas-de-barro-sonia-12-de-noviembre.html' title=''/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-116330498144089555</id><published>2006-11-12T01:15:00.000-03:00</published><updated>2006-11-12T13:43:44.273-03:00</updated><title type='text'>Gracias por éstas palabras</title><content type='html'>Sonia:&lt;br /&gt;            No deja de asombrarme tu extraordinaria capacidad, de poder sintetizar en breves párrafos, sensaciones y sentimientos tan profundos.- Me encantó el texto.-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-116330498144089555?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/116330498144089555/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=116330498144089555' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116330498144089555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116330498144089555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/11/gracias-por-stas-palabras.html' title='Gracias por éstas palabras'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-116276595846018281</id><published>2006-11-05T19:31:00.000-03:00</published><updated>2006-11-06T09:32:10.930-03:00</updated><title type='text'>Domingo vagabundo, octubre 5, 2006.</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/Santo_Amaro.gif"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/Santo_Amaro.png" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;”Meu coração não se cansa&lt;br /&gt;De ter esperança&lt;br /&gt;De um dia ser tudo o que quer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meu coração de criança&lt;br /&gt;Não é só a lembrança&lt;br /&gt;De um vulto feliz de mulher&lt;br /&gt;Que passou por meu sonho sem dizer adeus&lt;br /&gt;E fez dos olhos meus um chorar mais sem fim&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meu coração vagabundo&lt;br /&gt;Quer guardar o mundo em mim”&lt;br /&gt;(Coracao Vagabundo, de Caetano Veloso) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es domingo a la tarde, el tiempo no pasa, se detiene más de sesenta minutos cada hora, y Sofía vuelve a escuchar esa música que no la suelta del pecho. Llueve en Santo Amaro, la costa hoy está oscura y brumosa. Ella sabe que el agua está tibia, como en casi toda la costa brasileña, pero no se anima a bajar a la playa. Sabe que puede encontrarlo ahí, sólo, frío, meditabundo pero siempre sonriente. Como lo imaginaba cuando lo pensaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-116276595846018281?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/116276595846018281/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=116276595846018281' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116276595846018281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116276595846018281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/11/domingo-vagabundo-octubre-5-2006.html' title='Domingo vagabundo, octubre 5, 2006.'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-116196014444801117</id><published>2006-10-27T11:32:00.000-03:00</published><updated>2006-10-31T13:08:50.836-03:00</updated><title type='text'>Sal y Jazmines</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/RAMO.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/RAMO.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marina entró apuradísima al sanatorio. Hacía un par de horas que le había prometido a Sara, su tía materna, que la visitaría.&lt;br /&gt;El hall de entrada estaba totalmente habitado. Gente de todo tipo se paseaba, preguntaba y esperaba. Los sillones de cuerina gris estaban todos ocupados. También algunos hombres con delantal médico conversaban entre si, frente a la puerta del ascensor.&lt;br /&gt;Allí mismo, un hombre de porte grande, serio y muy bien vestido, esperaba también. Llevaba en sus manos cuidadosamente un  enorme y precioso ramo de jazmines. El envoltorio era muy vistoso, de tul color lila y con una gruesa cinta de satén blanca que sujetaba los varios racimos. Se lo veía orgulloso ante la expectativa de entregarlo.&lt;br /&gt;Marina contempló las flores y miró al hombre. Combinaban muy bien. Se preguntó con cierta envidia quién sería la destinataria de tan bonito arreglo floral...¿ Sería él un marido que iba a ver a su mujer luego de que esta sufriese una intervención seria? ¿O tal vez su madre estaría allí internada, ya en las últimas? Imaginó las variantes femeninas mientras esperaba.&lt;br /&gt;El hombre amablemente dejó pasar a las mujeres que aguardaban el ascensor. Entre ellas, también estaba Marina. Ya no había lugar para aquel hombre guapo, así que las dos puertas metálicas se cerraron y el aparato comenzó a elevarse.&lt;br /&gt;Al llegar al cuarto nivel Marina recorrió el piso y  finalmente llegó a la habitación de Sarita, su tía Sarita, que hacía días que estaba internada allí luego de una intervención traumatológica que le realizaran, después de haber sido atropellada por un auto frente a la casa en donde vivía con  su hermana Teresa y su sobrina, Marina.&lt;br /&gt;- Chiquita, gracias por venir...yo sé que trabajás mucho, que estás ocupada, que queda cerca de casa ésta clínica...pero no te imaginás cuánto significa para mi que me hayas avisado que venías esta tarde.&lt;br /&gt;- Por favor, tía, nada que agradecer. ¿Ya Comiste?&lt;br /&gt;- Si, claro. Vos sabés, la comida de acá no es gran cosa, insulsa, todo lo licuan, y sin sal. Eso, Marinita, es lo peor, que no tiene sal. Y querida, sin sal, nada tiene gusto. La sal es todo en la comida, y en la vida también. Vení sentate. Es importante.&lt;br /&gt;- Si, esperá que dejo la cartera en el placarcito...ni una mesita acá... y con lo que debés pagar por este cuarto, porque cuántos días hace que estás acá, ya la pierna la tenés fuerte, yo te veo como para el alta...¿o no?&lt;br /&gt;- Si, pero ¿sabés qué? Yo soy la que se quiere quedar acá hasta estar bien bien, no me gustaría ser una carga para ustedes. Vení, acercá esa silla, tengo que contarte, por eso le insistía tanto a tu madre que vinieses  a verme, con ella no puedo hablar, sabés como es, lo difícil que es el diálogo entre nosotras...&lt;br /&gt;- Tía, por favor, no empecemos con eso de que ustedes se llevan mal, etc. etc.&lt;br /&gt;- Está bien, como te decía recién, lo de la sal de la vida. Si, como la película, no pienses que me copié de la idea,  pero al final no descubrieron América poniéndole ese titulo a la cinta esa, ¿sabés? Porque desde que el mundo es mundo, sabemos que la vida sin sal, no es nada.&lt;br /&gt;- Si, ¿y?&lt;br /&gt;- Y que yo nunca te dije, pero yo no soy la tía solterona que todos piensan. No no no. Yo soy una mujer con todas las de la ley. Conmigo se puede hablar...mirá hasta  te cuento que el otro día estaba en plena camilla yendo al quirófano y mientras el traqueteo del arrastre de la camilla me zarandeaba, yo me decía: ¿es que me llegará el turno de amar y ser amada, a pesar de las grietas de mi frente y mi cuerpo blando? &lt;br /&gt;- Tía, ¿vos estás bien...o tendrás restos de la anestesia aún?&lt;br /&gt;- ¿Qué me querés decir? Acaso las viejas no podemos enamorarnos? Esperá que te cuente porqué te hice venir...ayyy sos impaciente como tu madre, no hay nada que hacer, lo que se hereda no se hurta.&lt;br /&gt;- No te pongas así, está bien, a ver, contame, ¿quién es el jubilado que ha conquistado el corazón de mi querida tía Sara?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al rato, la charla se vio interrumpida por alguien que golpeaba la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No te digo... acá cada cinco minutos te toman la presión.&lt;br /&gt;- “Adelante”, gritó Marina sin levantarse del silloncito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la puerta comenzó a abrirse, Sara sonrió. &lt;br /&gt;Marina se levantó preparada para conocer a su futuro tío, evidentemente no eran fantasías las de su tía, ¡de “amor” estaba hablando!&lt;br /&gt;Pero junto a la voz que provenía del pasillo que unía a la habitación con la puerta, el aroma de los jazmines la abrumó y la sorprendió. Era el hombre de traje oscuro de hacía un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sarita...&lt;br /&gt;      - Pase, mi rey. ¿O no es un rey, Marinita?&lt;br /&gt;Marina no podría creer que aquel hombre que le había despertado tanta curiosidad en la planta baja visitase a su tía.&lt;br /&gt;- Chiquita, Vicente es mi  joven alumno del que te hablé tanto.&lt;br /&gt;- Ah, contestó Marina simulando no recordar que ella le había hablado de él.&lt;br /&gt;- Señorita, su tía, la señora Sara, le ha puesto sal a mi vida. &lt;br /&gt;- Sarita se sonrió complacida por el cumplido.&lt;br /&gt;Vicente se acercó a la cama, y mientras despejaba el rostro la enferma, besó tiernamente su frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vicente y Sarita se conocían hacía ya, unos años. Ella era su profesora de francés. Todos los martes a las seis de la tarde, Sarita llegaba a la empresa donde trabajaba Vicente. Era un apuesto e inquieto hombre de negocios, y encontró en la mujer madura a una especie de consejera, de amiga ideal. Encantadora, solterona y culta. Siempre dispuesta a escucharlo. Ella le resultó atractivo desde el primer día pero sospechaba que Vicente era un picaflor y que por la diferencia de edad, jamás se fijaría en ella.&lt;br /&gt; Por el contrario, trataba de tantear el terreno para algún día presentarlo a su sobrina, cuando viese el terreno fértil y por sobretodo, desocupado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, Vicente, veo que nos conocemos tanto y que adivinas para que aprovecharé este “casual” encuentro, dijo Sara mirando con una sonrisa cómplice a su Marina.&lt;br /&gt;- Tía, no me hagas pasar vergüenza.&lt;br /&gt;- Marina, hace tiempo que tu tía me habla de vos y entiendo por ello que debés ser la persona más querida para ella. &lt;br /&gt;- Adelante mi querido, sostuvo Sara.&lt;br /&gt;Sin soltar la mano ya con manchasy arrugas de Sarita, Vicente confesó:&lt;br /&gt;- Te amo, Sara. Sos la mujer de mi vida y no pienso perderte por las apariencias.&lt;br /&gt;Cuando casi perdés la vida hace unos días y me enteré, prometí no esperar más.&lt;br /&gt;Desde el día que entraste en mi oficina el aroma de tu intenso perfume de jazmines no me abandona. Al fin a al cabo, siempre me dijiste que había que condimentar la vida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marina no pudo decir nada. Ante ella una verdadera función empezaba. Con sal y con aroma a jazmines. Había valido la pena su visita, aprendió que todo llega, y casi siempre en el tiempo y forma adecuados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer prometí escribir una historia a partir de una situación. Con mucho cariño a B y a H, esperando que les guste...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-116196014444801117?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/116196014444801117/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=116196014444801117' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116196014444801117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116196014444801117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/10/sal-y-jazmines.html' title='Sal y Jazmines'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-116149269249132218</id><published>2006-10-22T01:45:00.000-03:00</published><updated>2006-10-23T13:57:02.160-03:00</updated><title type='text'>qué ocurre...</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/casapueblo.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/casapueblo.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... estaba así, echada en la arena, preguntando por lo que ocurre en el mundo cuando se para el tiempo, su deseo de saber si es amor o es una fiebre o es un viaje o es volátil el sentimiento del que disfrutas, cuando se callan los relojes y el ánimo te explica mejor que las palabras lo que sientes en tu alma, acaso quien te responde desde el otro lado no sabe no de ti ni de tu pulso, qué se siente, qué ocurre cuando esto sucede, a quien llamar, de donde viene la fuerza que te hace responder, quién eres cuándo sólo eres carne enamorada, esas cosas me dijo la primera vez, preguntas, preguntas, preguntas, como un estadio lleno de preguntas, y nos seguimos viendo a veces  por teléfono...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(de “Retrato de un hombre desnudo” de Juan Cruz Ruiz)&lt;br /&gt;ilustración: Casapueblo, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al leer tu nueva entrada “Que ocurre…” recordé este breve poema de Giacomo Leopardo Italia 1798-1837:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Los secretos del corazón humano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;son a veces tan profundos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que no se pueden penetrar fácilmente;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por esta razón, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los mejores momentos de un amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;son aquellos en que te asalta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;una serena y dulce melancolía;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuando lloras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y no sabes por qué;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuando reposadamente te resignas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ante una desventura sin saber cuál es;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuando gozas con una nadería&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y sonríes con menos todavía...»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Giacomo Leopardo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cariños&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Victor&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-116149269249132218?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/116149269249132218/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=116149269249132218' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116149269249132218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116149269249132218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/10/qu-ocurre.html' title='qué ocurre...'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-116035803507657421</id><published>2006-10-08T22:18:00.000-03:00</published><updated>2006-10-20T21:34:35.546-03:00</updated><title type='text'>Desear soñando, 8-10-2006</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/El%20sue%3F%3Fo.4.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/El%20sue%3F%3Fo.2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre que hacía pocas horas discutía con sus pares en su estudio jurídico, salió a la esquina a tomar aire. Estaba cansado de las idas y venidas de aquella negociación que llevaba un año en suspenso.&lt;br /&gt;Dobló a la derecha,  un mundo de gente se encontraba frente a la casa de remates.&lt;br /&gt;Curiosamente distraído, entró en el lugar como pudo, pues estaba repleto.&lt;br /&gt;Facundo perdió totalmente la noción de tiempo. Sus colegas quedaron en el olvido y el tan tedioso contrato se esfumó por la barranca de Retiro, en donde tenia su estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los asistentes parloteaban entre si...aunque la mayor actividad era mirar y ser mirado.&lt;br /&gt;- Diferente el ambiente de los artistas, se dijo Facundo. – Yo me quedo acá y al diablo con el contrato.&lt;br /&gt;Esquivó las piernas de varias mujeres que estaban sentadas en el recinto, y se acomodó en una silla que milagrosamente había quedado libre. &lt;br /&gt;Facundo era un hombre impecable, siempre había sido distinguido por esa característica. Esa tarde, vestía un traje oscuro y una camisa tan blanca que encandilaba. Aquella silla miserable no era acorde a semejante porte.&lt;br /&gt;Al fin,  un setentón de aspecto aristocrático dio comienzo al remate. &lt;br /&gt;Facundo había llegado tarde por lo que no tenía el catálogo y eso lo seducía más aún. Vivía esperando sorpresas. Pensaba que de eso se trataba la vida...¿qué se remataría esa nochecita de primavera?, pensó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Exquisito juego de porcelana inglesa del siglo dieciocho, ¿qué les parece, no es una maravilla?...La base son setecientos dólares. Sí, nada más que setecientos, ¿setecientos cincuenta?...&lt;br /&gt;Y así, una feroz competencia de manos y gestos terminaron por otorgar dicho juego a una anciana cubierta en joyas que con voz ronca había peleado por él.&lt;br /&gt;Primero los objetos, luego las pinturas...- pensaba Facundo, que para ese entonces ya se encontraba mareado de tantas escaladas y descensos de piezas del pedestal, que decía en su frente: Ramos S.A.&lt;br /&gt;El clima era ensordecedor y Facundo estaba impaciente por las pinturas. Había escuchado que se remataba un Berni. Y a él le encantaba el pintor rosarino.&lt;br /&gt;De pronto, de manera inexplicable, los objetos de distinta procedencia y estilo que había visto, fueron aplastados por la exhibición de una pieza de alabastro.&lt;br /&gt;Sobre el pedestal de madera, una figura deliciosa y arrogante se posaba temblorosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Se levantó sin ningún cuidado de la silla y caminó hacia el frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Una pieza francesa de Maurice Roupal , circa 1900, “Marina y sus sueños”,  Base: &lt;br /&gt;tres mil quinientos dólares, no se la puede perder nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Facundo se dio  vuelta hacia la sala buscando brazos que se levantasen para ver que sucedería, qué manos acariciarían luego la exquisita pieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio del tironeo, los ojos de Facundo se encontraron con los de un comprador, que, sentado en la última fila, lo desafiaba con la mirada.&lt;br /&gt;- Cinco mil, dijo el joven ejecutivo en voz bien alta. &lt;br /&gt;-¿Cinco mil quinientos? Cinco mil  quinientos dólares por la pieza más linda de nuestra colección de objetos. Vamos, ¿y ud. señor, el que se paró, no la quiere por un poco más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Facundo era un hombre muy decidido...&lt;br /&gt;- Ocho mil. Pago ocho mil dólares por ella, exclamó firmemente como si estuviese en un Tribunal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rematador miró a los contrinciantes, echó una ojeada por la sala y sonriente, con sus ajados cachetes colorados de la emoción, exclamó:&lt;br /&gt;- Los sueños de Marina son ahora suyos, señor.¿Sus iniciales?&lt;br /&gt;- F., F.A.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Facundo se despertó y ni siquiera había podido admirar el Berni. Pasó por su estudio, tomó la agenda y buscó desesperadamente en ella el nombre de alguna mujer llamada Marina...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-116035803507657421?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/116035803507657421/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=116035803507657421' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116035803507657421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/116035803507657421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/10/desear-soando-8-10-2006.html' title='Desear soñando, 8-10-2006'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-115966190862668666</id><published>2006-09-30T21:16:00.000-03:00</published><updated>2006-09-30T21:23:40.603-03:00</updated><title type='text'>Destino circular, septiembre de 2006</title><content type='html'>“Descubro el día o la luz&lt;br /&gt;...pero pensé en tus ojos.&lt;br /&gt;Inicio el sentido, la existencia&lt;br /&gt;mientras armo tu risa.&lt;br /&gt;Ocurren las montañas y el azúcar&lt;br /&gt;...pero porque antes,&lt;br /&gt;                                 pensé en tus ojos”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era ya la cuarta mudanza de María y las palabras rebeldes al renglón no podían dejarla...Una vez más, el librito de tapa rosa fue acomodado meticulosamente en el canasto de mudanzas. Allí pasaría unos días junto a sus compañeros de biblioteca, ahora apiñados, casi sin respirar, en el embalaje de madera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María seguía un ritual cada vez que desembarcaba en un nuevo hogar. Primero los artefactos de luz, después los muebles más grandes, los adornos y finalmente, los libros. La ropa la acomodaría después, en varias etapas.&lt;br /&gt;Los libros le llevaban más tiempo que nada. Los de tapa dura y grandes abajo. Eran de decoración y de jardinería. En los estantes del medio, los diccionarios y las enciclopedias (casi en estado nuevo),  y al final, las novelas. A María le gustaban mucho las novelas. &lt;br /&gt;Sin embargo, “Los versos del Capitán” de Neruda, ocupaba el lugar de privilegio de la biblioteca. &lt;br /&gt;María lo tomaba, lo abría y sin detenerse a leer aquellas palabras escritas a mano en la primera hoja, que sabía de memoria, lo tiraba al piso. Siempre había querido deshacerse de él desde que Juan Carlos se había embarcado a Malvinas. Pero no podía. Era lo único que le había quedado de aquel primer gran amor.&lt;br /&gt;En la primera mudanza, luego de que se separasen, había tirado todos sus regalos, todas sus cartas, la filmación del casamiento y las fotos. Pero el librito rosa tenía vuelo propio y no la dejaba.&lt;br /&gt;Así que una vez más, María lo levantó arrepentida, se lo llevó al pecho y con lágrimas en su rostro, lo ubicó en el estante central de la biblioteca, de frente, a modo de sostén de otros libros con la ayuda de un caballito de cerámica pesado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se volvió a casar y tuvo tres hijos. La única niña, Valentina, mostró sus dones artísticos desde pequeña. Cuando para sus compañeros las letras eran meros dibujos panzones y pintorescos, ella ya sabía leer. “Mujercitas” era su lectura preferida a los diez años y también la entretenían los dibujos de ese libro de historietas juveniles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los años y el matrimonio no pudo sostenerse. Los dos varones se fueron a vivir a la Patagonia con el padre. Una empresa extranjera lo había contratado por varios años. &lt;br /&gt;Por suerte Valentina, se había quedado con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando María decidió mudarse una vez más. Comenzó a &lt;br /&gt;desarmar su departamento de tantos años y  llegó el momento de guardar los libros.&lt;br /&gt;Otra vez, primero los grandes y pesados en el fondo, luego las enciclopedias vírgenes de uso y finalmente “sus” libros. &lt;br /&gt;Cuando tuvo “Los versos del Capitán” en las manos se detuvo y decidió tirarlo a la basura sin pensarlo mucho. Al fin y al cabo su vida en las casas que habitó no había sido muy dichosa...”¿y si era el librito rosa lo que le traía mala suerte?”. Quería empezar de cero junto con Valentina.&lt;br /&gt;“ No podés ser así de supersticiosa, María”, se dijo.&lt;br /&gt;Pero puso en marcha sus cansadas piernas y tiró el libro en el cesto de la basura. Sin piedad.&lt;br /&gt;Se acordó de los cartoneros y decidió ponerlo junto a las cajas de zapatos y los álbumes de figuritas viejos que Valentina seguramente liquidaría  “porque ya era grande”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en su nueva hogar, María y Valentina iniciaron una vida distinta.. Ya no más varones jugando  al fútbol en el living, ni un padre que se quejase de que su hija era “muy soñadora”.&lt;br /&gt;María cambió a la niña a un colegio especializado en artes y ésta fue creciendo en un ambiente acorde a sus dones. Poco a poco se hizo un lugar en el ámbito literario y cuando cumplió los 15 años su madre le organizó una gran fiesta a la que invitó a todos aquellos que habían sido testigos del talento innato de su hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el gran día. Matías, el papá de Valentina, bailaba el vals con su hija. María hacía de anfitriona y controlaba que todos los detalles estuviesen bien. Si bien estaba apenada porque sus dos hijos varones no habían podido compartir ese momento con su hermana, brillaba de felicidad. Su vida por fin se había acomodado y la convivencia entre madre e hija era maravillosa. La adolescente no parecía estar atravesando la “edad del pavo”; era dulce, compañera y hasta tenía un novio adorable llamado Sebastián.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento del brindis, Valentina tomó el micrófono y dijo:&lt;br /&gt;“Quiero dedicarle estas palabras mías a mi novio, Sebas:”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Descubro el día o la luz&lt;br /&gt;...pero pensé en tus ojos.&lt;br /&gt;Inicio el sentido, la existencia&lt;br /&gt;...mientras armo tu risa.&lt;br /&gt;Ocurren las mañanas y el azúcar&lt;br /&gt;...pero porque antes,&lt;br /&gt;                                 pensé en tus ojos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la madre se le llenaron los ojos de lágrimas y recordó tiernamente culpable, el momento en que Juan Carlos, su primer amor, le había regalado el librito de Neruda jurándole amor eterno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-115966190862668666?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/115966190862668666/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=115966190862668666' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115966190862668666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115966190862668666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/10/destino-circular-septiembre-de-2006.html' title='Destino circular, septiembre de 2006'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-115814821525150599</id><published>2006-09-13T08:46:00.000-03:00</published><updated>2006-09-29T11:27:33.060-03:00</updated><title type='text'>Todo llega, invierno de 2006.</title><content type='html'>Hace casi un año que nos conocemos. De vista, nomás. Vamos al mismo club, todos los martes a la misma hora. El es un deportista nato, yo, solo vengo porque mi marido me dice que estoy gorda, que no tengo curvas...&lt;br /&gt;Pero parece que a éste hombre que viene al club no piensa lo mismo. Me mira todo el tiempo en la sala de musculación. Yo me sonrojo y a veces me voy antes de tiempo porque temo que se me note que me gusta cada día más. Me persigue hasta la salida y trata de seducirme. Resisto, pero llega el día en que subo al remise que me espera y lo encuentro sentado junto a mi, en el asiento trasero...Propone que nos encontremos en  privado. Bajo y corro a tomar el primer taxi. ¿Por quién me ha tomado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan los días y no aparece por el club. Lo busco disimuladamente por entre todas las máquinas de ejercicio, por los pasillos y por entre los árboles. Nada. Temo que le haya pasado algo malo. Siento que la garganta se me cierra y no se qué hacer. No puedo dejar de pensar en él.&lt;br /&gt;Hasta que después de varios largos días, encuentro una nota enrollada en el candado de mi locker: “Bombón: estuve de viaje, ¿me extrañaste?, ya sabés quien soy,  te espero hoy a las dos de la tarde en Pelliza 1245”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este hombre me vuelve loca . Casi no he hablado con él. Sí, claro, va al club, y barato no es. Debe ser un tipo bien, se viste con cosas de marca, aunque no le vi el auto...¿Trabajará? ¿Cómo hace para ir al club a las diez de la mañana? Aparte, conoce a todo el personal, a los de seguridad y hasta a los remiseros de la parada. Si pudo subirse y esperarme aquel día...&lt;br /&gt;Qué más da...¡nadie se tiene por qué enterar y me gusta de veras! ¿Hace cuánto que el deseo no se mezcla entre las venas y los músculos de este cuerpo atlético pero dormido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy en plena autopista. Aquí mi historia se confunde y se pierde...me olvido de mi marido, de mis hijos y busco la calle Pelliza. ¡A tomar un té no me ha invitado! No importa, me gusta el tal, ayy no sé ni su nombre, ¡qué papelón!...Dale Marina, ¡acelerá de una vez que ya son casi las dos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mmmm, qué raro...qué humilde la casita...¿vivirá con la madre el grandulón?&lt;br /&gt;- Hola, pasá...sentáte. ¿Tomás algo?&lt;br /&gt;Miro el ambiente y es humilde pero digno...unos silloncitos y revistas de deporte en una mesita ratona.&lt;br /&gt;Me siento rara, esperaba una escena pasional ni bien traspasara la puerta.&lt;br /&gt;- Me llamo Martín y estoy becado en el club por un año. Soy profesor de educación física y en unos días llega  un contingente de gimnastas de Canadá a entrenar..&lt;br /&gt;- Está bien, no hace falta que me expliques tanto, le digo ansiosa de que me tome entre sus musculosos brazos y me tire a donde sea para amarme. Total, ya estoy jugada...&lt;br /&gt;- Continúo, Marina es tu nombre, ¿no?&lt;br /&gt;Te he observado durante estos meses y hablás muy bien el inglés con ese matrimonio con el que estás a menudo...y bueno, me atreví a pedirte que me des una mano, me enseñes algo de inglés porque en el club mentí y dije que lo hablaba a la perfección, era un requisito para que me becasen...Aparte me han dicho que sos traductora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento que mi cuerpo estalla en llamas. No puedo ni pararme. Le grito:&lt;br /&gt;- Decime infeliz, ¿porqué no me planteaste eso en el club, en vez de hacerme venir hasta el culo.del mundo para ayudarte a aprender inglés? ¡Imbécil!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me guiña un ojo, camina serio hasta mi, me agarra violentamente de los brazos, besa y muerde mi cuello.&lt;br /&gt;Respiro honda y plácidamente y me entrego. &lt;br /&gt;Al oído me dice: “si te la hubiese hecho fácil, me hubieses despreciado. ¿Sabés quien vive en ésta casa?”&lt;br /&gt;- No, le contesté desconcertada y cómplice.&lt;br /&gt;- El remisero que me dejó esperarte adentro del auto, bebé, soy uno de los dueños del club y me conocen todos. Acá nadie, nadie, nos molestará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cuesta entender que hago allí valientemente temerosa. El me tiende su mano y me conduce a la habitación que nos espera para atestiguar el momento en que seré suya. Aunque es la hora de la siesta, las persianas apenas filtran la luz. El dormitorio da a la calle y se oyen voces de niños jugando. Pero no nos intimidan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-115814821525150599?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/115814821525150599/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=115814821525150599' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115814821525150599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115814821525150599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/09/todo-llega-invierno-de-2006.html' title='Todo llega, invierno de 2006.'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-115543508243545345</id><published>2006-08-12T23:09:00.000-03:00</published><updated>2006-08-15T16:50:26.513-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;El amor está a la vuelta de la esquina, 12 de agosto de 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que a los dieciocho años, iba al supermercado de al lado de mi casa y pasaba ratos largos frente a la única góndola que había con artículos para la cocina. Algo siempre compraba, o un abrelatas de origen danés, o una panerita norteamericana de plástico imitando la rafia entrelazada, o algún que otro juego de tazas de marca francesa.&lt;br /&gt;Claro, los supermercados no eran los monstruos impersonales de ahora, de pasillos anchos y sectores bien diferenciados.&lt;br /&gt;En el supermercado al que yo iba era en ese entonces, el más pequeño y exclusivo de la ciudad, todo estaba prolijamente exhibido y su diferencial era que un cadete te embolsaba la mercadería. Recuerdo que un día descubrí una pizarra al costado de la oficina del gerente, al lado de la caja de envíos a domicilio, que por ese entonces era la única.&lt;br /&gt;En tiza blanca y letra cursiva decía: “Lista de morosos”. Nadie era anónimo.&lt;br /&gt;Los nombres no me los acuerdo, por suerte.&lt;br /&gt;Yo no podía entender cómo familias pudientes de los alrededores del Jockey Club debiesen plata por la compra de tomates, servilletas y fideos. El sector de los vinos y cosas caras para ese entonces, estaba lejos de mi interés.&lt;br /&gt;Era muy lindo hacer las compras. Los carritos andaban bien y uno no peleaba como ahora, contorneándose para domar al carro de ruedas torcidas que nos ofrecen. Se pagaba en efectivo pues el trámite para el pago con tarjeta era muy largo. Entonces, la cajera llamaba a la encargada del salón, quien te acompañaba a su oficina para pedir autorización.&lt;br /&gt;Ni hablar de la “pasada” de la tarjeta por el aparatito de plástico...que no encajaba en el rectángulo, que el carbónico no copiaba, que el cupón se rompía...&lt;br /&gt;Pero en ese entonces teníamos más paciencia. Nadie nos llamaba a al celular, y nuestros modales eran mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron más de veinte años de esto que recuerdo con nostalgia hoy. Desde hace unos años hago mis compras por internet. Y no es por falta de tiempo sino por falta de ganas de deambular entre manadas de gente nerviosa.&lt;br /&gt;Cuando abrió el primer hipermercado grande todos corrimos a ver de qué se trataba. Nos olvidamos por un tiempo de las ferreterías, de los locales de blanco, de los bazares, de los viveros, de las jugueterías, de las casas de cotillón, de los locales de electrodomésticos, de las disquerías, de las perfumerías, de las tintorerías, de los negocios de compostura de zapatos y de las mercerías. También algunas impusimos el “Carrefour-fashion” luciendo remeritas de algodón hasta debajo del mejor traje de Armani.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas formas, el destino es circular y uno vuelve a los pequeños comercios donde elegir es un placer y no un trámite.&lt;br /&gt;Ahora detengo mi auto ante aquellas fruterías atractivas que encuentro y elijo algo rico para los míos, si tengo que comprar un regalo, no voy a un shopping sino a la cuadra comercial de mi barrio. El pantalón negro para “salir” volvió a ser acariciado por manos asiáticas y aunque después de casi 100 años haya cerrado Pozzi, compro mis cremas en la perfumería que vende las cremas francesas que me gustan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en lo que me compete: ¿algo más lindo que pasar un rato en una librería de tu barrio?&lt;br /&gt;Nunca me hubiese sucedido lo que voy a contar, de haber caído en el anonimato de un hipermercado o de un shopping.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un sábado como este, igualito por el estado de ánimo en el que me encuentro, cansada y ya aburrida de muchas cosas, cuestionándome otras tantas, partí a Cabildo vestida con lo primero que encontré. Quería salir de mi casa lo antes posible, hacía frío y sin embargo llevé zapatillas sin talón. Ni me peiné, y algo extraño en mi, salí sin lápiz labial, característica heredada sin piedad de mi abuela y de mi madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que disimuladamente busqué mi libro en las primeras mesadas de la librería.&lt;br /&gt;Allí estaba, orgulloso, “El Masajista y otros cuentos”. Su tapa azul francia se destacaba entre las otras y sentí alegría, mucha alegría. Ni toqué el libro y paseé por el salón elucubrando que hacer...&lt;br /&gt;Hasta que un hombre de desordenado pelo largo y ojos penetrantes me preguntó:&lt;br /&gt;- ¿Te ayudo? ¿Algo en especial?&lt;br /&gt;Fue ahí donde actué rápidamente:&lt;br /&gt;- Mmmsi, estoy buscando “El Masajista y otros cuentos”, es de una autora argentina...&lt;br /&gt;- Si, lo conozco, me contestó al tiempo que me guiaba a donde estaba el libro.&lt;br /&gt;Lo tomó con sus delicadas manos y me lo entregó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pude seguir con la comedia, algo me decía que a él no podía mentirle.&lt;br /&gt;- Mirá, yo escribí ese libro ¿sabés? Y bueno, quería saber donde estaba exhibido y si se estaba vendiendo.&lt;br /&gt;- Vení, Sonia (me llamó por mi nombre luego de mirar la tapa), veamos en la compu cómo va la venta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé un buen rato con él charlando de preferencias literarias, estábamos e nuestro mundo, y aunque el local estaba lleno, una burbuja de empatía nos envolvía.&lt;br /&gt;Se hizo de noche y decidí regresar a mi casa.&lt;br /&gt;Había elegido dos libros en todo el recorrido que hicimos por la librería mientras conversábamos.&lt;br /&gt;Y ahí fue cuando él me dijo casi como en secreto: “yo también escribo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esto pasaron varios meses y el magnífico escritor es alguien muy importante para mi. Leerlo me llena de vida y admiración. No nos vemos mucho por razones varias: horarios de trabajo disímiles, citas postergadas, pero estamos al tanto el uno del otro casi a diario. Por ello creo que el amor en todas sus formas está a la vuelta de la esquina. De la esquina de mi casa, aquel sábado de otoño. Y la amistad es una forma de amor, en especial cuando se comparte el amor por lo que uno más ama: los libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguna vez se sienten abrumados, no vayan a un hipermercado, caminen por su barrio, ¡algún amor van a encontrar!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-115543508243545345?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/115543508243545345/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=115543508243545345' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115543508243545345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115543508243545345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/08/el-amor-est-la-vuelta-de-la-esquina-12.html' title=''/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-115529614872595647</id><published>2006-08-11T08:19:00.000-03:00</published><updated>2006-08-12T08:49:14.043-03:00</updated><title type='text'>Elsa Fraga Vidal</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/fotos%20viejas%20138.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/fotos%20viejas%20138.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff9966;"&gt; Cuando me abrió la puerta de su casa por primera vez, supe que seríamos grandes compañeras de ruta. Elsa (Picky) Fraga Vidal es una mujer encantadora. Dama de finos rasgos, exquisitos modales y mundo interior inmensamente rico. Maravillosa escritora, ávida lectora y excelente docente.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff9966;"&gt;Y algo que la distingue: su característico sentido del humor.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff9966;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff9966;"&gt;Picky, gracias por estar cerca, desde aquí mis sinceros y ansiosos deseos para que te mejores pronto, y me pueda sentar a tu izquierda para seguir aprendiendo a ser cada día mejor.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff9966;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff9966;"&gt;Tu alumna y tu amiga, Sonia.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-115529614872595647?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/115529614872595647/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=115529614872595647' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115529614872595647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115529614872595647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/08/elsa-fraga-vidal.html' title='Elsa Fraga Vidal'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-115443365256184901</id><published>2006-08-01T08:56:00.000-03:00</published><updated>2006-08-01T09:00:52.573-03:00</updated><title type='text'>Adelanto de libro de cuentos de HÉCTOR TIZÓN</title><content type='html'>&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;&lt;em&gt;Los que escribimos lo podemos hacer gracias a que leemos&lt;/em&gt;. No quería dejar de compartir con Uds. éste maravilloso cuento del escritor jujeño Héctor Tizón, quien ocupa un lugar de privilegio en mi biblioteca. Gracias!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nunca es posible regresar a nada&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;La última de sus visitas había ocurrido quizá cuatro años atrás. Aunque para alguien como él, que había pasado largos años encerrado, el tiempo era distinto -pesado, lento, denso y distinto-, aun así recién ahora -que en verdad lo pensaba- sentía que había transcurrido, desde entonces, mucho más que la mera suma de meses y de años. En aquel momento le había vuelto a decir -lo quiso decir por última vez- que no volviera más; que nada valía la pena, que él ya era otro y que ella también era y sería distinta a medida que el tiempo pasaba. Estaban esa mañana de un domingo sentados frente a frente, aunque separados por la tela metálica y la discretamente alerta mirada de los guardianes. Las pocas palabras que ambos se dijeron fueron en voz baja, en un tono que pretendía ser objetivo y neutral, pero cohibido por un sentimiento que tal vez simulaba o disfrazaba de indiferencia y quedaba en algo semejante al vacío. En esa última visita había otras gentes, no lejos, en la misma situación, que también hablaban con voz aplacada, aunque de vez en cuando reían. Hacía calor, lo recordaba porque volvía a escuchar el seco, amortiguado, suave golpe de las aspas de los grandes ventiladores que pendían del techo de aquella sala de recibo en el penal. Luego sonó un timbre y él se levantó. "Es el primero", dijo ella. Y él dijo que sí, que era el primero -faltaban dos más-, pero que era mejor así y que era inútil esperar los otros dos. Ya estaba de pie cuando lo dijo. Ahora recordaba la clara mirada de sus ojos, velados por la desdicha. Ella después escribió tres o cuatro cartas, que le entregaron abiertas, como siempre, y que sin leerlas rompió y echó a la basura. Después, empleando varios sistemas impuestos por la voluntad y la disciplina, la expulsó de sus recuerdos. Y, cuando al cabo de un largo y esforzado tiempo, cuando ya estaba seguro de no tener nada ni a nadie, tuvo un sueño, y en el sueño la volvió a ver, casi simultáneamente le notificaron que había sido indultado por el gobernador. En el sueño estaba ella como la había conocido, su imagen, la mirada de sus ojos, su indumentaria y su voz que le hablaba sin que sus labios se movieran, como ocurre en los sueños; y ya no pudo apartarla de sí durante los días y las noches, hasta que el pesado portal del cautiverio se abrió y él estuvo luego de todos aquellos años en la calle. Era la víspera de Navidad. A bordo del ómnibus que lo llevaba al centro de la ciudad, iba redescubriendo el paisaje, que era el de siempre; los edificios, algunos iguales a sí mismos y los automóviles tan distintos, veloces y asombrosamente numerosos en comparación con los que hacía mucho tiempo había dejado de ver. El sol se ponía. Nadie puede atrapar la temblorosa belleza de un atardecer, pensó. Por la radio se escuchaban villancicos una y otra vez. Era ya de noche cuando cobró el valor necesario y comenzó a caminar hacia la casa, en cuyo frente un arbolito lucía adornos de luces encendidas; aquella misma casa adonde, casi al mismo tiempo llegaba otro, que no era él, y con quien ella, que seguramente ya esperaba en la puerta, estuvo largo momento abrazada, como si extrañamente hubiese presentido alguna sombra ajena. Después, definitivamente, los arbustos de enfrente lo ocultaron. Por Héctor Tizón &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-115443365256184901?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/115443365256184901/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=115443365256184901' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115443365256184901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115443365256184901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/08/adelanto-de-libro-de-cuentos-de-hctor.html' title='Adelanto de libro de cuentos de HÉCTOR TIZÓN'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-115326077868370850</id><published>2006-07-18T19:11:00.000-03:00</published><updated>2006-07-18T19:12:58.693-03:00</updated><title type='text'>Volviendo al nido, junio de 2006.</title><content type='html'>Junto con el diario del domingo, encontré en la puerta de casa, un sobre con el membrete de un shopping.&lt;br /&gt;-¿ Y ahora, qué promocionarán? pensé.&lt;br /&gt;Estaba muy cansada. El día me pesaba desde que a las siete de la mañana, los chicos habían comenzado a rondar por todo el departamento. Prendían la tele, apagaban la tele. Se disfrazaban y querían que nosotros festejásemos sus atuendos. Todo a esa hora en que uno dice: qué suerte que es domingo, hoy podemos dormir. Pero no. Con hijos, nunca se duerme.&lt;br /&gt;Una taza de café negro, una tostada y el diario. Lo hojeé y luego abrí el sobre.&lt;br /&gt;Un chucho de frío corrió por mi espalda: me había ganado un viaje en un crucero a Brasil. Una semana con todo pago.&lt;br /&gt;Mi situación económica me permitía ir al crucero sin necesidad de ganarlo, pero yo nunca me había atrevido a dejar mi casa, mis chicos, mi rutina.&lt;br /&gt;Hoy, el mismo destino se plantaba ante mi. ¿Cómo iba a desperdiciar algo que me había ganado?&lt;br /&gt;Yo no creía en la suerte. Sí en la causalidad, por lo que sentía que Dios, había dispuesto aquel viaje. Y yo, harta de la vida de ama de casa que llevaba, me merecía aquella aventura de irme sola. A otras tierras.&lt;br /&gt;Cuando Pablo apareció en el comedor diario sin temor le dije: Buen día, me voy a Brasil una semana, así que tendrás que suspender algunas cosas para poder ocuparte de lleno de los chicos.&lt;br /&gt;-   -         Vos te volviste loca, Ana.¿ De qué hablás?&lt;br /&gt;-   -         De esto. Este boucher te explica todo. Ni sé cuándo ni dónde llené un formulario, pero por algo me tocó a mí. ¿Y sabés qué? Estoy agotada. Necesito vacaciones, sola. Quiero emociones nuevas, aventuras. No doy más.&lt;br /&gt;-   -         Si vos lo decís...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camarote era de los más económicos. Pero no me importó. Todo para mí era maravilloso a partir de que el barco zarpó del puerto de Buenos Aires.&lt;br /&gt;Durante el día, tomaba sol, comía hasta quedar tendida en una reposera sin poder hablar, charlaba con los pasajeros que me caían bien, me hacía masajes, bailaba en las dos discos hasta sentirme una adolescente, y bajaba en los puertos en los que hacía escala el “Marino Alfa”. Faltaban un par de días para llegar a San Salvador de Bahía.&lt;br /&gt;Me había hecho amiga de unos mieleros muy simpáticos, y proyectamos pasar el día entero juntos, en la antigua ciudad.&lt;br /&gt;Llegamos al puerto a eso de las 3 de la tarde. Primero las iglesias más pintorescas, luego la cima del pueblo en donde veríamos un espectáculo que brindaba una comparsa que se preparaba para el próximo carnaval.&lt;br /&gt;Enzo y Claudia eran muy farristas y bailaban desaforadamente al compás de la zamba. Yo no me quedé atrás. Cada tanto, él nos buscaba unas cervezas y yo, que nunca tomaba alcohol en Buenos Aires, iba perdiendo el control minuto a minuto.&lt;br /&gt;Confieso que me asusté un poco y decidí buscar un baño para vomitar . Fue una tarea casi parturienta. Todos los boliches consistían únicamente en una barra con baldes de hielo a los costados. Los pies me latían de tanto bailar y caminar por las estrechas callecitas de adoquines. Era una tortura. En una esquina, encontré por fin una especie de discoteca. Pagué unos cuantos reales, y entré. El sudor y el humo hacían del ambiente un clima pesado y sórdido.&lt;br /&gt;Los cuerpos morenos se movían siguiendo el ritmo de la batucada, y el baño parecía haber sido catapultado por el ruido.&lt;br /&gt;Yo necesitaba beber agua y eliminar aquel alcohol que me estaba quemando. Me detuve en la barra y pedí una botella de agua mineral. El morocho del mostrador se rió de mi austeridad, y mientras me entregaba la botella, alguien cayó sobre mi por detrás. La botella entera me bañó. La mujer que me había atropellado me pasó una servilleta por la cara y el cuello para congraciarse. Olía a algo extraño, sería pachulí...&lt;br /&gt;A esa altura estaba más mareada que antes y sin darme cuenta parece que me desvanecí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando desperté estaba en una repartición policial del Pelouriño. No disponía de otro documento que la memoria. Y ésta había decidido abandonarme.&lt;br /&gt;Fui una bahiana más por varios días. Aquel pañuelo contenía lanzaperfume y mi organismo no estaba acostumbrado ni a las comilonas del barco, ni a las cervezas, ni a los estimulantes.&lt;br /&gt;Ansiaba desenchufarme pensando que padecía fatiga crónica, pero me había equivocado al dejar que la buena fortuna, me indicase el camino.&lt;br /&gt;Cuando por fin pude regresar a mi hogar, otra vez lidiando con los horarios, los chicos y los vaivenes de humor de mi marido, me di cuenta de que la rutina era saludable, y que el nido era la aventura más fascinante de conquistar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-115326077868370850?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/115326077868370850/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=115326077868370850' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115326077868370850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115326077868370850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/07/volviendo-al-nido-junio-de-2006.html' title='Volviendo al nido, junio de 2006.'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-115296589411991469</id><published>2006-07-15T09:05:00.000-03:00</published><updated>2006-07-17T12:47:44.503-03:00</updated><title type='text'>HOMENAJE A MAM</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/cartas.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/cartas.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace años, muchos, empecé a escribir mis primeras cartas. Estaban dirigidas a mi abuela materna. Se llamaba Anna María aunque todos la conocieron como “Mam”.&lt;br /&gt;Cuando era niña, yo vivía fuera de la Argentina y a Mam la veía sólo una vez por año.&lt;br /&gt;A pesar de la distancia, siempre la sentí muy cerquita. Era un ser adorable, tanto, que sus amigas la llamaban “Querida”.&lt;br /&gt;Por suerte a los catorce años regresé a mi país y pude reencontrarme con Mam, que en esa época justo se había jubilado, por lo que pasaba muchas horas de la semana con ella.&lt;br /&gt;Vivíamos cerca. Yo tomaba el colectivo 59 para ir a su departamento. Siempre me recibía muy coqueta, toda peinadita y muy elegante.&lt;br /&gt;Le encantaba salir a pasear, y juntas, creo haber entrado en todos los bares de Buenos Aires.&lt;br /&gt;La Biela le encantaba. Nos sentábamos siempre en la misma mesa y pedíamos té con una bandeja de masas secas. De ahí caminábamos por Recoleta y siempre algo me regalaba. Como yo amo los tapices, ella me compraba uno de vez en cuando.&lt;br /&gt;A Mam todos la querían en su barrio: los porteros, los de la peluquería a la que iba rigurosamente una vez a la semana, los del supermercado y la gente necesitada que paraba en las esquinas. Ella se paraba, les daba algo de dinero y les preguntaba cómo estaban. Era una mujer menuda, de piel transparente y rubia. Sus modales eran envidiables y su nobleza incomparable. Siempre trataba de hacerme entender las actitudes de los seres humanos buscándole el lado bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta hace unos años Mam fue una gran compañera en mi vida. La extraño muchísimo y la recuerdo todos los días. No hay mejor halago para mi cuando me dicen: sos igual a tu abuela Mam.&lt;br /&gt;Mi hija Delfina fue su última alegría. Y sin exagerar, la mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos minutos antes de morir, ya viejita a los ochenta y muchos años, me dijo al oído:&lt;br /&gt;“Delfina ha sido lo que más he amado en mi vida”.&lt;br /&gt;Sus última jubilaciones las gastó en juguetes para Delfi. Fue Mam quien le regaló su primera Barbie.&lt;br /&gt;Cuando murió dejó todo lo que le quedaba a mi nombre.&lt;br /&gt;Decidí donar ese dinero a UNICEF, de ese modo honraría a mi abuela con algo que ella siempre hacía: amar al prójimo.&lt;br /&gt;Gracias por compartir esta parte de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Primer comentario:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Me hizo llorar, la recordé en cada una de tus palabras, su dulzura, su calidez, su don de gente, su delizadeza y elegancia, su generosidad, su buen carácter y sentido del humor, su desprecio hacia lo grosero, lo burdo. Me alegro de haber podido conocer a una persona tan íntegra y haber compartido con ella salidas, viajes, charlas.Será que la sentí cerca desde que la conocí porque era tan parecida a mi abuela que curiosamente a pesar de que se llamaba Julia (hermoso nombre) le decíamos "MAMA" (con acento en la primera "A").Este también es un homenaje mío a Mam quien debe ocupar un lugar de privilegio en el cielo.Un besoSil&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-115296589411991469?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/115296589411991469/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=115296589411991469' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115296589411991469'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115296589411991469'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/07/homenaje-mam.html' title='HOMENAJE A MAM'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-115249038753833488</id><published>2006-07-09T21:02:00.000-03:00</published><updated>2006-07-09T21:22:33.823-03:00</updated><title type='text'>Film recomendado para alquilar</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/la%20sal%20de%20la%20vida.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/la%20sal%20de%20la%20vida.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Sal de la Vida&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emotiva historia de un hombre que ya adulto, regresa a su tierra y se reencuentra con su primer amor y con las enseñanzas de aquel abuelo que lo había criado, quien le hace ver que cada situación requiere un condimento diferente, y que cada uno puede hacer de su vida un plato sabroso.&lt;br /&gt;Se desarrolla en medio de la guerra de Grecia y Turquía poniendo de manifiesto el dolor del exilio.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"No regreso a mi tierra porque temo no poder dejarla nunca más".&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No dejen de verla, alimenta y "condimenta" el alma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-115249038753833488?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/115249038753833488/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=115249038753833488' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115249038753833488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115249038753833488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/07/film-recomendado-para-alquilar.html' title='Film recomendado para alquilar'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-115143537684184183</id><published>2006-06-27T15:55:00.000-03:00</published><updated>2006-10-22T17:22:26.536-03:00</updated><title type='text'>Extrañar, 11 de junio de 2006.</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/Caracas.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/Caracas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;Extrañar&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;&lt;br /&gt;Vegetación imponente, aire lento y pesado. Riego las plantas del amado balcón tropical de mi madre. Tengo sólo 8 años pero estoy aprendiendo a tener algunas penas.&lt;br /&gt;El lugar poco se parece al balcón de Julieta: es de estilo colonial español, con pintorescos azulejos en blanco y azul, y el piso, que trata de sostener la nostalgia de mamá, es color terracota y de mosaicos de barro.&lt;br /&gt;Ella se sienta a menudo en el sillón de mimbre pretencioso. Su respaldo, imita el plumaje de un pavo real. Es allí donde ella se siente una reina, y mira con respeto a través de las nubes que anuncian lluvia, hacia el cerro Ávila, cadena montañosa que separa el Mar Caribe del valle de Caracas. Y en el sentir de los habitantes de la particular ciudad, es la mole amenazante de todos los amaneceres. Así dice Hermelinda, la trigueña que ayuda a mamá en la tareas del “apartamento” que alquilamos.&lt;br /&gt;“Mi doña, ¿usted cree que el Ávila será tumbado pá bajo por las olas? Porque dice la leyenda que un día, quien sabe cuando ¿vio?, las aguas del Mar Caribe arrasarán con furia las playas de Macuto. Y luego señora, esa agua penetrará por el monte y llegará pa Caracas y mi pobrecita capital tan bonita desaparecerá. Ay doñita Ana, usted no me entiende porque es una “mosiu” y claro, usted pues ni le reza a la virgen de Coromotico”.&lt;br /&gt;Ella no sabe que mamá, le sigue rezando a la Virgen de Luján, su corazón se quedó haciendo guardia en el oeste de la provincia de Buenos Aires.&lt;br /&gt;Un poquito de agua a los helechos, menos a la palmerita porque se ahoga y está tan linda...&lt;br /&gt;Y me distraen las voces de mis amigas venezolanas del edificio que corren por el jardín.&lt;br /&gt;“ Mira, vale, chamita, préstame el columpio”; ven pa cá Moraima”&lt;br /&gt;Entonces mamá se ríe, ¡por fin se ríe!. Me acaricia la cabeza y me dice dulcemente:&lt;br /&gt;- andá mi amor, si querés bajá un rato al parque, pero ojo con subirte a la “Granadina” que mancha y no sale.No mamita, prefiero quedarme acá, extrañando también.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-115143537684184183?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/115143537684184183/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=115143537684184183' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115143537684184183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115143537684184183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/06/extraar-11-de-junio-de-2006.html' title='Extrañar, 11 de junio de 2006.'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-115102939113614159</id><published>2006-06-22T23:00:00.000-03:00</published><updated>2006-06-22T23:23:11.146-03:00</updated><title type='text'>Lectura</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;"No había de qué sorprenderse: había ocurrido lo que siempre supiste iba a ocurrir"&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#66ffff;"&gt;Es el pensamiento recurrente de Ricardo, el protagonista de la última novela de Mario Vargas Llosa, " Travesuras de la niña mala" (Alfaguara).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#66ffff;"&gt;Una historia de amor tempestuosa que transita por las ciudades de Paris, Tokio, Londres y Madrid en épocas de convulsión social y política.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#66ffff;"&gt;Nos confirma una vez más que el amor padecido nos hace vivir más intensamente la vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#66ffff;"&gt;Me gustó mucho la historia, y la maravillosa capacidad del escritor para describir lo que siente el alma cuando ama.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-115102939113614159?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/115102939113614159/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=115102939113614159' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115102939113614159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115102939113614159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/06/lectura.html' title='Lectura'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-115049614308817973</id><published>2006-06-16T18:52:00.000-03:00</published><updated>2006-06-16T19:20:51.470-03:00</updated><title type='text'>El tiempo</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/Limay.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/Limay.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/Limay.0.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/Limay.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff00;"&gt;Estos días, en que los que escribimos rendimos homenaje&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff00;"&gt;a Jorge Luis Borges, tuvimos la fortuna de reflexionar sobre el concepto TIEMPO.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff00;"&gt;Como hijos del mismo, su límite es el que nos impulsa a construir, a modelar nuestros días.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff00;"&gt;Siempre pienso en el TIEMPO, en esa moneda que perdemos justo en el momento en que creemos que la tendremos para siempre. Por eso, el TIEMPO es realmente este instante, todo lo que soy ahora, mientras escribo éstas líneas...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff00;"&gt;En el siguiente relato...Sebastián nada en esa marea que es SU TIEMPO. Espero que les guste...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Detener el tiempo, 03-06-06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Sebastián las cosas habían llegado al punto extremo de la desesperación. Con casi nada de trabajo, escasas posibilidades de conseguir algo fijo, no le quedó otra que dejar a su familia en Neuquén, y luego de el previo paso por Ezeiza, embarcarse a Madrid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una pareja de amigos de la universidad se había radicado en dicha ciudad hacía ya más de tres años. Y como eran gente de trabajo y por sobre todo de gran talento, habían podido armarse considerablemente bien.&lt;br /&gt;Sebastián se despidió de los suyos una mañana fría de otoño. Era un sábado y la villa estaba vacía. La gente del pueblo estaría en sus casas de madera a los lados de la ruta y los terratenientes de las estancias sureñas, seguramente preparándose para el gran cordero patagónico que saborearían con amigos.&lt;br /&gt;Sebastián deambulaba de un lado a otro de la habitación de su casa, y entre los gritos de sus hijos pequeños, terminaba su valija. Era de tamaño chico, Sebastián tenía la ilusión de volver a buscarlos pronto.&lt;br /&gt;Su cabeza atormentada y temerosa no lo dejaba ordenarse. Natalia, su mujer le decía: “dale Sebas, ya lo decidimos, no es el fin del mundo. Los Valderre ya lo hicieron y mirá: tienen una casa en las afueras de Madrid, sus hijos van a un colegio bilingüe y ¡hasta te mandaron el pasaje!”&lt;br /&gt;A Sebastián le pesaba mucho esto último, el ni siquiera haberse podido costear el pasaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentó en un asiento del lado de la ventana del bus, se recostó y miró por la ventana helada y amenazante que tenía del lado derecho de su joven rostro de sólo 36 años.&lt;br /&gt;El ómnibus se desplazaba a gran velocidad y las curvas empezaron a pronunciarse cada vez más. Cuando llegaron al cruce del río Limay, el conductor detuvo la máquina e invitó a los pasajeros a descender para un breve descanso.&lt;br /&gt;“Estirar las piernas no me vendrá mal”, se dijo.&lt;br /&gt;Bajó apesadumbrado y sintió frío, por lo cual regresó a buscar su campera de polar.&lt;br /&gt;Cabizbajo y sin interés por nada descendió por la ladera de piedritas y se recostó sobre el frío y abrasador pasto. Era su pasto, el que había visto y tocado desde que nació.&lt;br /&gt;El angosto, claro e inquieto río, lo mantuvo entretenido. No dejó de mirar el agua y recordó alguna que otra vez que había llevado a sus hijos a chapotear por esas orillas irregulares, estéticas.&lt;br /&gt;Un silbato interrumpió su ensueño. Debía volver al ómnibus.&lt;br /&gt;Se levantó, metió las manos en los bolsillos de su campera, emprendiendo el regreso a la ruta. Sebastián quería detener el tiempo. Subirse al bus representaba tener que luego bajar en el aeropuerto de Bariloche para tal vez no regresar nunca más...&lt;br /&gt;¿Era capaz de dejar su vida por la ilusión de “algo mejor”?&lt;br /&gt;¿Y si se conformaba como otros tantos que siguieron aferrados a aquella tierra fértil, propia y amada?&lt;br /&gt;No, ya con su mujer lo habían decidido. No podía dar marcha atrás.&lt;br /&gt;Cuando puso el pie en el primer atrapante y temible escalón para subir, algo se le cayó al piso de ripio de la ruta 237. Era su billetera que aunque vacía de dinero, contenía las únicas fotos que llevaría al viaje de su familia. El conductor le dijo: - Espero, señor, puede descender a recoger sus cosas.&lt;br /&gt;Sebastián contempló desde lejos el extenso Nahuel Huapi y contestó:&lt;br /&gt;- Sigamos nomás, no la necesito. Esto recién empieza y es mejor que el camino lo haga solo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-115049614308817973?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/115049614308817973/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=115049614308817973' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115049614308817973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115049614308817973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/06/el-tiempo.html' title='El tiempo'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-115005415176314094</id><published>2006-06-11T16:22:00.000-03:00</published><updated>2006-06-11T16:29:11.770-03:00</updated><title type='text'>Jorge Luis Borges 1986-2006</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/Borges.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/320/Borges.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#ffcc66;"&gt;Entendió que toda escritura es una reescritura, y que nuestras pasiones y amarguras otros las han experimentado antes, pero que de todos modos vale la pena imaginarlas (escribirlas) de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-115005415176314094?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/115005415176314094/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=115005415176314094' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115005415176314094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/115005415176314094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/06/jorge-luis-borges-1986-2006.html' title='Jorge Luis Borges 1986-2006'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114988109882717538</id><published>2006-06-09T16:13:00.000-03:00</published><updated>2006-06-09T16:24:58.840-03:00</updated><title type='text'>Apertura del Mundial 2006</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/Mundial.gif"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/320/Mundial.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Apertura del Mundial Alemania 2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Individuo por sobre las Masas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestra casa del barrio de Núñez, con vista a la cancha de River, juntos, miramos la ceremonia de apertura del Mundial que nos toca este año.&lt;br /&gt;Nos sentamos, cada uno le presta la atención que quiere. Intercalamos e-mails con amigos, llamadas telefónicas, y somos felices. Felices de ver que una vez más, el fútbol nos hace pasar un rato en familia.&lt;br /&gt;Comienza la transmisión primero con algunos comentaristas que nos cuentan a aquellos que estamos en otro continente, cómo es Munich, qué temperatura hace y el cronograma que le espera a nuestros jugadores representantes.&lt;br /&gt;De pronto, una niña etérea y rubia, muy parecida a nuestra hija, aparece en medio del campo de juego. A su encuentro, un varoncito con una pelota de fútbol le sonríe. Para nosotros es una imagen conocida, ya que vivimos en Argentina y casi todos los amiguitos de Delfina, son jugadores de fútbol.&lt;br /&gt;Todo va sucediendo a escala humana, aparecen arquetipos alemanes mientras una voz en ese duro y extraño idioma, relata lo que va sucediendo...No entendemos nada pero si el mensaje del pueblo anfitrión.&lt;br /&gt;Esta ceremonia quiere conmovernos desde el ser mismo, desde las personas en su individualidad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empieza con un baile tradicional alemán para ubicarnos en el espacio y el tiempo. Son bailes alegres, campestres y terminan con la colocación de unos edelweiss gigantes sobre el imponente piso rojo que cubre el expectante césped. Luego entran saltimbancos, bailarines y pequeñas orquestas. A primera vista, todo parece demasiado chico, no parece haber una coreografía organizada, y hasta las coloridas mujeres globos no quitan la sensación de una ceremonia demasiado pequeña, austera. Después, Pelé y Claudia Schiffer colocan la copa en el pequeño estrado.&lt;br /&gt;Y entonces viene el fuerte golpe emocional: entran los jugadores campeones de los mundiales anteriores, algunos ya de cierta edad, con sus hijos y porqué no con sus nietos. Saludan al público y se nota en sus rostros, que cada uno de ellos revive el momento mas glorioso de su vida. Y es ahí donde mi marido y yo empiezamos a entender el significado de la ceremonia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta apertura del mundial tiene un profundo mensaje. Privilegia el individuo por sobre las masas. No hay grandes coreografías en las cuales las personas son solo un puntito en la masa. Aquí importa cada una de las personas. ¡Que increíble esto, en un evento que reúna en un mismo sentimiento, a varios miles de millones de seres humanos! ¿No?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mensaje también es el de la Alemania de hoy, que quiere borrar definitivamente su pasado y las imágenes de las grandes manifestaciones nazis en esa misma ciudad de Munich. Manifestaciones organizadas con una filosofía diametralmente opuesta, que borraba por completo las individualidades, y creaba una masa terrorífica. Con esta&lt;br /&gt;apertura del Mundial 2006, Alemania nos manda un mensaje de valoración de cada individuo por encima de todo, de alegría y de paz, desde el mismo lugar donde hace 70 años nos asustaba con sus demostraciones de masa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta visión se ve reforzada con la entrada casi humilde, uno diría de “bon enfant” del presidente de Alemania, que, con un corto discurso de bienvenida, sin pretensiones, invitó a todos a disfrutar de la fiesta, en clara contraposición de otros discursos que se solían escuchar en esta misma ciudad en los años 30.&lt;br /&gt;La ceremonia finaliza con la entrada de las banderas y mujeres globos que se elevan sobre los edelweiss gigantes. Todos en el estadio quieren disfrutar de este momento, la fiesta de los individuos y de un juego, el fútbol.&lt;br /&gt;Bravo a Alemania que nos dedicó un mensaje de paz y alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A vos Philip, ¡quien siempre con su mirada de paz, me ayuda a comprender el mundo un poquito mejor&lt;/em&gt;!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114988109882717538?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114988109882717538/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114988109882717538' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114988109882717538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114988109882717538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/06/apertura-del-mundial-2006.html' title='Apertura del Mundial 2006'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114973261415406545</id><published>2006-06-07T23:05:00.000-03:00</published><updated>2006-06-07T23:10:14.166-03:00</updated><title type='text'>La Suegra</title><content type='html'>Francisco y Helena se habían conocido hace un año en un curso.&lt;br /&gt;Ahora ya eran novios y estaban pasando por esa etapa, digamos, terrorífica, de presentar a ambas familias.&lt;br /&gt;Ese domingo de otoño, estaban invitados a almorzar los ravioles de la madre de Fran, “únicos, por supuesto”.&lt;br /&gt;-         “La re...yo que hago dieta para poder calzarme el vestido de novia,  tener que comer ravioles, ufa,” pensó Helena mientras Francisco no dejaba de contarle lo feliz que estaría Matilde, su madre si ella repetía el plato.&lt;br /&gt;Cuando Matilde abrió la puerta de madera de la vieja pero impecable casita de la calle Cuba, Helena supo que su suegrita querida, era una arpía.&lt;br /&gt;-         “Buen día, señora, un placer conocerla (qué vieja de mierda, ¿qué hago acá?)”&lt;br /&gt;-         “Buen día preciosa, pasá nomás (pasá nomás que ya te odio porque tenés puesta la bufandita que yo le tejí al nene)”.&lt;br /&gt;En la mesa no podían caber más cosas. La tal Matilde, había puesto un mantel floreado de plástico de esos que nunca pierden el olor, unos individuales a cuadros encima, platos, cubiertos, una canastita con flores artificiales y no sé qué más.&lt;br /&gt;- “Bueno querida, dijo la madre de Fran, espero que te gusten mis ravioles, son mi especialidad y ahora que ustedes van a formar una familia, todos los domingos los esperaré para el almuerzo. ¿No, bebé?”&lt;br /&gt;El padre de Francisco había muerto hace varios años, y Matilde no tenía más hijos. Vivía conmigo, que para todos, era una especie de perro con aires de gato.&lt;br /&gt;Para Matilde, entonces, los domingos con su “bebé”, eran sagrados.&lt;br /&gt;Cuando Helena terminó de llevarse el primer bocado a la boca, aparte de culpa por romper su dieta sintió que una caldera estallaba dentro de su boca. Odiaba el ajo, y la salsa era noventa por ciento ajo.&lt;br /&gt;“Vieja de mier...¡no lo puedo creer! Yo esto no lo como ni que me maten...”&lt;br /&gt;-         Qué te parecen mi nuerita adorada?&lt;br /&gt;“Un vómito...¿qué me van a parecer?” - Una delicia, señora, y la salsita muy suave.&lt;br /&gt;Francisco comía sin parar y halagaba una y otra vez a su mamá diciéndole: mami, como tus ravioles no hay, no hay caso. Con Helena siempre pedimos comida hecha y la verdad es que es un asco.&lt;br /&gt;“Estúpido, qué decís? Para colmo, ¡me quemás con tu mamita!”&lt;br /&gt;De esta manera, el supuestamente feliz almuerzo de los domingos, transcurrió tan lenta y pesadamente que Helena se planteó seriamente si le convenía casarse legalmente con Fran o simplemente convivir con él. “Al no haber papeles de por medio, tal vez la vieja no me joda”.&lt;br /&gt;La levantada de platos fue un verdadero martirio. Matilde comenzó a encimar un plato con otro y claro, algo de la picante salsa de tomate se le chorreó encima del pantalón beige, que la semana anterior había comprado Helena  en una de las boutiques más caras que había en el centro comercial de la zona.&lt;br /&gt;“La re...que pe... esta mi...” - Todo bien Matilde, permiso tiene un trapo húmedo por ahí?&lt;br /&gt;Ahora la jodo a ésta...ese trapito tiene lavandina, chau pantalón, rica - Si, mi amor, en la pileta hay uno amarillito que está impecable, lo acabo de estrenar.&lt;br /&gt;Helena mojó una punta del trapo y con esmero refregó bien el pantalón. Sus piernas temblaron mientras sentía que el  “trapito” le perforaba la pana y la humedad tocaba su muslo. La lavandina había hecho estragos con el pantalón.&lt;br /&gt;- Ayyyy qué horror, gritó Matilde. “Eso te pasa por pende...metida, ¿qué te pensás que porque tenés ese cuerpito y podés ponerte pantalón claro me vas a sacar a mi criatura?”&lt;br /&gt;A estas alturas Francisco comenzó a darse cuenta de que el ganado no se mezcla pero qué podía hacer...Matilde era su primera mujer, su madre adorada, y Helena era la mujer que estaría con él hasta el final. Aunque no advertía que el final se acercaba.&lt;br /&gt;Abrazaba  de un lado a Helena, intentando consolarla, y del otro a Matilde, quien juraba no saber que en la pileta había lavandina...&lt;br /&gt;Y llegó la hora del postre. Matilde con una mueca falsa de pesar, anunció:-  y ahora: los mejores panqueques de dulce de leche.&lt;br /&gt;En una bandeja requetecargada de adornitos de cerámica en el borde, sirvió los famosos panqueques.&lt;br /&gt;Matilde había confeccionado un cartelito de bienvenida para clavar en el de Helena.&lt;br /&gt;“Esta flaca anoréxica seguro que quiere el más chico”. - Tomá querida, esperá que va con sorpresita. Y buscó el cartel. Le costó encontrarlo, hasta que lo halló en la mesada de la cocina atrás de otros bártulos que habían quedado mientras preparaba la comida.&lt;br /&gt;En el ínterin, Francisco, ya cansado de la mala onda reinante,  cambió el  plato de su novia por  el de Matilde, que estaba más quemadito, como le gustaban a Helena. Quería que su novia terminara bien la velada.&lt;br /&gt;Luego puso el plato de Helena con el panqueque pequeño en el lugar de su madre.&lt;br /&gt;Matilde incrustó con sonrisa maliciosa el tan nombrado cartoncito.&lt;br /&gt;- Ay que atenta Matilde, es precioso su cartelito. “qué mal gusto, es espantoso...aparte la bestia escribió Helena sin H, es una tarada, podía haber averiguado”.&lt;br /&gt;Fran permanecía callado, el aire se cortaba con cuchillo.&lt;br /&gt;Matilde, abriendo su bocaza cual pez en un acuario, se llevó el primer bocado a la boca. Pero éste salió despedido en forma de cohete hacia el centro floral espantoso de la mesa.&lt;br /&gt;Helena desconcertada, no supo más que reírse y le preguntó qué le pasaba.&lt;br /&gt;Matilde, agarró el primer vaso que encontrá y se sirvió agua.&lt;br /&gt;Su cara expresaba rabia, mucha rabia.&lt;br /&gt;Francisco se levantó, se puso la campera y les dijo desde atrás de su silla:&lt;br /&gt;“No se quién es peor de las dos. Vamos, Helena.&lt;br /&gt;Ella, con el pantalón destrozado, le hizo un gesto de “y ...mala suerte” con la cara y el cuerpo y le dijo a su novio:&lt;br /&gt;-         Vos cambiaste los platos, Fran.&lt;br /&gt;Y yo, el gatiperro, a quien nadie atacó, desparramando pelos sobre el sofá de tela búlgara envejecida, rumié:“Jodéte vieja loca, ¿quién te manda a ponerle savora al panqueque de la pobre chica?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114973261415406545?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114973261415406545/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114973261415406545' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114973261415406545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114973261415406545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/06/la-suegra.html' title='La Suegra'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114933814281846683</id><published>2006-06-03T09:32:00.000-03:00</published><updated>2006-06-03T09:37:57.750-03:00</updated><title type='text'>La Ley de la Vida</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Había dado a luz hacía unas horas. Era hasta entonces una joven, si bien madura, inconsciente y alocada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el día en que la había visto por primera vez, sus negros ojos eran cómplices de mis actos.&lt;br /&gt;Frágil, de piel blanca y transparente, ya no la veía tan a menudo.&lt;br /&gt;En pocas reuniones familiares en las que coincidíamos, la miraba con orgullo. Nunca fui muy social que digamos pero la ilusión de tenerla cerca, de escuchar su dulce: “hola qué tal”, me hacía cruzar toda la ciudad.&lt;br /&gt;Pasó el tiempo, pasaron sus noviecitos y yo desde mi lugar, desde el único que pude ocupar, fui testigo de todo.&lt;br /&gt;Nunca me atreví a halagarla, por qué, no se, ¿le tendría miedo?&lt;br /&gt;- Manuel, no seas tonto, me dije varias veces. Ya no sos cosa seria en su vida. Pero no me daría nunca por vencido, era y será el amor de mi vida, lo sé.&lt;br /&gt;Cuando se fue a vivir con su novio no sentí rabia, sino miedo. ¨¿Sería feliz con él?¿Y si sufría? ¿Qué podría hacer yo desde mi lejano lugar?&lt;br /&gt;Y llegó el día en que se casó y tuve que presenciar su juramento de fidelidad hasta que la muerte la separase de él.&lt;br /&gt;Era ahora “la mujer de”. Y “mujer de” significaría que juntos, abrazarían&lt;br /&gt;un proyecto de vida. Milena se me seguía escapando...y yo no hacía nada. Es que acaso, ¿podría hacer algo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue el día que tuvo a su hijo que reaccioné...&lt;br /&gt;Cuando entré a verla, ocurrió una cosa curiosa.&lt;br /&gt;Milena, con las ojeras negras, el pelo desordenado y el aliento con restos de&lt;br /&gt;anestesia me miró, suspiró y con sus manos débiles y temerosas sosteniendo al bebé, me dijo lloriqueando:&lt;br /&gt;-Papá, tengo miedo, ¿hasta cuándo los hijos nos pertenecen?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114933814281846683?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114933814281846683/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114933814281846683' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114933814281846683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114933814281846683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/06/la-ley-de-la-vida.html' title='La Ley de la Vida'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114925808873325739</id><published>2006-06-02T11:17:00.000-03:00</published><updated>2006-06-02T14:41:12.830-03:00</updated><title type='text'>soshebar. blog recomendado por Clarín!!!</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Quiero compartir con mis lectores una GRAN ALEGRÍA. Mi blog figura entre los recomendados de Clarín!!!&lt;br /&gt;Si quieren chusmear entren en &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Clarín.com&lt;/strong&gt;, luego en webblogs y allí en "Arte" me encontrarán!&lt;br /&gt;Gracias, Mariano Amartino!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114925808873325739?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114925808873325739/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114925808873325739' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114925808873325739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114925808873325739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/06/soshebar-blog-recomendado-por-clarn.html' title='soshebar. blog recomendado por Clarín!!!'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114874731238492497</id><published>2006-05-27T13:24:00.000-03:00</published><updated>2006-05-27T13:28:32.393-03:00</updated><title type='text'>Lectura</title><content type='html'>EL Once, de Marcelo Birmajer/Aguilar&lt;br /&gt;Con la agilidad de todos lo que escribe Birmajer y la dulzura del recuerdo y del homenaje a su barrio de nacimiento, El Once no es un libro para cualquiera...se lo recomiendo a aquellos que por identidad, por costumbre o por curiosidad, quieran sentir a este barrio en el cuerpo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114874731238492497?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114874731238492497/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114874731238492497' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114874731238492497'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114874731238492497'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/05/lectura.html' title='Lectura'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114843045042488129</id><published>2006-05-23T21:22:00.000-03:00</published><updated>2006-05-23T21:27:30.436-03:00</updated><title type='text'>Semana del 22-05-06</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Gracielita&lt;/strong&gt;, &lt;em&gt;Sonia, 14 de mayo de 2006.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía pocos meses que Graciela había entrado a trabajar en el ministerio. Se desempeñaba como asistente del abogado que asistía a la “Privada”. Aunque era sabido que casi todo era archivado, algo hacía Graciela para justificar el cobro de su sueldo, junto con otros ñoquis, los días veintinueve.&lt;br /&gt;Era una chica simpática. Nos llevábamos muy bien.&lt;br /&gt;Una tarde, nuestro jefe, el Dr. Moreno Calvo, nos liberó del trabajo muy temprano. Graciela me confesó casi secretamente: “me encantaría ir a la peluquería y cambiarme el look, estuve chateando y hoy me encuentro con Mario, ¿te acordás que te conté?&lt;br /&gt; Graciela era regordeta, digamos que casi enana, y debo confesar que para mis adentros no arreglaría nada con el cambio que deseaba. Pero no quise ser desagradable y la acompañé.&lt;br /&gt;Tal vez ese chico Mario, del chat, fuese el amor de su vida, y ella quería estar lo mejor posible para ese encuentro.¿ Por qué no acompañar la ilusión de mi compañera de trabajo?&lt;br /&gt; Yo tenía auto y llegamos a Martínez (donde trabajaba un amigo colorista que le haría precio), en menos de media hora.&lt;br /&gt;Para nuestra desesperanza la peluquería estaba repleta de gente. Era viernes a la tarde, más o menos, las cuatro.¿Quién no iría a prepararse para un casamiento, o para irse de viaje en condiciones?.Walter la saludó a los apurones y con cara de “y bueno...”, nos dijo que esperásemos. Ni sentarnos pudimos. Había pocos sillones y las revistas estaban todas en manos recién pintadas que, con extremo cuidado, pasaban las hojas temiendo arruinar el esmalte.&lt;br /&gt;Se me ocurrió preguntarle a Graciela si no prefería volver al otro día que era sábado y&lt;br /&gt;tal vez temprano no habría gente.&lt;br /&gt;Su cara me dio la respuesta: ¿no te das cuenta estúpida de que HOY tengo la cita con Mario?&lt;br /&gt;Y sí, tenía razón. Decidí componer mi desatino y caminé hasta la máquina de café. Un cartel de cartón anunciaba: “Descompuesta”.&lt;br /&gt;¡Ayyyy,  Dios! – refunfuñé.&lt;br /&gt;A Walter lo perdimos de vista.&lt;br /&gt;-         Gracielita, escucháme...¿no podrá hacerte la tintura algún otro empleado?&lt;br /&gt;-         ¿Estás loca? Yo no tengo un peso para pagar y a Walter lo conozco del monoblock. Es mi vecino desde antes de hacerse puto, mirá lo que te digo.&lt;br /&gt;No quise ser frontal con ella y decirle que pensaba que Walter no nos había dado ni cinco de bola, pero me di cuenta de que comenzó a perder el ánimo y temí que le agarrara un ataque de llanto en medio de pelos parados, canas intrépidas, parloteo incesante de mujeres histéricas, y homosexuales que se desplazaban de un lado a otro.&lt;br /&gt;Claro, menos Walter, al que no se lo veía hacía ya más de una hora.&lt;br /&gt;Se me ocurrió sugerirle a Graciela que fuésemos a tomar aire afuera. El olor a amoníaco me estaba ahogando.&lt;br /&gt;-Mirá, Sonia, si querés andáte. Yo me quedaré hasta ser rubia, ¿me entendés? Las rubias tienen más levante: siempre.&lt;br /&gt;Ahí casi me desmayo. ¿Rubia? Graciela tenía el pelo negro. No la imaginaba con el cambio que tanto la ilusionaba. Y pensé: “yo soy rubia al pe...entonces”.&lt;br /&gt;La ausencia de Walter empezó a inquietarnos. Graciela me hizo recorrer toda la peluquería para buscarlo, incluyendo la pequeña cocina/estar del personal que cuando osé asomarme, empleadas con expresión de hienas furiosas dijeron: “Acá no está”.&lt;br /&gt;Graciela miraba su reloj de enchapado ya todo descolorido con desesperación. Mario, la esperaría en la esquina de Cabildo y Juramento a las nueve de la noche. Todavía quedaba la aplicación de la tintura, el enjuague, el secado, el peinado, el viaje a Lugano, el baño, el arreglo, y de vuelta el trayecto hasta Belgrano.&lt;br /&gt;Fue entonces que decidí tomar las riendas.&lt;br /&gt;-         Graciela, esto no da para más, mirá: vamos a un súper, compramos decolorante, agua oxigenada y serás rubia en menos de quince minutos.&lt;br /&gt;Metí la mano en mi campera buscando las llaves del auto.&lt;br /&gt;-         Qué raro, no las tengo...ah, qué tonta, las dejé puestas en el auto! Cierto que estas peluquerías de zona norte son un lujo. ¿Dónde está el valet-parking?&lt;br /&gt;Salimos casi corriendo hacia el garaje de atrás de la peluquería.&lt;br /&gt;-         ¡Cuántos autos! De acá no salimos más, dijo Graciela, que ya para ese momento estaba desesperanzada.&lt;br /&gt;Y en medio de autos importados, mujeres reclamando sus vehículos, el valet parking, nos dice: Ahh, tienen que esperar un ratito...Walter me dijo que era vecino suyo de toda la vida y que necesitaba su auto para una emergencia...&lt;br /&gt;-         ¿Qué?,¿ usted le entregó las llaves de mi auto a otra persona sin mi autorización?&lt;br /&gt;Graciela sintió indignación y vergüenza. Su vecino me había usurpado el auto.&lt;br /&gt;Para darle el gusto a Graciela, llamamos a la casa de Walter, un contestador nos respondió, era obvio.Luego a la policía, que prometió hacerse presente en el lugar lo antes posible.&lt;br /&gt;La peluquería comenzó a vaciarse...algunas mujeres hasta se enjuagaron la cabeza antes del tiempo de que la tintura actuara para huir del interrogatorio policial.&lt;br /&gt;A fin de cuentas, todos estaban involucrados. Casi nadie pagó servicio y la cajera gritaba: Esperen...es sólo un incidente. No va a pasar nada.&lt;br /&gt;Graciela y yo estábamos atornilladas al banco de plaza que estaba en la puerta de la antigua casa reciclada.&lt;br /&gt;Pasaron cuarenta minutos cuando mi auto apareció intacto, con Walter  al volante.&lt;br /&gt;Estacionó correctamente y bajó con una bolsita con la estampa: “Kerastase”&lt;br /&gt;Nadie entendía nada.&lt;br /&gt;-         Gracielita, vos sabés cuánto te quiero. Las viejas que estaban antes de que llegases consumieron toda la tintura de calidad y salí corriendo hasta lo del proveedor para comprarte la tuya.&lt;br /&gt;-         Pero, Walter, cómo vas a aga...&lt;br /&gt;Walter no la dejó terminar y siguió: no había más taxis, ni remises, es viernes a la tarde, y agarré el auto de los ladrones ministros con los que trabajás y salí a mil, disculpáme mamita.&lt;br /&gt;-         Mamita un carajo, respondí yo. Ese auto es mío, y usted es un irrespetuoso.&lt;br /&gt;-         Ahora déme esa bolsita con la tintura y mis llaves. Vamos, Graciela. Te tiño yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conduje mi automóvil hasta Lugano en menos de cuarenta minutos. Casi cuarenta minutos que se nos hicieron eternos a las dos.&lt;br /&gt;Ya en el pequeño y humilde monoambiente  de Graciela, improvisamos una peluquería con todos los elementos necesarios:&lt;br /&gt;Un banquito para que ella se sentase, una toalla vieja por si acaso, y un delantal de cocina para que yo no saliera hecha una paleta de pintura...&lt;br /&gt;Entre mate y mate, fuimos logrando todos los objetivos que nos indicaba el manual:&lt;br /&gt;primero mojar el cabello, luego raíces veinte minutos (en los que nos dedicamos a sacarle el cuero a Walter y a adivinar cómo sería el candidato de Graciela...), aplicación del resto de la mezcla en puntas y finalmente,...ya muy cerquita de la hora de encuentro de la pareja del chat, el enjuague y la emulsión  reparadora.&lt;br /&gt;Cuando ya el agua de la canilla de la bañera del diminuto baño de azulejos turquesa no largaba más colorante...Graciela escurrió su ya ex cabellera oscura y se miró al espejo. Sonrió, me abrazó salpicándome los hombros y me dijo: -Sos una genia, ¡soy rubia! ¡Le voy a encantar al tipo este!&lt;br /&gt;Me alegré mucho por ella. Estaba radiante y el secado del pelo pasó a ser una pavada comparado al trajín de la tarde. Se vistió para él y nos apresuramos a salir.&lt;br /&gt;Yo la acercaría a Cabildo y Juramento.&lt;br /&gt;Esperábamos uno de los tres ascensores en el palier, cuando el del medio se detuvo.&lt;br /&gt;Allí estaba Walter, el peluquero. Me costó reconocerlo pues se había cortado el pelo muy cortito.&lt;br /&gt;Graciela no pudo contener la risa y le dijo: -“Pará loco, ahora todos los gays se pelan, ¿qué pasa?”&lt;br /&gt;-         Walter bajó la mirada. El ascensor iba llegando a planta baja. Yo no sabía dónde meterme.&lt;br /&gt;Cuando salíamos Graciela, desafiante, agregó: -No te necesito: mirame, ¿no estoy divina? Mi amiga me hizo el color.&lt;br /&gt;El no contestó y no bajó del ascensor. Las puertas automáticas se cerraron y nosotras nos subíamos al auto cuando Graciela me leyó un papel que estaba entre el limpiaparabrisas y el vidrio delantero:&lt;br /&gt;-         “Gracielita, una vez me contaste que buscabas novio por internet. Para ese entonces yo hacía mucho tiempo que estaba re-metido con vos. Es más, un día en la terraza, colgando la ropa, traté de decírtelo, pero no me animé.&lt;br /&gt;Me inventé un personaje. Yo soy Mario y hoy iba a ir a Cabildo y Juramento. Chateando, para despistar, te dije que me gustaban las rubias.&lt;br /&gt; Te pido perdón por lo del auto de tu amiga, pero no quería fallarte.&lt;br /&gt;No soy gay, Graciela. Pero evidentemente, como hombre no me ves. Y como persona te parezco una porquería, por lo del auto, digo.&lt;br /&gt;Estoy muy nervioso chiquita...no me odies. Te amo como sos, no subas a este auto, el amor te espera en el piso 11. Te espero, Walter”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114843045042488129?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114843045042488129/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114843045042488129' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114843045042488129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114843045042488129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/05/semana-del-22-05-06.html' title='Semana del 22-05-06'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114817543913687116</id><published>2006-05-20T22:19:00.000-03:00</published><updated>2006-05-20T23:51:55.046-03:00</updated><title type='text'>MÚSICA</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/tango.jpg"&gt;&lt;img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/tango.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/Yo-Yo%20Ma.jpg"&gt;&lt;img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/Yo-Yo%20Ma.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;YO-YO MA/ Soul of the Tango. The music of Astor Piazzolla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En un instante, me gopeó. La música se apoderó de mi como una fiebre que ya no me abandonaría" dijo Yo-Yo Ma después de las sesiones de grabación en Bs. As.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tango refleja la historia cultural y social de un país. Es más que puras notas musicales, es la proyección de cualidades específicas del género, tales como la libertad, la pasión y el éxtasis.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114817543913687116?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114817543913687116/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114817543913687116' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114817543913687116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114817543913687116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/05/msica.html' title='MÚSICA'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114791944713588042</id><published>2006-05-17T23:05:00.001-03:00</published><updated>2006-05-17T23:30:47.146-03:00</updated><title type='text'>POESÍA/ Si tú me olvidas, Pablo Neruda</title><content type='html'>Quiero que sepas&lt;br /&gt;una cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu sabes cómo es esto:&lt;br /&gt;si miro&lt;br /&gt;la luna de cristal, la rama roja&lt;br /&gt;del lento otoño en mi ventana,&lt;br /&gt;si toco junto al fuego&lt;br /&gt;la impalpable ceniza&lt;br /&gt;o el arrugado cuerpo de la leña,&lt;br /&gt;todo me llega a ti,&lt;br /&gt;como si todo lo que existe,&lt;br /&gt;aromas, luz, metales,&lt;br /&gt;fueran pequeños barcos que navegan&lt;br /&gt;hacia las islas tuyas que me aguardan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien,&lt;br /&gt;si poco a poco dejas de quererme&lt;br /&gt;dejaré de quererte poco a poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si de pronto&lt;br /&gt;me olvidas&lt;br /&gt;no me busques&lt;br /&gt;que ya te habré olvidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si consideras largo y loco&lt;br /&gt;el viento de banderas&lt;br /&gt;que pasa por mi vida&lt;br /&gt;y te decides&lt;br /&gt;a dejarme a la orilla&lt;br /&gt;del corazón en que tengo raíces,&lt;br /&gt;piensa&lt;br /&gt;que en ese día&lt;br /&gt;a esa hora&lt;br /&gt;levantaré los brazos&lt;br /&gt;y saldrán mis raíces&lt;br /&gt;a buscar otra tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero&lt;br /&gt;si cada día,&lt;br /&gt;cada hora&lt;br /&gt;sientes que a mí estás destinada&lt;br /&gt;con dulzura implacable.&lt;br /&gt;Si cada día sube&lt;br /&gt;una flor  a tus labios a buscarme,&lt;br /&gt;ay amor mío, ay mía,&lt;br /&gt;en mí todo se repite,&lt;br /&gt;en mi nada se olvida,&lt;br /&gt;mi amor se nutre de tu amor, amada,&lt;br /&gt;y mientras vivas estará en tus brazos&lt;br /&gt;sin salir de los míos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114791944713588042?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114791944713588042/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114791944713588042' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114791944713588042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114791944713588042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/05/poesa-si-t-me-olvidas-pablo-neruda.html' title='POESÍA/ Si tú me olvidas, Pablo Neruda'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114791860242536022</id><published>2006-05-17T23:05:00.000-03:00</published><updated>2006-05-17T23:16:42.426-03:00</updated><title type='text'>LECTURAS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Una Noche con Sabrina Love&lt;/strong&gt;, Premio Clarín 1998&lt;br /&gt;de Pedro Mairal. Aguilar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Increíble relato de la travesía azarosa hacia la Capital, de un joven que gana un sorteo para pasar una noche con la mujer más deseada de la tv.&lt;br /&gt;Novela madura y atrapante.&lt;br /&gt;No pude dejarla dormir!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114791860242536022?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114791860242536022/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114791860242536022' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114791860242536022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114791860242536022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/05/lecturas.html' title='LECTURAS'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114778481179956776</id><published>2006-05-16T10:04:00.000-03:00</published><updated>2006-05-16T10:06:51.806-03:00</updated><title type='text'>Oshiro y su jardín japonés/semana del 15-05-06</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Esperaba al  hombre extranjero que la había enamorado tiempo atrás.&lt;br /&gt;Hoy, su nombre era “Dolor”.&lt;br /&gt;Las costas tranquilas de Nagasaki le traerían pronto, junto con su débil oleaje, a su amado, el teniente norteamericano John Sales.&lt;br /&gt;Ella, una japonesa de rasgos duros y alma blanda, deambulaba alrededor de la  casa de madera, papel y  piedra...”demasiados suspiros ha exhalado mi boca”, pensaba. La espera, había durado tres largos años.&lt;br /&gt;Oshiro decidió trepar al cerezo de la entrada de la morada y adivinar el nombre del barco estadounidense que atracaba en ese momento en el puerto. Era una tarde de primavera en que el olor a corolas de verbenas, acariciaba su rostro. La sirena inquietaba la vegetación que hasta entonces bostezaba de aburrimiento.&lt;br /&gt;En letras negras el “Orient Wave”, se recostaba, cansado y resignado, sobre el  duro muelle de cemento que lo albergaría en esas costas orientales, varios días.&lt;br /&gt;Oshiro hacía cálculos. ¿Cuánto demoraría su amado en llegar a su casa? Una hora, dos tal vez...&lt;br /&gt;Inquieta y con algo de temor, se cambió el atuendo y luego un lujoso kimono moldeaba su figura. La seda floreada con ribetes rojos, brillaba con la audaz luz del crepúsculo. Luz que todo lo oculta, luz que todo lo revela.&lt;br /&gt;De pronto pasos de diversos sonido y extraño peso, se acercaron al cerezo cómplice .&lt;br /&gt; Y sin pedir permiso, una familia huérfana de madre corrió a abrazar a Oshiro, gritándole “hello”.&lt;br /&gt;Mr. Sales besó a Oshiro y en el modesto japonés que aprendió largo tiempo atrás, en sus brazos le anunció:&lt;br /&gt;-         Mis hijos, Oshiro: Ted, Mathew y Susan. La madre ha muerto. Ahora, tus hijos.&lt;br /&gt;Me amas aún, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114778481179956776?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114778481179956776/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114778481179956776' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114778481179956776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114778481179956776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/05/oshiro-y-su-jardn-japonssemana-del-15.html' title='Oshiro y su jardín japonés/semana del 15-05-06'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114722518809520808</id><published>2006-05-09T22:26:00.000-03:00</published><updated>2006-05-09T22:39:48.106-03:00</updated><title type='text'>Relato de la semana, 8 de mayo, 2006.</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Mi casa&lt;/strong&gt;, Sonia 22 de abril de 2006.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Al sueño de la mañana, que casi siempre nos anticipa algo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento determinado, creí haber encontrado mi lugar en el mundo.&lt;br /&gt;Pero no fue tan sencillo, la vida me puso una prueba para darme cuenta de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco tiempo de tener a mi hijo Sebastián,  Pedro y yo nos fuimos a vivir a una pequeña ciudad de la provincia de Buenos Aires.&lt;br /&gt;Nuestra casa, enorme y en  estado de abandono,  en un principio nos pareció un palacio.&lt;br /&gt;Teníamos mucho lugar y, aunque mi marido siempre encontraba algo mejor en qué invertir la plata (para él), vivíamos bien. Frente al mar, ese gran océano atlántico frío, solitario y temible.&lt;br /&gt; Dos empleadas convivían con nosotros tres.&lt;br /&gt;Una noche, Mica, una de ellas, nos despertó con su acento peruano:&lt;br /&gt;-         Sra., Sr., ¿puedo pasar? Necesito la escalerita que está en su placard para arreglar algo. Hay olor a gas.&lt;br /&gt;Yo ni me inmuté. Poco y nada me interesaban los temas de la casa. Pero Pedro se levantó como un resorte, y se apresuró para ir a ver qué pasaba.&lt;br /&gt;Lo conocía muy bien, era atolondrado...así que me incorporé, y le grité desde el pasillo del piso de arriba:&lt;br /&gt;-         ¡Cuidado! ¡Ya te rompiste una pierna trepado a una escalera una vez, pensá en tu hijo!&lt;br /&gt;-         Basta Sonia, lo voy a arreglar, -me contestó a los gritos-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La casa se estaba viniendo abajo.Ahora era el calefón grande. Y mi marido no quería gremios en la casa.No tenía idea de cómo arreglar el calefón, y esa misma tarde me dijo:&lt;br /&gt;. Ybueno, despedite del agua caliente...hay cosas peores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días hostiles. Días en que no lo soportaba más. Hasta que Dios vino a verme...¡y en inglés!&lt;br /&gt;Una compañía fílmica norteamericana desembarcó en nuestro pequeño y desolado pueblo. Camionetas, camiones y mucha gente, empezaron a rondar por las calles. Por las asfaltadas, y por las de tierra.&lt;br /&gt;La inmobiliaria a la que le alquilábamos la casa nos llamó.Le ofrecieron una fortuna a Pedro por dejar nuestra casa.  Los yanquees querían comprarla, para luego venderla cuando finalizase la película que habían venido a rodar, y Pedro, mi marido, aceptó.&lt;br /&gt; Aunque fue una sopresa,  me sentí aliviada, por fin dejaríamos la chatura y el aburrimiento. Me hice ilusiones en cuanto al futuro de mi hijo: de vuelta en Buenos Aires ¿a qué colegio iría?, ¿con quién se juntaría a jugar?.&lt;br /&gt;En mi futuro ni pensé. Pedro, seguiría en las nubes.&lt;br /&gt;Por suerte los tres cineastas, Luke, Richard y Johanna nos dijeron que no tenían apuro en que dejásemos la casa. Había muchos dormitorios y ellos, hasta que nos fuésemos, ocuparían la planta baja solamente. Eran gente muy educada, en especial Luke, un joven de pelo largo, que me miraba con dulzura cuando nos cruzábamos por la casa. Y eso ocurría varias veces al día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esa manera, los días transcurrían.&lt;br /&gt;Pedro no salía de su escritorio. Su vida era leer y leer. También escribir. Se había inventado una vida en torno a los libros.&lt;br /&gt;Yo cuidaba a mi hijo, y sabiendo que dejaría aquellas playas en pocos días, daba largas caminatas al borde del mar.Los tres nuevos integrantes de la casa preparaban todo para el gran set de filiación, moviendo las cosas de lugar e instalándose poco a poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde de primavera, en ese espacio tan mío que era la playa, sentí muchas ganas de darme un baño ...Quería sacarme de encima el pasado, limpiarme.&lt;br /&gt;Así como estaba, con un pantalón suelto y una remera, me interné en el mar. El agua estaba muy fría pero me gustaba: cosquillas, piel de gallina...&lt;br /&gt;Miré mi casa desde el mar, ¡qué linda y grande que era! Sí,...había que pintarla y arreglar esas rejas viejas, o tal vez cambiarlas... Pero se veía linda igual.&lt;br /&gt;Luke se aproximó y automáticamente miré hacia la ventana del escritorio de Pedro.&lt;br /&gt;Adiviné su sombra recostada sobre la computadora.&lt;br /&gt;Decidí nadar hasta la orilla para regresar a la realidad que me reclamaba. No pude. Una ola me revoleó por la rompiente. Pensé que me ahogaba, cuando unos brazos me abrazaron, y me ayudaron a llegar a la orilla.&lt;br /&gt;Nos miramos, nos besamos y mi corazón me ayudó. No sentí culpa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca dejé Quequén. Acá vivo con mi hijo, Luke, Richard y Johanna. Hasta que la película termine de filmarse, claro. Aunque creo que nuevamente, algo sucederá para que me siga quedando...acá, frente al mar, en mi vieja y linda casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114722518809520808?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114722518809520808/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114722518809520808' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114722518809520808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114722518809520808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/05/relato-de-la-semana-8-de-mayo-2006.html' title='Relato de la semana, 8 de mayo, 2006.'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114688949015781531</id><published>2006-05-05T21:11:00.000-03:00</published><updated>2006-05-06T01:24:50.156-03:00</updated><title type='text'>Una persona muy querida me hizo llegar estas líneas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;AL PRINCIPIO&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;Al principio fue la ausencia&lt;br /&gt;             Después su reflejo: el olvido&lt;br /&gt;Detrás de cado paso&lt;br /&gt;su sombra.&lt;br /&gt;En la casa de la memoria no hay ventanas,&lt;br /&gt;                                     Hay espejos.&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt; Hay que desechar lo encontrado. Callar lo que tiene nombre.&lt;br /&gt;O nombrar,&lt;br /&gt; pero sin escucharse hablando.&lt;br /&gt; Perderse en la búsqueda,&lt;br /&gt;                   no en su eco: en lo buscado.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114688949015781531?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114688949015781531/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114688949015781531' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114688949015781531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114688949015781531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/05/una-persona-muy-querida-me-hizo-llegar.html' title='Una persona muy querida me hizo llegar estas líneas'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114680034895140612</id><published>2006-05-05T00:37:00.000-03:00</published><updated>2006-05-06T01:13:49.183-03:00</updated><title type='text'>...de Cartas a un joven novelista, Mario Vargas Llosa</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ffff00;"&gt;La literatura es lo mejor que se ha inventado para defenderse contra el infortunio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114680034895140612?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114680034895140612/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114680034895140612' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114680034895140612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114680034895140612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/05/de-cartas-un-joven-novelista-mario.html' title='...de Cartas a un joven novelista, Mario Vargas Llosa'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26531641.post-114643434600349473</id><published>2006-04-30T18:52:00.001-03:00</published><updated>2006-05-11T21:01:26.180-03:00</updated><title type='text'>Esta soy yo, gracias por visitarme...</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/1600/Sonia%20para%20blog.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/870/2778/200/Sonia%20para%20blog.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;S.S.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26531641-114643434600349473?l=soshebar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://soshebar.blogspot.com/feeds/114643434600349473/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26531641&amp;postID=114643434600349473' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114643434600349473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26531641/posts/default/114643434600349473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://soshebar.blogspot.com/2006/04/esta-soy-yo-gracias-por-visitarme.html' title='Esta soy yo, gracias por visitarme...'/><author><name>Soshebar</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08176641464907280821</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
